Inglaterra supo dar el jaque mate

| La precisión de Beckham en el tiro libre que sentenció el 1 a 0 y el error grosero de Carlos Tenorio que se perdió un gol hecho, marcaron la diferencia

STUTTGART

Mirando a lo lejos, desde la tribuna, pero también a través de algunos primeros planos en el circuito cerrado de televisión del estadio de Stuttgart, quedó la sensación de que al final del partido Inglaterra festejó más la victoria que lo que Ecuador lloró, o sintió, porque no se vio ninguna manifestación de ese tipo ni en su técnico ni en sus jugadores, la derrota.

Cabe el error de apreciación, pero fue como si el ganador, y a la postre clasificado para los cuartos de final del Mundial de Alemania, hubiera medido más el significado de lo que estaba en disputa que el perdedor, que con su caída de ayer por 1 a 0 no pudo pasar de la segunda ronda.

BUENO COMIENZO

Está bien. No hay razones para pedirle más a los ecuatorianos, que al fin de cuentas van en ascenso: en 2002 concurrieron por primera vez a un mundial y, tras no haber podido pasar la serie inicial, en 2006 pasaron la primera fase, con lo que superaron su anterior marca histórica. Pero fue como si en la víspera, al principio y al final, no se hubieran enterado de aquel dicho que reza que la mayoría de las veces "el tren pasa una sola vez en la vida"; en este caso en la historia.

Es que empezó bien Ecuador ayer. Demostrando esa personalidad, no exenta de fuerza y fútbol. Fue a campo rival. Trató de atacar. Tocó la pelota. Durante todo el primer tiempo creó algunos problemas defensivos para Inglaterra

con las subidas de Reasco, los desenganches de Méndez y, fundamentalmente, con algunos pases metidos para Delgado y Carlos Tenorio a espaldas de Ferdinand, Terry y Ashley Cole. Pero a los 10`, cuando más y mejor desempeñaba ese rol protagónico, Tenorio quedó solo delante de Robinson y, en vez de tocarla a un costado del arquero, sacó un pelotazo que hizo temblar el travesaño, malogrando una situación como la que -según podía suponerse-no iba a tener otra. Ahí, seguramente, pasó el tren de la historia y dejó a Ecuador de a pie; porque aunque Inglaterra fue un equipo inexpresivo, que quizá acusó el estatismo y la apatía que mostró Beckham como consecuencia de un supuesto malestar que lo hizo vomitar en la propia cancha en varias ocasiones, y se repitió tratando de armar llegadas tenues por la izquierda a través de las maniobras individuales hábiles pero livianas de John Cole, por el medio con los pases, el empuje y las apariciones del incansable Gerrard, y arriba con el creciente ir a todas de Wayne Rooney. En el resto del encuentro el elenco sudamericano no aprovechó ese handicap y no consiguió volver a fabricar una situación clara.

Inglaterra, en cambio, en el complemento fue más peligroso, sobre todo porque Rooney anduvo más claro con la pelota.

GENIALIDAD

Y, además, tuvo ese plus que aportan los grandes jugadores, por más que se encuentren como Beckham ayer, en inferioridad de condiciones físicas: a los 59` ejecutó un foul y convirtió el gol de la victoria.

Entre la genial precisión con que Beckham ejecutó esa pelota quieta y la grosera definición de Tenorio, y entre el fervoroso festejo de los ingleses por el triunfo y la escasa expresividad con que los ecuatorianos recibieron la derrota, pasó el tren de la historia. Inglaterra lo tomó. Ecuador se quedó esperando por 4 años más.

Steven Gerrard

8

Fue, quizá, el único de los futbolistas ingleses que jugó con potencia, con ir y venir, con las mismas revoluciones. Marcó, armó y también fue al área rival. Fue "Gerrard y 10 más".

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