Decidieron terminar, pero siguen bajo el mismo techo: el riesgo de esperar a que el otro "esté bien" para irse

¿Por qué postergamos una separación? Crisis de pareja, el "gerundio de la ruptura" y qué significa decir "me estoy separando" pero no concretar, según experta.

Pareja, discusión
Mujer llora y su pareja intenta consolarla.
Foto: Freepik.

La psicóloga colombiana Paola Ucrós, conocida como 'La psicóloga del corazón', analizó el caso de una mujer que, a pesar de haber decidido poner fin a su relación de pareja, continúa postergando la separación a la espera de que su esposo mejore su situación laboral. Según explicó la especialista, cuando una relación llega a su fin, sostenerla bajo la idea de un “proyecto en conjunto” puede resultar contradictorio si ya no existen objetivos compartidos ni un deseo real de continuar juntos.

Ucrós relató que una paciente acudió a consulta afirmando que “se está separando”, utilizando el verbo en gerundio. Al profundizar en esa expresión, la mujer explicó que la relación, de varios años, se encontraba profundamente desgastada. Ambos habían decidido terminar, ya que ni siquiera disfrutaban la crianza de sus dos hijos conviviendo bajo el mismo techo.

Discusión pareja
Pareja discutiendo.
Foto: Freepik.

Sin embargo, pese a esa decisión, la separación no se había concretado. Ante la pregunta sobre qué la detenía, la paciente respondió que estaba esperando a que su pareja, padre de sus hijos, lograra una mayor estabilidad laboral antes de formalizar la ruptura.

Para la psicóloga, planificar una separación como un proyecto compartido puede generar confusión. Señaló que, en muchos casos, la decisión de terminar surge precisamente cuando ya no hay metas comunes ni un camino compartido hacia adelante.

La especialista aclaró que la empatía, la preocupación por el bienestar de los hijos y el deseo de evitar dificultades económicas son comprensibles. Sin embargo, advirtió que postergar una decisión personal en función de factores externos puede implicar relegar el propio bienestar emocional.

Pareja, matrimonio
Pareja triste, hombre sostiene el anillo de compromiso.
Foto: Freepik.

“Separarse no es un proyecto en conjunto”, sostuvo. Detrás de estas postergaciones, suelen existir motivos más profundos que el argumento económico: miedo al cambio, inseguridad, culpa o dificultades para asumir el cierre definitivo de la relación.

En este sentido, aplazar indefinidamente una decisión ya tomada puede prolongar un estado de insatisfacción y tensión que termina afectando tanto a los adultos como a los hijos involucrados.

Con base en El Tiempo/GDA

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

GDA

Te puede interesar