Flavie Waters - The Conversation
¿Ya estabas casi dormido cuando, de repente, escuchaste algo como un disparo, una puerta que se cierra de golpe o una explosión dentro de tu cabeza? Te despertás asustado, con el corazón latiendo a mil, te sentás en la cama, pero la habitación está en silencio. No pasó nada, pero la sensación fue muy real. Esta experiencia tiene un nombre dramático: síndrome de la cabeza explosiva. A pesar del nombre alarmante, no es peligroso, no es doloroso y no es señal de que algo ande mal con el cerebro.
¿Qué es?
El síndrome de la cabeza explosiva es un tipo de trastorno del sueño conocido como parasomnia, que son experiencias inusuales que ocurren durante el sueño o en las transiciones entre el sueño y la vigilia.
En el síndrome de la cabeza explosiva, la persona "escucha" un ruido repentino que parece originarse dentro de la cabeza. Se trata de una percepción sensorial generada por el cerebro, y no de un sonido externo. Esto generalmente ocurre cuando la persona se está quedando dormida o despertando, más comúnmente cuando está somnolienta y a punto de conciliar el sueño.
Las personas suelen describir un estruendo repentino o un ruido metálico fuerte, disparos, una explosión, olas rompiendo, un zumbido eléctrico, una puerta que se cierra de golpe o fuegos artificiales.
El síndrome de la cabeza explosiva puede ser extremadamente aterrador. El ruido fuerte puede ir acompañado de otras sensaciones, incluyendo un breve dolor punzante en la cabeza (aunque normalmente es indoloro), destellos de luz, sensaciones de despersonalización/desrealización o la sensación de electricidad recorriendo el cuerpo.
El episodio dura solo una fracción de segundo o unos pocos segundos y generalmente desaparece por completo en cuanto la persona despierta. Algunas personas experimentan un solo episodio, mientras que otras pueden tener episodios ocasionales o breves racimos antes de que la condición se estabilice.
Como la experiencia es tan repentina e inusual, muchos temen haber sufrido un derrame cerebral o una convulsión, o que algo catastrófico haya ocurrido. Otros lo interpretan como un evento sobrenatural o siniestro.
La molestia no es causada por el dolor, sino por la confusión y la respuesta de alarma del cuerpo. El cerebro está parcialmente despierto, desorientado y activa brevemente el sistema de lucha o huida.
¿Qué lo causa?
No sabemos la causa exacta, pero los investigadores han propuesto varias teorías. Dado que los episodios ocurren durante la transición entre el sueño y la vigilia, pueden estar relacionados con los mismos procesos que producen las llamadas alucinaciones hipnagógicas (experiencias sensoriales vívidas que puedes tener al quedarte dormido).
Al quedarnos dormidos, diferentes partes del cerebro se apagan gradualmente en una secuencia coordinada.
En el síndrome de la cabeza explosiva, este proceso podría estar vinculado al apagado de sistemas neuronales que inhiben el procesamiento sensorial auditivo. Tu cerebro podría terminar interpretando eso como un sonido fuerte.
Una teoría relacionada propone una breve reducción en la actividad del tronco encefálico, particularmente del sistema reticular activador (que está involucrado en la regulación de las transiciones entre la vigilia y el sueño).
El síndrome de la cabeza explosiva normalmente no implica dolor y, por lo tanto, es diferente de los dolores de cabeza y las migrañas. Las características distintivas del síndrome también hacen que la epilepsia sea una explicación improbable para la mayoría de las personas.
¿Qué tan común es?
El síndrome de la cabeza explosiva es más común de lo que imaginas. Ocurre en al menos el 10% de la población, y alrededor del 30% de las personas lo experimentarán al menos una vez en la vida.
Puede ocurrir a cualquier edad, pero ocurre con mayor frecuencia después de los 50 años. Puede ser ligeramente más común en mujeres, pero no sabemos por qué.
El síndrome de la cabeza explosiva es más probable en personas que presentan otros trastornos del sueño, como insomnio o parálisis del sueño.
También está asociado con:
- Estar más estresado o emocionalmente tenso de lo normal.
- Ansiedad.
- Patrones de sueño interrumpidos o mala calidad del sueño asociada con fatiga diurna.
¿Cómo se trata?
El síndrome de la cabeza explosiva es inofensivo y no indica un problema cerebral grave. Los episodios suelen ser breves y pueden ocurrir esporádicamente o en pequeños grupos antes de resolverse espontáneamente.
Una vez que las personas sean tranquilizadas de que la condición no es perjudicial y no es señal de daño cerebral o enfermedad grave, los episodios pueden volverse menos aterradores y frecuentes.
El uso de medicamentos se considera cuando los episodios son frecuentes y muy angustiantes, pero no existen grandes ensayos clínicos que puedan guiar el tratamiento. Algunos pacientes se han beneficiado de medicamentos como la clomipramina, pero la evidencia es limitada y se necesita más investigación.
En la mayoría de los casos, el tratamiento consiste en tranquilizar al paciente y mejorar los hábitos de sueño. Algunas personas reportan que abordar problemas de sueño como el insomnio, reducir el cansancio y practicar técnicas de atención plena y respiración puede ayudar.
Generalmente inofensivo
En 1619, el filósofo francés René Descartes describió tres sueños que consideró señales de revelación divina. En uno de ellos, escuchó un sonido fuerte y, al despertar, vio un destello intenso. Algunos investigadores sugieren que lo que realmente experimentó fue el síndrome de la cabeza explosiva.
A pesar del nombre dramático, el síndrome de la cabeza explosiva es inofensivo. Para muchas personas, la intervención más eficaz es entender qué es – y saber que no es peligroso.
Aunque generalmente es inofensivo, debes buscar orientación médica si los episodios ocurren con frecuencia, afectan tu calidad de vida o causan sufrimiento. Consulta a un médico si son dolorosos o están asociados con convulsiones, confusión prolongada, pérdida de conciencia o dolor de cabeza intenso.