En el Feng Shui, el orden no solo responde a una cuestión estética. Esta antigua filosofía china sostiene que los objetos, la distribución de los ambientes y la acumulación de elementos influyen en el movimiento del chi, la energía vital que recorre los espacios y, según esta tradición, también impacta en diferentes aspectos de la vida, como la salud, las relaciones y la prosperidad económica.
Aunque muchas personas comienzan por ordenar dormitorios o livings, los especialistas en Feng Shui coinciden en que existe un rincón que conviene priorizar cuando el objetivo es favorecer la abundancia: la esquina sudeste de la vivienda o de la habitación principal, conocida como el área de la riqueza.
El sector de la prosperidad
La consultora internacional de Feng Shui Priya Sher, especialista en diseño de interiores y armonización de espacios, explica que el sector sudeste está asociado con la prosperidad, la expansión y el crecimiento financiero.
"Cuando esta zona permanece desordenada, llena de objetos rotos o utilizada como depósito, la energía relacionada con la abundancia pierde fluidez", sostiene la experta.
Según Sher, no se trata de una fórmula mágica para generar ingresos, sino de crear un entorno que favorezca la claridad mental, la organización y una sensación de apertura hacia nuevas oportunidades.
Por qué el desorden afecta la energía
Para el Feng Shui, la acumulación de objetos representa energía estancada. Un espacio saturado dificulta la circulación del chi y genera una sensación inconsciente de bloqueo.
La maestra de Feng Shui Karen Rauch Carter, autora de varios libros sobre la disciplina, afirma que el desorden consume energía emocional y mental.
"Cada objeto que permanece sin uso exige atención, aunque sea de forma inconsciente", señala. Por eso recomienda eliminar aquello que ya no cumple una función o no genera bienestar.
Cómo activar el rincón del dinero
Una vez despejado el espacio, los expertos aconsejan incorporar elementos que simbolicen crecimiento y vitalidad.
Entre las recomendaciones más habituales se encuentran:
- Mantener el área limpia y bien iluminada.
- Reparar objetos rotos o retirarlos.
- Incorporar una planta saludable de hojas redondeadas.
- Utilizar detalles en tonos verdes o púrpuras, colores asociados con la prosperidad.
- Evitar acumular cajas, papeles viejos o elementos sin uso.
No es necesario realizar grandes reformas. En Feng Shui, pequeños cambios sostenidos suelen tener mayor impacto que modificaciones drásticas que luego no se mantienen.
La entrada también merece atención
Además del sector sudeste, numerosos consultores destacan la importancia de la puerta principal.
Para el maestro de Feng Shui Lillian Too, la entrada representa la "boca del chi", es decir, el lugar por donde ingresa la energía al hogar.
Una puerta limpia, despejada, bien iluminada y en buen estado facilita, según esta filosofía, la llegada de nuevas oportunidades.
Por el contrario, zapatos acumulados, objetos rotos, bolsas o elementos que dificultan el paso simbolizan obstáculos para el flujo energético.
Más allá de las creencias
Aunque el Feng Shui no cuenta con evidencia científica que respalde sus postulados sobre la energía y la prosperidad, varios psicólogos ambientales coinciden en que un hogar ordenado puede generar beneficios concretos.
Diversas investigaciones muestran que los ambientes organizados reducen el estrés, favorecen la concentración y facilitan la toma de decisiones. Esa sensación de control también puede influir positivamente en la planificación financiera y en los hábitos cotidianos.
Desde esta perspectiva, dedicar tiempo a ordenar determinados espacios puede convertirse en una herramienta para mejorar el bienestar general, independientemente de las creencias personales.