Una noche de sueño cambia el cerebro de niños y adultos de forma distinta, revela investigación

Investigadores en Suiza hallaron que una noche de sueño altera de manera diferente las señales cerebrales en niños y adultos, influida por la edad, el desarrollo y el descanso previo.

Niña durmiendo. Foto: Pixabay
Niña durmiendo. Foto: Pixabay

Investigadores del Hospital Infantil Universitario de Zúrich, en Suiza, identificaron que una sola noche de sueño puede modificar la actividad cerebral de manera distinta en niños y adultos.

El hallazgo forma parte de un estudio publicado en la revista científica eNeuro, que analizó cómo influyen la edad, el desarrollo cerebral y el historial de sueño en las señales registradas mediante electroencefalografía (EEG).

La electroencefalografía es una técnica utilizada en medicina para medir la actividad eléctrica del cerebro, especialmente en el diagnóstico de epilepsia y trastornos del sueño. En los últimos años, también se ha convertido en una herramienta clave para estudiar el desarrollo neurológico y otras condiciones vinculadas al funcionamiento cerebral.

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Foto: Unsplash.

En esta investigación, el equipo analizó señales de EEG en personas despiertas con el objetivo de comprender cómo el sueño previo y la edad modifican la actividad cerebral. A diferencia de estudios tradicionales que utilizan mediciones resumidas, en este caso se trabajó con un análisis más detallado de las señales.

Según explicó la autora principal del estudio, Sophia Snipes, este enfoque permitió observar con mayor precisión las diferencias. “Los estudios de EEG generalmente se han basado en medidas resumidas al comparar pacientes o condiciones experimentales, pero nosotros analizamos la señal con mayor detalle para comprender mejor el significado de las diferencias que observábamos”, señaló.

Diferencias entre niños y adultos

El estudio incluyó a 163 personas despiertas, de entre 3 y 25 años, y evaluó cuatro medidas distintas de actividad cerebral. Los resultados mostraron que tanto la edad como el descanso previo influyen en las señales de manera diferente según la etapa del desarrollo.

Una de las mediciones evidenció una interacción entre sueño y edad que, según los investigadores, podría reflejar que en la infancia el cerebro experimenta cambios más intensos vinculados al aprendizaje y la memoria en comparación con la adultez.

Otra de las variables analizadas mostró un comportamiento opuesto entre niños y adultos después de una noche de sueño, lo que refuerza la idea de que el desarrollo cerebral condiciona la forma en que el descanso impacta en la actividad neuronal.

Los autores concluyeron que las señales cerebrales registradas durante la vigilia dependen del sueño previo, pero que ese efecto varía según la etapa de la vida.

Adulto mayor insomnio, dormir
Mujer adulta con insomnio no puede dormir por la noche.
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Evaluación en niños con TDAH

El trabajo también incorporó datos de 58 niños diagnosticados con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). El objetivo era determinar si las diferencias observadas en estudios anteriores podían asociarse directamente al diagnóstico.

Sin embargo, los investigadores no encontraron variaciones significativas en las mediciones de EEG basadas únicamente en la presencia del trastorno. Esto sugiere que otros factores, como la calidad del sueño, podrían tener un papel más determinante en la variabilidad observada.

Los autores advierten que se necesitan nuevas investigaciones para profundizar en estos hallazgos, aunque destacan el potencial de un análisis más detallado de los registros cerebrales para mejorar tanto la investigación como la práctica clínica.

En esa línea, Sophia Snipes subrayó que, aunque la electroencefalografía es una herramienta ampliamente utilizada, nuevas formas de análisis podrían aportar una comprensión más precisa de lo que ocurre en el cerebro durante el descanso y la vigilia.

En base a El Tiempo/GDA

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