Test de la sal: cómo hacer este ritual para conocer y limpiar, según el Feng Shui, la energía del hogar

Un método que combina sal gruesa y vinagre blanco para observar cambios en los recipientes colocados en distintos ambientes y, según el Feng Shui, identificar espacios con energía cargada o estable.

Test de la sal. Foto: archivo
Test de la sal. Foto: archivo

Debemos cuidar la armonización, tanto estética como espiritual, del hogar. No podemos ver la energía a simple vista; sin embargo, podemos sentirla, pues la energía del hogar refleja nuestro propio estado emocional.

Los hogares se cargan con la energía que trae cada individuo que los habita. Los espacios se van volviendo tensos y sin armonía, por lo que debemos hacer que la energía desfavorable del espacio se reactive y se limpie.

Hay varias formas de visualizar la energía de nuestros ambientes. Una muy sencilla y práctica es a través del test de sal. Realizar esta práctica antigua en nuestro hogar nos brindará información de por qué algunas veces sentimos nuestros espacios incómodos.

La sal y el vinagre son grandes aliados para la limpieza energética de nuestros hogares. Juntos tienen la capacidad de absorber malas vibraciones y mostrarnos el estado energético de nuestros espacios. Con este test podemos detectar qué está necesitando cada zona de nuestra casa.

Primero, vamos a preparar el o los vasos de sal para colocar en cada habitación del hogar. Conseguí vasos o frascos pequeños de vidrio transparente y prepararlos así: colocás en el fondo un tercio de la altura del frasco de sal gruesa; encima, otro tercio de la altura del frasco de vinagre blanco y dejás el último tercio del frasco o vaso vacío para que actúe la sal.

Tras prepararlos, disponé estas preparaciones en el ambiente o los ambientes y dejalas durante una semana. Viene muy bien ubicarlos en la entrada del hogar, en el living, el dormitorio o en el lugar donde trabajás o estudiás.

Luego de una semana de permanencia de esas preparaciones en tus espacios, verás que la sal podrá cambiar de color, ponerse cristalizada, elevarse o desbordarse del vaso. Según cómo reaccione la preparación en cada espacio, además de diagnosticar su estado energético, estaremos haciendo una primera limpieza.

Cuando la sal cubre totalmente el frasco, tornándose dura y cristalizada y absorbiendo el vinagre que le colocamos, estamos frente a un ambiente con energía muy cargada y estancada. Puedes volver a repetir la preparación en esa zona de la casa o acudir a una limpieza energética más profunda.

Cuando la sal se endurece y absorbe parte del vinagre, pero este no llega a desbordar del frasco, tenemos un ambiente levemente cargado de energías densas, las cuales son fruto de la vivencia del espacio en el día a día. Este estado energético de uso del ambiente se limpia con sahumados periódicos de nuestro hogar.

Si lo que ves no son grandes cambios, más allá de la coloración del vinagre, pero notás que la sal no llegó a absorber el líquido, tenés un ambiente muy estable energéticamente.

Test de la sal. Foto: archivo
Test de la sal. Foto: archivo

Cuando prepares tus frascos, hacelo con intención, confiá en el proceso. No se trata de magia ni de superstición; se trata de energía liberándose para que tus espacios y tu interior puedan prosperar hacia el lugar que quieres ir.

Cuando tengas que vaciarlos, ya sea porque decidís retirarlos o porque querés volver a prepararlos, desechá su contenido en el inodoro. Es importante que estos vasos o frascos solo se usen para esta práctica.

Cuidá la energía de tus espacios: ellos se retroalimentan con tu energía y la tuya con la de ellos. Sos y transformás el ambiente donde vivís, pues todo intercambia energía con nosotros. ¡Vibra alto!

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