Naranja: qué beneficios aporta para la salud respiratoria, las defensas y el bienestar general

Rica en vitamina C y antioxidantes, la naranja ha sido asociada con beneficios para la función pulmonar, la respuesta inmunológica, la salud cardiovascular y el cuidado de la piel, según distintos estudios.

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Naranjas.
Foto: Freerange.

Su contenido de vitamina C y otros compuestos antioxidantes ha sido asociado con beneficios para la función pulmonar, la respuesta inmunológica y la salud cardiovascular, según distintos estudios científicos.

En un contexto marcado por las enfermedades respiratorias y la exposición cotidiana a contaminantes ambientales, diversos especialistas destacan la importancia de incorporar alimentos ricos en antioxidantes a la alimentación. Entre ellos, la naranja ocupa un lugar destacado por su aporte de vitamina C y otros compuestos bioactivos vinculados al cuidado de la salud.

Esta fruta cítrica es una de las principales fuentes naturales de vitamina C, un nutriente que desempeña un papel importante en la protección de las células frente al estrés oxidativo. La exposición al humo del cigarrillo, la contaminación atmosférica y otras partículas presentes en el ambiente puede favorecer la producción de radicales libres, moléculas que dañan los tejidos y contribuyen a procesos inflamatorios.

De acuerdo con investigaciones realizadas por la Universidad de Nottingham, la vitamina C actúa como antioxidante y ayuda a neutralizar esos radicales libres. Según los estudios citados, su consumo frecuente puede contribuir a reducir la inflamación de las vías respiratorias y favorecer la función pulmonar.

Además, una investigación publicada en el European Respiratory Journal encontró una asociación entre una dieta rica en frutas cítricas y una menor probabilidad de desarrollar enfermedades pulmonares obstructivas en adultos mayores.

Un aporte para las defensas del organismo

Cada naranja aporta más del 90% del valor diario recomendado de vitamina C. Este nutriente participa en la producción de glóbulos blancos, células fundamentales para la respuesta del organismo frente a infecciones.

Según un análisis realizado por la Universidad de Helsinki, las personas que consumen regularmente esta fruta pueden experimentar una menor duración de los síntomas asociados a infecciones respiratorias.

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Naranjas.
Foto: Pxhere.

En la misma línea, una revisión científica publicada en el British Journal of Nutrition concluyó que la vitamina C no parece reducir significativamente el riesgo de contraer resfríos en la población general, aunque sí podría disminuir la duración y la intensidad de los síntomas.

Los especialistas recomiendan priorizar el consumo de la fruta entera, ya que la pulpa aporta fibra y otros compuestos que complementan sus beneficios nutricionales.

Beneficios cardiovasculares y para la piel

La naranja también contiene flavonoides, entre ellos la hesperidina, un compuesto que ha sido estudiado por sus posibles efectos sobre la salud cardiovascular.

Según datos publicados en el American Journal of Clinical Nutrition, el consumo habitual de cítricos se ha asociado con una reducción del riesgo de accidentes cerebrovasculares.

Por otra parte, la fibra soluble presente en la fruta contribuye a disminuir los niveles de colesterol LDL, mientras que el potasio ayuda a mantener un ritmo cardíaco adecuado y a contrarrestar los efectos del exceso de sodio en la alimentación.

Los antioxidantes presentes en la naranja también han sido vinculados con beneficios para la piel. La vitamina C participa en la producción de colágeno, una proteína fundamental para mantener la elasticidad cutánea.

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Foto: Freepik.

Diversos estudios dermatológicos relacionan el consumo de alimentos ricos en antioxidantes con una menor presencia de signos asociados al envejecimiento cutáneo y con una mayor protección frente a los efectos de la radiación ultravioleta y la contaminación ambiental.

Cómo incorporarla a la alimentación

Para aprovechar sus propiedades nutricionales, los especialistas recomiendan incluir al menos una porción diaria de naranja en la dieta, preferentemente en su estado natural.

Consumir la fruta entera permite conservar la fibra y mantener un menor índice glucémico que el jugo. Además, puede incorporarse fácilmente al desayuno, como colación o en ensaladas.

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Carteles con precios en puestos de frutas y verduras en la feria de Villa Biarritz, feria vecinal en el parque Juan Zorrilla de San Martin en el barrio Punta Carretas de Montevideo, naranjas, ND 20250722, foto Leonardo Maine - Archivo El Pais
Leonardo Maine/Archivo El Pais

También puede combinarse con otros cítricos, como la mandarina, dentro de una alimentación variada y equilibrada.

En cuanto a la cantidad recomendada, el consumo debe ajustarse a las características de cada persona. El artículo señala que quienes presentan enfermedades renales deberían limitar la ingesta a una naranja por día, mientras que las personas sin problemas renales pueden consumir cantidades mayores.

Más allá de las porciones específicas, la evidencia citada destaca que la naranja aporta nutrientes esenciales y forma parte de una alimentación que puede contribuir al cuidado de la salud respiratoria, inmunológica y cardiovascular.

En base a El Tiempo/GDA

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