Redacción El País
La memoria es una función clave para el aprendizaje, el pensamiento y la vida diaria. Sin embargo, es habitual experimentar olvidos cotidianos a medida que pasan los años. Esto ocurre porque el cerebro envejece, las conexiones neuronales se debilitan y factores como el estrés o la distracción tecnológica afectan la capacidad de retener información.
La buena noticia es que existen múltiples estrategias para mejorar la memoria, mantener el cerebro activo y prevenir el deterioro cognitivo.
1. Prestar atención: la base de una buena memoria
Uno de los pilares para fortalecer la memoria es la atención. Si la información no se procesa de forma consciente, difícilmente se almacene.
Algunas recomendaciones:
- Hacer una sola tarea a la vez y evitar el multitasking.
- Ejercitar la concentración mediante prácticas como la meditación o el yoga.
- Reducir el estrés, ya que interfiere con la atención y la memoria.
2. Organizar y categorizar la información
Agrupar los datos facilita su recuerdo. Categorizar la información permite que el cerebro la procese de forma más eficiente.
Por ejemplo, al memorizar una lista, conviene agrupar los elementos por tipo, función o color, lo que mejora la retención de información.
3. Actividad física para cuidar el cerebro
La actividad física regular es fundamental para la salud cerebral. El ejercicio mejora la circulación sanguínea y estimula la creación de nuevas conexiones neuronales.
Los especialistas recomiendan al menos 30 minutos de ejercicio moderado la mayoría de los días de la semana.
4.Juegos mentales y estimulación cognitiva
Actividades como crucigramas, rompecabezas, juegos de cartas o de lógica ayudan a entrenar la memoria, la atención y la resolución de problemas, manteniendo la agilidad mental.
5.Leer para ejercitar la memoria
La lectura es una de las formas más completas de estimulación cognitiva. Obliga al cerebro a seguir tramas, recordar personajes y comprender detalles, fortaleciendo la memoria y la comprensión.
6. Usar técnicas mnemotécnicas
Las reglas mnemotécnicas facilitan el recuerdo mediante asociaciones, imágenes mentales o acrónimos, y son especialmente útiles para memorizar listas, nombres o conceptos complejos.
7. Reducir el uso excesivo de la tecnología
El uso constante de pantallas puede afectar la concentración y favorecer los olvidos. Limitar la tecnología, sobre todo antes de dormir, contribuye a mejorar la memoria y el descanso mental.
8. Desafiar al cerebro de forma regular
Aprender un nuevo idioma, memorizar datos o asumir desafíos intelectuales mantiene la plasticidad cerebral y previene el deterioro cognitivo.
9. Tener una mascota también ayuda
Estudios recientes señalan que tener una mascota se asocia con una menor velocidad de deterioro cognitivo, especialmente en adultos mayores. La compañía animal estimula la actividad mental y reduce el estrés.
Olvidos benignos y olvidos patológicos: cómo diferenciarlos
Los olvidos benignos son normales con la edad e incluyen lapsos ocasionales como olvidar nombres o tareas recientes, sin afectar la vida diaria.
En cambio, los olvidos patológicos pueden implicar la pérdida de recuerdos importantes, ser frecuentes y afectar la autonomía. Ante dudas o cambios notorios en la memoria, es fundamental consultar a un profesional de la salud.