SILVIA PÉREZ
"A los 10 minutos ya íbamos en desventaja por 2 a 0. Le permitimos al rival que agarrara confianza muy rápido y se nos complicó", analizó el argentino Pablo Cavallero, que ayer debutó en el arco aurinegro. "Me sentí bien aunque un poco incómodo y sorprendido por como se dio el desarrollo del partido. En el primer gol amagué a salir y luego me quedé porque creí que le pegaba directamente al arco. Entonces di un paso hacia mi primer palo y cuando vi la pelota volar ya estaba en desventaja", explicó luego sobre la apertura de Racing.
"Nosotros le pusimos mucha garra y empuje y tratamos de achicar la ventaja, lo que conseguimos recién al final del partido. Por suerte Peñarol tiene ese fuego sagrado que demostró en todo momento. Por ahí ante un resultado tan adverso otro equipo se hubiera dejado arrastrar por el rival", agregó.
"El entorno fue impresionante y si dimos vuelta el resultado fue por la mística que tiene este equipo y porque hay muchísimos jugadores que llevan a Peñarol en el corazón. Los que venimos de afuera tenemos que copiar eso para ir por el mismo camino", finalizó Cavallero.
Otro de los debutantes, el juvenil Abel Hernández, contó que al principio cuando lo mandaron calentar pero no entró enseguida estaba muy nervioso, pero luego se le pasó. "Aunque no pudimos ganar tuve el debut soñado. Cumplí un sueño y viví algo inolvidable", dijo el delantero.
"Logramos empatar luego de ir perdiendo 3 a 1 porque somos un equipo grande. El momento clave fue cuando Franco anotó el segundo gol, ahí nos dimos cuenta que podíamos ganarlo. No lo hicimos porque no nos dio el tiempo", agregó Hernández, quien aclaró que apenas llegara a su casa se iba a sacar el teñido que le hicieron sus compañeros como bautismo.
Antonio Pacheco volvió a ser fundamental para su equipo. Fue el último en salir del Charrúa y admitió que: "por como se dio el trámite del partido podríamos irnos conformes, pero el objetivo nuestro era ganar. En el segundo tiempo el equipo hizo una arremetida notable y logramos el empate en la hora".
"Los goles de ellos se dieron por errores nuestros, pero no fueron sólo de la defensa sino de todo el grupo. Porque defensivamente trabajamos todos. En el segundo tiempo entramos mucho más concentrados y jugamos al fútbol. Si hubiéramos salido en el primer tiempo como lo hicimos en el segundo no sé qué hubiera pasado", afirmó Pacheco.
"El gol que le anularon a Franco fue un quiebre en el partido. Si hubieran dado el gol, el trámite hubiera cambiado. Fue un golpe fuerte, nos tomó de sorpresa cuando estábamos festejando. Además, en ese contragolpe llegó el primer gol de ellos. En el primer tiempo tuvimos momentos fatídicos, pero los pudimos subsanar en el segundo. Perdimos dos puntos, pero por como se dio el partido creo que fue importante no perder. Lo más rescatable es que nunca bajamos los brazos", terminó el Tony que fue a la puerta del vestuario de Racing a entregarle su camiseta a Sebastián Balsas.
Agresiones y pedreas a policía y personal de recaudación
Cuando iban pocos minutos de juego, hubo incidentes en las afueras del estadio Charrúa. Un grupo de hinchas aurinegros, integrantes de la barra, que tenía entradas no pudo acceder a la tribuna Obdulio Varela porque los efectivos policiales allí apostados no se lo permitieron. Varios de ellos comenzaron entonces a tirar piedras hacia las puertas de acceso y dos empleados de la AUF, del personal de recaudación, y dos policías fueron heridos. Los atendieron en el servicio de emergencia y fueron derivados a sus respectivos domicilios. La gremial del personal de recaudación estudia tomar medidas.