A mediados de setiembre de 2025 una usuaria de la red social X preguntaba con tristeza si había cerrado definitivamente la librería Más Puro Verso en Paseo Sarandí, porque había pasado por allí y las persianas estaban bajas. Otro usuario le respondió que era un cierre momentáneo, que el antiguo socio –Pablo Castillo, propietario de Puro Verso– había adquirido nuevamente el local. Otros especularon con la idea de que el edificio se convertiría en una nueva sede de la librería Escaramuza y algunos aseguraron que llegaría una cadena internacional. Al final, como todo lo que sucede en las redes sociales y en las mejores novelas, todo era un poco cierto y un poco ficción.
Luego de meses de hermetismo y obras a puertas cerradas, el edificio Pablo Ferrando volverá a abrir sus puertas, nuevamente con libros y café. Tal y como había adelantado El País en junio de 2025, se confirmó el arribo de la librería Feltrinelli a Uruguay, lo que significa que la popular cadena de librerías originaria de Italia abrirá la primera sucursal fuera de su país.
Tras meses de guardar el secreto a voces de la reapertura, El País pudo acceder en exclusiva al nuevo espacio, tomar las primeras imágenes y conversar con uno de sus socios sobre el desafío de reafirmar este espacio emblemático como punto imprescindible de la Ciudad Vieja.
¿Cómo llega Feltrinelli a Uruguay?
Volvamos al principio. Para entender por qué una casa editorial histórica como Feltrinelli desembarca en Uruguay, no está de más conocer quiénes hicieron la gestión para que esto se concretara. Era 2024. Alejandro Lagazeta –copropietario de La Lupa Libros y Escaramuza– y su socio Pablo Braun –copropietario de Escaramuza y de la librería argentina Eterna Cadencia– habían escuchado que Ruben Forni estaba por dar un paso al costado y planeaba vender su librería Más Puro Verso.
“Teníamos una preocupación muy grande porque llevábamos dos años de pandemia más dos años de crisis en Argentina, por el tema del dólar barato se iba todo el mundo para Argentina. En total cuatro años sin turistas, ninguna librería resiste”, cuenta Alejandro Lagazeta, socio local de Feltrinelli, desde la que en unos días se convertirá en la cafetería y restaurante de su nueva librería en Ciudad Vieja.
Lagazeta, que tiene La Lupa Libros a escasos 50 metros de Feltrinelli, vio el golpe a las librerías del barrio y entendió junto a Braun que apostar por algo nuevo en la zona tenía que ir de la mano de “un punto emblemático”.
En ese punto, invitaron a sumarse al equipo a Juan Castillo –exsocio de Forni– quien dijo que sí “rápidamente”, aunque en setiembre de 2025 le haya negado a El País que fuera a formar parte del proyecto.
En paralelo, los socios pensaron en dar un paso más. Ya con Escaramuza, Lagazeta y Braun habían logrado ampliar horizontes con el festival FILBA, generando una interacción constante entre autores de Uruguay y Argentina. ¿Por qué no pensar en algo más grande?
El contacto de los tres libreros con las editoriales independientes de Latinoamérica estaba más que consolidado. Y también con las representantes de sellos más grandes fuera del continente. Tal fue el caso de la editorial Anagrama, fundada por el español Jorge Herralde, quien en 2011, ante la necesidad de delegar, dijo que si había una familia en quien él confiaría por completo “su bebé” por la ética de trabajo, era, sin dudarlo, Feltrinelli.
Feltrinelli... ¿Por qué Uruguay?
Con el contacto a través de Anagrama, los socios locales supieron en una feria literaria que Feltrinelli —que tiene más de 120 librerías en Italia y un potente sello editorial— estaba desarrollando "un plan estratégico para varios años" en Latinoamérica. En ese momento, el panorama en Argentina "estaba más entreverado", por lo que cruzar el charco empezó a ser una opción más fuerte.
"Se alinearon varias cosas. Teníamos un edificio en la ciudad que es un desafío, en el medio de Ciudad Vieja, que es un enclave cultural, histórico, pero también turístico. Entonces se podía plantear una librería de características internacionales", remarca Lagazeta.
Inversión millonaria, pero no "cadena" de librerías
Aunque todavía no se cerró el monto total de inversión, se estima que superará el millón de dólares.
Dentro de las remodelaciones que requería el espacio, los nuevos propietarios tuvieron que renovar prácticamente todas las estanterías —por una plaga de gusano martillo que había tomado la infraestructura anterior— y también crearon una cocina independiente en el primer piso para dar mayor comodidad en la atención de la nueva cafetería.
"Es como reinteresante que se esté hablando, que haya nuevas posibilidades de alianza. Por ejemplo, para la inauguración sabemos que van a venir 10 o 12 editoriales latinoamericanas y es un buen momento para abrirse como hub de cultura, donde se pueda intercambiar. Que de repente estas editoriales nunca se cruzan con una familia así, nunca tienen la posibilidad de charlar mano a mano y estoy seguro que piensan igual", remarca Lagazeta.
El catálogo inicial será de 60.000 libros y, aunque en Italia Feltrinelli funciona como cadena, no será la apuesta en Uruguay, lo que puede dar cierto respiro a las librerías de barrio.
"Era más fácil venir y ponerse como una cadena que abrir un lugar cultural con un café. Están locos. Pero para mí lo importante es esto de lo emblemático", asegura Lagazeta.
"El flujo con Argentina, el flujo con Europa y eso va a mover editoriales nacionales", agrega y remarca que la apuesta de Feltrinelli sí es crecer en Latinoamérica, pero no en Uruguay.
La librería tendrá una apertura silenciosa a mediados de febrero y su inauguración oficial, con la presencia del actual presidente de la compañía, Carlo Feltrinelli, será el 28 de febrero a las 19 horas en el edificio Pablo Ferrando.
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