Con la madurez y el paso de los años, la producción de melatonina —la sustancia que regula nuestros ciclos de descanso— tiende a disminuir de forma progresiva. Este cambio biológico suele alterar el sueño de muchos adultos en la noche, interrumpiendo la continuidad del descanso y afectando el bienestar general durante la jornada.
Como alternativa para crear un ambiente propicio para el relax, la elaboración de un aromatizante ambiental casero a base de plantas se presenta como una opción accesible y natural para rociar en los dormitorios antes de acostarse.
Las propiedades de la aromaterapia y los insumos necesarios
Diversos estudios sobre medicina natural y bienestar señalan que las esencias volátiles de las plantas estimulan el sistema nervioso central, ayudando a aplacar la tensión acumulada durante el día. Para confeccionar esta mezcla en casa no se requieren grandes desembolsos ni procedimientos complejos.
La fórmula básica utiliza una taza de agua caliente o destilada, una cucharadita de flores secas de manzanilla (o en su defecto un saquito de té común) y una cucharadita de flores de lavanda secas.
Para intensificar el aroma, se puede sumar de cinco a diez gotas de aceite esencial de lavanda, además de una cucharadita de alcohol etílico o de una bebida destilada neutra, todo dispuesto dentro de un frasco pulverizador limpio.
Preparación paso a paso y forma de uso
El procedimiento comienza al infusionar las flores en el agua hirviendo, dejándolas reposar tapadas entre 10 y 15 minutos. Una vez transcurrido ese tiempo, conviene pasar el líquido por un colador fino para retirar cualquier resto vegetal.
En el recipiente con atomizador se integra el alcohol con las gotas del aceite esencial para lograr que los componentes se disuelvan de manera uniforme, además de brindarle una ligera conservación al preparado. Finalmente, se añade la infusión una vez que se encuentra a temperatura ambiente.
Para disfrutar de sus beneficios, basta con agitar bien el envase y vaporizar el ambiente, la ropa de cama o la almohada unos minutos antes de acostarse. Este sencillo ritual ayuda a desacelerar el ritmo diario y acompaña de forma armoniosa los hábitos saludables para el descanso.
En base a El Universal/GDA