Buñuelos de acelga: los trucos para que queden crocantes por fuera, tiernos por dentro y sin exceso de aceite

Con algunos cuidados al cocinar la acelga y controlar la temperatura del aceite, es posible preparar buñuelos más livianos, dorados y crujientes, sin que absorban grasa de más.

Buñuelos de acelga
Buñuelos de acelga
Freepik

Los buñuelos de acelga son un clásico de la cocina casera: económicos, rendidores y fáciles de preparar.

Sin embargo, conseguir que queden dorados y crocantes por fuera, pero tiernos por dentro, no siempre resulta sencillo. Uno de los problemas más frecuentes es que absorban demasiado aceite y queden pesados.

La clave está en controlar la humedad de la acelga y cocinar los buñuelos con el aceite a la temperatura adecuada.

Ingredientes:
1 atado de acelga
2 huevos
200 gramos de harina leudante
100 ml de leche
50 gramos de queso rallado
1 diente de ajo picado
2 cucharadas de perejil picado
Sal, pimienta y nuez moscada
Aceite para freír

Cómo prepararlos:
Primero, hervir la acelga durante dos minutos. Escurrirla muy bien y presionarla para eliminar la mayor cantidad posible de agua. Este paso es fundamental para lograr una masa más liviana.

Picar la acelga y mezclarla en un bol con los huevos, el ajo, el perejil, el queso rallado y los condimentos.

Acelga.
Acelga.
Foto: Pixabay.

Incorporar la harina leudante y agregar la leche de a poco, hasta obtener una preparación espesa que pueda sostenerse sobre una cuchara sin desarmarse.

Calentar abundante aceite a fuego medio-alto, aproximadamente a 175 °C. Con ayuda de una cuchara, colocar porciones de masa y cocinar hasta que los buñuelos estén dorados de ambos lados.

Una vez listos, retirarlos y apoyarlos sobre papel absorbente o una rejilla para eliminar el exceso de aceite.

Tres trucos para que no absorban aceite:
- Secar muy bien la acelga. Cuanta menos agua conserve la verdura, menos harina será necesaria para la masa y el resultado será más liviano.

- Freír con el aceite a la temperatura correcta. Una forma sencilla de comprobarlo es colocar una pequeña porción de masa: si comienza a burbujear de inmediato, el aceite está listo. Si está frío, los buñuelos absorberán más grasa.

- No sobrecargar la sartén. Freír pocas unidades por tanda evita que baje la temperatura del aceite y ayuda a que los buñuelos queden bien crocantes y dorados.

En base a La Nación/GDA

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

Recetas fáciles

Te puede interesar