Las razones por las que una persona eleva la voz sin darse cuenta y por qué no hay que juzgarlo rápido

El impacto del contexto cultural y familiar en la forma de hablar, qué factores influyen en el volumen de la voz y por qué no siempre indica seguridad o autoridad.

Enojo, discusión
Jóvenes discuten, enojadas.
Foto: Freepik.

Hablar con un tono de voz elevado suele asociarse con autoridad, liderazgo o seguridad en uno mismo. Sin embargo, los especialistas en psicología advierten que el volumen de la voz, por sí solo, no permite conocer la personalidad, las emociones o las motivaciones de una persona.

El modo en que alguien habla puede estar influido por múltiples factores, entre ellos el contexto cultural, la educación recibida, el ambiente familiar, el estado emocional del momento, la personalidad e incluso aspectos fisiológicos, como la audición.

La voz transmite mucho más que palabras. El tono, el ritmo, la velocidad y el volumen pueden cambiar cuando una persona experimenta estrés, entusiasmo, enojo, ansiedad o excitación. No obstante, los psicólogos aclaran que estas señales deben interpretarse siempre dentro de un contexto y que no es posible inferir el estado psicológico de alguien únicamente por hablar más fuerte de lo habitual.

Algunas corrientes de la psicología, entre ellas la teoría del apego desarrollada por John Bowlby, sostienen que las experiencias tempranas influyen en la manera en que las personas regulan sus emociones y establecen relaciones con los demás durante la vida adulta. Sin embargo, no existe evidencia de que hablar con un volumen elevado sea una consecuencia directa de un determinado tipo de apego o de haber recibido poca atención durante la infancia.

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Discusión de pareja.
Foto: Freepik.

En algunos casos, elevar la voz puede responder a una dificultad para regular las emociones o a un intento de hacerse escuchar. En otros, simplemente forma parte del estilo de comunicación aprendido en la familia o la cultura.

También existen factores prácticos, como la costumbre de desenvolverse en ambientes ruidosos o problemas auditivos, que pueden llevar a una persona a hablar más fuerte sin ser plenamente consciente de ello. Por eso, los especialistas recomiendan evitar interpretaciones simplistas y valorar el conjunto de la comunicación y el contexto antes de atribuir significados psicológicos a este comportamiento.

Con base en El Tiempo/GDA

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