Un estudio publicado en la revista científica Alzheimer's & Dementia concluyó que las mujeres que mantuvieron una alimentación saludable entre los 40 y los 60 años presentaron un menor riesgo de deterioro cognitivo en la vejez. La investigación fue encabezada por científicos de las universidades de Nueva York (NYU) y Columbia, y aporta nueva evidencia sobre la relación entre la dieta DASH y la salud cerebral.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron los datos de 5.116 mujeres que participaron en el New York University Women's Health Study. Sus hábitos alimentarios fueron registrados entre 1985 y 1991, cuando tenían una edad promedio de 49 años, y posteriormente fueron seguidas durante más de 30 años, hasta alcanzar una edad media cercana a los 79 años.
Los resultados mostraron que las participantes con mayor adherencia a la dieta DASH tenían un 17 % menos de probabilidades de desarrollar deterioro cognitivo en comparación con aquellas que seguían un patrón alimentario menos saludable.
¿Qué es la dieta DASH y qué alimentos recomienda?
La dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) fue desarrollada originalmente para ayudar a controlar la presión arterial, aunque con el tiempo distintas investigaciones también la han asociado con beneficios para la salud cardiovascular y la salud cerebral.
Este patrón alimentario prioriza los alimentos de origen vegetal y limita el consumo de grasas saturadas, sodio y azúcares añadidos, nutrientes vinculados con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Entre los alimentos que la dieta DASH recomienda consumir con mayor frecuencia se encuentran:
- Verduras, especialmente las de hoja verde.
- Frutas frescas.
- Cereales integrales.
- Legumbres.
- Frutos secos y semillas.
- Lácteos bajos en grasa.
- Pescado.
- Aves de corral.
- Aceite de oliva y otros aceites saludables.
Qué alimentos conviene limitar según la dieta DASH
Este patrón alimentario también aconseja moderar el consumo de determinados productos, entre ellos:
- Carnes rojas y carnes procesadas.
- Mantequilla y otras grasas saturadas.
- Quesos enteros.
- Alimentos fritos.
- Dulces y postres.
- Bebidas azucaradas.
- Productos ultraprocesados.
- Alimentos con alto contenido de sodio, como embutidos y snacks.
Reducir el consumo de estos alimentos favorece la salud cardiovascular y, de acuerdo con los resultados del estudio, también podría contribuir a preservar la función cognitiva con el paso de los años.
Por qué la dieta DASH podría beneficiar al cerebro
Los investigadores explicaron que una alimentación rica en potasio, calcio, magnesio, fibra y antioxidantes favorece la salud cardiovascular, un factor estrechamente relacionado con el adecuado funcionamiento del cerebro. En consecuencia, este patrón alimentario se asocia con una mejor conservación de las funciones cognitivas durante el envejecimiento.
No obstante, los autores subrayaron que ningún alimento ni una dieta específica pueden prevenir por sí solos el Alzheimer. Por ello, recomiendan combinar una alimentación saludable con actividad física regular, un buen descanso, el control de las enfermedades crónicas y evitar el tabaco, medidas que en conjunto ayudan a proteger la salud cerebral a largo plazo.