Criar durante el Mundial: qué hacer ante el fervor de los niños por las figuritas, según expertos

Lo que el fenómeno de las figuritas revela sobre el desarrollo de tus hijos y la valiosa lección de psicología que reciben cada vez que abren un sobre de repetidas.

Las figuritas del álbum del Mundial 2026.
Las figuritas del álbum del Mundial 2026.
Foto: Estefanía Leal.

Cada cuatro años ocurre el mismo fenómeno: los álbumes de figuritas aparecen en mochilas, recreos y mesas familiares. Aunque para algunos adultos las discusiones por una figurita difícil, la insistencia por comprar más sobres o la frustración por las repetidas pueden resultar agotadoras, especialistas en crianza y psicología infantil coinciden en que este fenómeno ofrece una valiosa oportunidad para enseñar habilidades y valores que acompañarán a los niños mucho más allá del campeonato.

A primera vista, coleccionar figuritas parece una actividad simple. Sin embargo, detrás de ella se ponen en juego procesos importantes para el desarrollo infantil. Los niños aprenden a esperar, a tolerar la frustración cuando no les sale la figurita que buscan, a negociar intercambios, a establecer acuerdos y a participar de una comunidad con intereses compartidos.

Además, el álbum ofrece una meta concreta y visible: completarlo. Esto permite trabajar conceptos como la perseverancia, la organización y la satisfacción que genera alcanzar un objetivo a largo plazo. Para muchos chicos, llenar cada espacio representa una pequeña victoria que fortalece la autoestima y la sensación de logro.

Una oportunidad para hablar sobre el dinero

Uno de los grandes desafíos de la temporada mundialista suele ser la cantidad de sobres que los niños quieren comprar. Lejos de ser un problema, los especialistas sugieren aprovechar la situación para introducir conceptos básicos de educación financiera.

Por ejemplo, se puede acordar un presupuesto semanal destinado a figuritas y conversar sobre cómo administrarlo. Esto ayuda a comprender que los recursos son limitados y que las decisiones implican elegir entre distintas opciones.

También puede ser una buena oportunidad para hablar sobre el valor de las cosas, la planificación de gastos y la diferencia entre deseo y necesidad. La idea no es convertir la experiencia en una lección permanente, sino utilizar situaciones cotidianas para fomentar aprendizajes concretos.

Un sobre de figuritas del álbum del Mundial 2026.
Un sobre de figuritas del álbum del Mundial 2026.
Foto: Estefanía Leal.

Aprender a tolerar la frustración

Pocas experiencias reflejan tan bien la frustración infantil como abrir un sobre y descubrir que todas las figuritas están repetidas. Sin embargo, justamente ahí aparece una de las enseñanzas más valiosas. En una época caracterizada por la inmediatez, el álbum recuerda que no todo se consigue de manera instantánea. Hay objetivos que requieren tiempo, paciencia y constancia.

Cuando un niño expresa enojo o decepción por no conseguir la figurita que busca, los expertos recomiendan validar esa emoción sin intentar resolverla inmediatamente. Frases como "entiendo que te dé bronca" o "sé que estabas esperando otra" ayudan a que el niño aprenda a reconocer y gestionar sus emociones.

Uruguay en el álbum del Mundial de Qatar 2022.
Uruguay en el álbum del Mundial de Qatar 2022.
Foto: Leonardo Mainé.

Cómo evitar que las figuritas se conviertan en un motivo de conflicto

Aunque la pasión por completar el álbum suele ser positiva, los especialistas recomiendan prestar atención cuando la actividad comienza a generar demasiado estrés o discusiones constantes. Algunas estrategias útiles incluyen:

  • Establecer límites claros sobre la cantidad de sobres que se comprarán.
  • Evitar utilizar las figuritas como premio o castigo.
  • Poner el foco en la experiencia y no únicamente en completar el álbum.
  • Fomentar los intercambios y el juego compartido.
  • Recordar que el objetivo principal es divertirse.

También es importante ayudar a los niños a comprender que no completar el álbum no significa fracasar. El verdadero valor de la experiencia suele estar en el proceso y en los vínculos que se construyen durante el camino.

El Mundial dura apenas unas semanas. Las figuritas, algunos meses. Pero los aprendizajes que pueden surgir alrededor de esta experiencia tienen el potencial de acompañar a los niños durante años. Cuando los adultos logran mirar más allá de los sobres, las repetidas y las listas interminables de faltantes, descubren una oportunidad valiosa para enseñar paciencia, negociación, empatía, manejo del dinero y tolerancia a la frustración.

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