Redacción El País
Una de las reflexiones más citadas de Nikola Tesla sostiene que las personas con una elevada capacidad intelectual tienden a conformar círculos sociales más reducidos.
El inventor serbio nacionalizado estadounidense, reconocido tanto por su genialidad como por su vida introspectiva, estableció una relación directa entre la profundidad del pensamiento y la forma de vincularse con los demás.
“Las personas inteligentes tienden a tener menos amigos que la persona promedio. Cuanto más inteligente eres, más selectivo te vuelves”, afirmó Tesla en una frase difundida por distintos espacios de divulgación histórica. La idea no alude necesariamente a un aislamiento forzado, sino a una inclinación hacia relaciones con sentido, estímulo mental y propósito compartido.
La lógica detrás de la selectividad social
Según esta mirada, la preferencia por vínculos más acotados no responde a la arrogancia, sino a la necesidad de administrar el tiempo y la energía emocional. Para quienes poseen una alta capacidad de análisis, las interacciones sociales superficiales o repetitivas pueden resultar poco estimulantes e incluso agotadoras.
En ese contexto, la selectividad aparece como una elección consciente. Estas personas suelen priorizar relaciones basadas en el intercambio de ideas, el respeto por la privacidad, la afinidad intelectual y conversaciones que trascienden lo cotidiano, dejando de lado vínculos que no aportan profundidad o crecimiento personal.
La soledad como espacio creativo
La vida de Tesla fue, en muchos sentidos, un reflejo de esta filosofía. Gran parte de su tiempo estuvo dedicada a la experimentación, la observación y el desarrollo de ideas que transformaron la historia de la tecnología. Para él, la soledad no representaba una carencia, sino un entorno fértil para el pensamiento creativo y el orden interno, lejos de las distracciones de la vida social convencional.
Esa capacidad de concentración fue clave en su legado científico y técnico, que incluye desarrollos fundamentales como la bobina de Tesla, el sistema de corriente alterna, el motor de inducción, el primer control remoto por radio y avances pioneros en comunicación inalámbrica, que sentaron las bases de la radio moderna.
Un enfoque vigente en clave de bienestar
En la actualidad, la reflexión de Tesla adquiere una nueva lectura. Desde la ciencia del comportamiento, elegir cuidadosamente con quién compartir el tiempo es visto como una estrategia que puede contribuir al bienestar emocional. Reconocer que la energía personal es limitada lleva a priorizar vínculos que aporten valor real y acompañen el desarrollo personal.
Así, más que una renuncia a lo social, la selectividad aparece como una forma distinta —y consciente— de relacionarse con los demás.
En base a La Nación/GDA
-
¿Por qué los límites son importantes? El rol de la frustración frente al avance de las redes sociales
Daniel López Rosetti, experto en reducción del estrés: "Hay que coleccionar experiencias, no cosas"
“Escribir es la mejor arma que tiene un preso”: cómo la palabra se vuelve refugio y defensa dentro de la cárcel