La cocina es el espacio del sustento familiar, el centro de abundancia y prosperidad de la casa. Nos nutre y es la fuente de energía Chi en nuestro día a día. Debemos buscar y lograr que, al estar en este espacio, se active nuestra creatividad, nos invite al encuentro con los nuestros y nos haga disfrutar de la preparación de los alimentos.
Este espacio, a su vez, está dominado por el elemento fuego y, en este año en particular, por el Caballo de Fuego. Por eso, debemos cuidar el exceso de este elemento en esta zona de la casa, para que la energía que nos alimenta no nos agote, sino que nos ayude a avanzar.
Orden y circulación
Lo que buscamos en una cocina, como primera instancia, es la practicidad: que sea armoniosa y funcional. Es fundamental cuidar la circulación y el posicionamiento de los aparatos electrodomésticos.
Para el Feng Shui, lo ideal es que los aparatos no estén enfrentados entre sí ni ubicados bajo una ventana. Tampoco es recomendable que los elementos de fuego estén pegados a los de agua. En caso de que esto suceda, debemos colocar entre ellos algún objeto que represente el elemento madera, pudiendo ser algún utensilio de cocina, pocillos, tablas o una planta.
La circulación se debe organizar de manera tal que la persona que cocina no trabaje de espaldas a la puerta de acceso al espacio. La razón es que tener la espalda desprotegida y no ver la puerta nos hace más vulnerables y hará que no cocinemos tranquilamente.
Abundancia y equilibrio
El orden en este espacio es fundamental. Así como esté de ordenada la cocina, lo estarán tus finanzas. Por esta razón, debemos evaluar bien qué elementos y utensilios tenemos a mano sobre la mesada o los estantes.
Debería dejar a la vista solamente los que uso constantemente; el resto debe guardarse en los armarios, permitiendo mantener un espacio despejado y sin un exceso de ruido visual.
Es fundamental tener plantas en este espacio, preferentemente aromáticas, cercanas a la pileta y en las ventanas. Las plantas actúan como elementos equilibrantes de la energía. También es próspero tener alimentos a la vista, en frascos o en fruteras. Este pequeño gesto activa el espacio, atrayendo prosperidad y fortuna al hogar.
No olvides tampoco colocar una pequeña alfombra en la zona donde tienes la pileta de lavado. Tener este objeto allí agregará el elemento tierra al espacio, dando estabilidad y ayudando a disminuir la pérdida energética que pueden traer los desagües.
Deja fuera de la vista, guardados en los armarios, todos los utensilios cortantes o con puntas, ya que este tipo de objetos lo único que agregan al espacio es una energía de baja vibración.
Colores y elementos
Si hablamos de color, para este ambiente vienen muy bien los tonos que vayan hacia los verdes, ocres, amarillos, terracotas o mostazas. Obviamente, puedes usar cualquier otro tono a tu gusto, pero no en exceso, ya que generarías en tu cocina un conflicto energético. Los colores que debes evitar son el negro, el azul, los blancos y los grises.
Estos son colores que representan a los elementos agua y metal, que ya están en exceso en la cocina por los desagües y los electrodomésticos. Por tanto, evitar agregar más cantidad de estos tonos te será beneficioso.
Lo ideal es combinar colores y texturas para lograr una unidad en equilibrio con los cinco elementos: fuego, dado por las hornallas; agua, dado por los desagües y la pileta; metal, dado por los electrodomésticos; madera, proporcionada por las plantas agregadas y los tonos verdes; y tierra, representada por la alfombra y los pocillos de colores acordes a lo terroso.
Cuida tu cocina y cuidarás el alma de tu hogar.