Erling Haaland: la alimentación, el descanso y los hábitos que explican el rendimiento del goleador noruego

Con apenas 25 años, el delantero combina una alimentación basada en productos naturales, un estricto cuidado del sueño y una rutina física planificada para potenciar su rendimiento.

Erling Haaland en su debut con Noruega en una Copa del Mundo.
Erling Haaland en su debut con Noruega en una Copa del Mundo.
Foto: JUSTIN SETTERFIELD/AFP fotos.

Con apenas 25 años, Erling Haaland ya integra la élite del fútbol mundial. El delantero noruego llegó al Mundial 2026 como una de las grandes figuras del torneo y, pese a su juventud, continúa acumulando récords y consolidándose entre los goleadores más destacados del momento.

Su imponente físico suele atribuirse a la genética: es hijo de un exfutbolista profesional y de una exheptatleta. Sin embargo, el propio atacante sostiene que su rendimiento responde también a un estilo de vida cuidadosamente planificado, orientado a sacar el máximo provecho de sus condiciones naturales.

En el documental Haaland, la gran decisión, el futbolista explica que procura seguir una filosofía centrada en el bienestar y que basa su alimentación en alimentos locales, orgánicos y poco procesados.

Una dieta basada en alimentos naturales

Entre los pilares de su alimentación figuran distintos tipos de carne, incluidos órganos como el hígado y el corazón. En el documental, Haaland cuestiona la idea de que toda la carne sea perjudicial y plantea la diferencia entre los productos ultraprocesados y la carne proveniente de animales alimentados a pasto.

Su padre, Alf Inge Haaland, contó al diario británico Daily Star que uno de los modelos que inspiró a su hijo para cuidar su alimentación fue Cristiano Ronaldo. Según relató, tras escuchar una anécdota sobre los hábitos del futbolista portugués, Erling comenzó a incorporar una dieta con mayor presencia de pescados y otros alimentos ricos en proteínas. También señaló que suele prepararle lasaña, uno de sus platos favoritos, antes de los partidos.

Cuando integraba su anterior club, trascendió que realizaba seis comidas diarias para sostener las exigencias físicas de la competencia. Su menú incluía pollo, pescados, pasta preparada sin sal ni aceite y vísceras, alimentos valorados por su aporte de hierro, vitaminas y magnesio.

Su compañero de selección Josh King llegó a comentar que nunca había visto a alguien comer tanto como Haaland y resumió la escena diciendo que "come como un oso".

Para el licenciado en Nutrición Matías Marchetti (M.N. 7210), este tipo de planes alimentarios responde a las necesidades de deportistas de alto rendimiento y no debe extrapolarse a la población general.

Erling Haaland, delantero de Noruega, durante la Copa del Mundo 2026.
Erling Haaland, delantero de Noruega, durante la Copa del Mundo 2026.
Foto: AFP

El especialista señala que estas estrategias son similares a las que siguen otras grandes figuras del deporte y están diseñadas por profesionales para personas que entrenan y compiten al máximo nivel.

También observa que el delantero refleja una tendencia hacia una alimentación más cercana a los alimentos tradicionales, con mayor presencia de productos naturales y menor consumo de ultraprocesados. En ese contexto, explica que las vísceras, durante muchos años muy valoradas por su densidad nutricional, hoy suelen quedar relegadas frente a los cortes magros, pese a su importante aporte de nutrientes.

Descanso y recuperación como parte del entrenamiento

La alimentación es solo una parte de la rutina del delantero. En el documental también cuenta que dedica tiempo cada mañana a exponerse a la luz solar, una práctica orientada a favorecer el ritmo circadiano y contribuir a la regulación del sueño.

Por la noche incorpora otros hábitos menos convencionales. Entre ellos, utiliza cinta adhesiva para mantener la boca cerrada mientras duerme y gafas que bloquean parte de la luz antes de acostarse.

Marchetti explica que la respiración nasal durante el descanso puede favorecer una mejor captación de oxígeno, aunque advierte que se trata de una estrategia específica para un atleta de élite y que no debe interpretarse como una práctica recomendable para cualquier persona ni como un método para mejorar automáticamente el rendimiento deportivo.

Erling Haaland celebrando uno de sus goles con Noruega ante Irak en el Mundial 2026.
Erling Haaland celebrando uno de sus goles con Noruega ante Irak en el Mundial 2026.
Foto: JUSTIN SETTERFIELD/AFP fotos.

Entrenamiento intenso y hábitos constantes

Además de las prácticas habituales con su equipo, Haaland complementa su preparación con ejercicios de velocidad, rutinas de fuerza y trabajos de resistencia.

Un excompañero lo definió como el profesional más dedicado que conoció y destacó el tiempo que invierte cada día en recuperación física, sesiones de tratamiento, baños de agua fría y el cuidado minucioso de su alimentación.

Otro aspecto que suele despertar curiosidad es su consumo habitual de leche de vaca, que muestra con frecuencia en sus redes sociales. Además de priorizar el consumo de agua filtrada, incorpora lácteos de forma cotidiana e incluso los utiliza en una preparación que acompaña con una infusión de kale.

Para Marchetti, todas estas decisiones responden a una planificación realizada por un equipo de profesionales de la salud y adaptada exclusivamente a las necesidades del futbolista. Por eso, subraya que sus hábitos no deben tomarse como un modelo universal, sino como parte de un programa diseñado específicamente para sostener el rendimiento de un deportista de élite.

En base a La Nación/GDA

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