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Uruguay organizó el primer Congreso Latinoamericano de Aceite de Oliva

Evento organizado por el departamento de Alimentos de Facultad de Química de la Universidad de la República comenzó de manera virtual el pasado 19 de abril y se extiende hasta el 30.

Olivares de Rocha
Foto: Olivares de Rocha

Por estos días se realiza el primer Congreso Latinoamericano de Aceite de Oliva, un evento organizado por el Departamento de Alimentos de Facultad de Química de la Universidad de la República, que es considerado un hito importante para la investigación y producción en aceite de oliva virgen de los próximos años.

Debido a la pandemia de COVID-19 y por la complicada situación de la región, el congreso se realiza de manera virtual, con ponencias que van desde el 19 hasta el 30 de abril.

En el marco de una realidad en la que la olivicultura latinoamericana enfrenta cambios cada vez más rápidos y crecientes desafíos mundiales, este congreso realizará aportes sobre temas relevantes para la comunidad científica y para el sector productivo, al abarcar cuatro áreas temáticas: agronómica, tecnológica, calidad y subproductos y otras aplicaciones.

Hay varias charlas que incluyen la mirada desde el uso del aceite de oliva virgen en cosmética, pasando por la tecnología relacionada al proceso, los beneficios que aporta para la salud, hasta temas relacionados a la cata del mismo.

En total hay 24 instancias de la mano de ponentes de reconocida trayectoria de Uruguay, España, Australia, Argentina, Brasil y Perú. Estas conferencias que fueron previamente grabadas se pueden ver en el momento que los inscriptos deseen durante las dos semanas que dura el evento.

Además, cada conferencia tiene asociado un foro virtual y una instancia de intercambio en vivo (en día y hora prefijada), para que los participantes se puedan comunicar con los conferencistas y hacerles consultas.

Oleoturismo. Foto: Olivares Salteños
Foto: Olivares Salteños

Una de las mujeres que tiene una larga trayectoria en el tema, que ha estudiado y viajado por el mundo para investigar sobre el aceite de oliva, es la ingeniera agrónoma Mónica Bauzá, de la Universidad de Cuyo, Argentina, que tiene a cargo la charla llamada “Olivicultura en Sudamérica. Un camino apasionante: raigambre y evolución”.

En esta instancia hace un repaso por lo que aprendió y la ha llevado a dar conferencias y a estudiar el tema en Brasil, Uruguay, Chile y Perú. Mencionará los retos y las nuevas oportunidades que existen alrededor de la producción de aceite de oliva.

“Siento una admiración total hacia los organizadores del congreso, porque yo nunca había hecho un congreso de aceite tan específico. Estamos hablando de aceite de oliva virgen. Y es el primer gran paso para una movida grande. Estamos viendo incluso de hacer el segundo en Mendoza, pero hay que verlo, por la situación de la pandemia. Es un paso muy trascendental el que se ha dado y ojalá se siga”, sostuvo Bauzá en comunicación con El País.

aceite de oliva
Foto: archivo

El doctor Miguel Walter Fornés, de la Universidad de Cuyo, Argentina, es quien tiene a cargo la ponencia titulada “Aceite de oliva virgen: consenso sobre sus usos en salud”.

El profesional dijo a El País que “la difusión de los efectos saludables de un producto natural como el aceite de oliva virgen extra (AOVE) tiene un doble beneficio: por un lado, el efecto que tendría sobre el consumidor genérico.

Saber que un producto como el AOVE lo protege contra los efectos negativos del colesterol elevado como hipertensión o fallas vasculares tipo infarto de corazón o cerebro, lo llevaría a ver el aceite no solo como un producto gourmet sino como nutracéutico.

En simultáneo, si hay más consumidores esto favorece o tracciona toda la cadena productiva, el productor-la fábrica-el distribuidor... etc. Esto es un beneficio para el que consume y para la industria regional”.

En su charla, Fornés pone el foco en que muchas de las enfermedades crónicas que causan morbimortalidad en adultos comienzan o son incentivadas por dietas inadecuadas. es decir, una mala alimentación y a la falta de ejercicio: “Si la dieta mejora, si se eliminan grasas malas de una torta, como ser la manteca, y se reemplaza por aceite vegetal, mejor aún por AOVE, se elimina lo malo y se incorpora iguales calorías, pero con efectos beneficiosos como la baja del llamado colesterol malo”.

El médico explicó que el trabajo que lleva adelante “analiza el efecto negativo del colesterol sérico elevado (hipercolesterolemia) en hombres/modelos animales en cuanto a la caída de la fertilidad que se asocia. Si el hombre elimina grasas saturadas e incorpora AOVE, recupera los niveles perdidos en cuanto a su fertilidad. El mecanismo, modo de acción, forma de ingesta, etc. es nuestro trabajo científico”.

aceite de oliva
Foto: archivo

La doctora uruguaya Emma Parente, integrante del Laboratorio de Química Cosmética de la Facultad de Química (UdelaR) está a cargo de la ponencia “Beneficios en cosmética del aceite de oliva virgen”.

Parente, que es química farmacéutica, trabaja desde hace años en la investigación de aspectos sensoriales de cosméticos. Es profesora agregada de Química Cosmética de Facultad de Química y ha realizado estudios sobre cosméticos con aceite de oliva desde el año 2012.

La doctora contó que su presentación está relacionada a aspectos de este aceite como “activo” cosmético. “Analizo algunos trabajos que realizamos en facultad, procurando enfatizar aspectos que interesa analizar cuando se propone desarrollar cosméticos con aceite de oliva, destacando que su inclusión en cosméticos es una forma de darle valor agregado al mismo. El aceite de oliva es componente muy adecuado para cosméticos veganos, orgánicos o naturales”, detalló.

Parente dijo a que la realización del primer Congreso Latinoamericano de Aceite de Oliva “es de alguna manera, el reconocimiento de que Latinoamérica se ha vuelto importante a nivel mundial como proveedor de este aceite”.

La profesional agregó que el hecho de que Uruguay “sea el organizador de este congreso, además de ser una responsabilidad muy grande, es una muy interesante oportunidad de mostrar la importancia del trabajo alrededor del aceite, tanto de quienes tienen a su cargo su producción y mejoramiento, como de quienes trabajan en la investigación relacionada con el mismo”.

Una historia ligada a los aceites de oliva.

Cuando en la década de 1990 Mónica Bauzá, ingeniera agrónoma y profesora consulta de la Universidad de Cuyo en Argentina, comenzó a meterse en el mundo del aceite de oliva, más de una persona le dijo que lo pensara bien, que aquella no era un área en la que conseguiría mayores frutos.

Pero con el paso del tiempo, esta mujer que estaba decidida a seguir su pasión, les demostró a cada uno de ellos que estaban equivocados. “Comencé de a poco, sola, buscando socios para armar un equipo, buscando alumnos, tesis, y me empecé a meter en el tema. Al principio nadie me prestó atención; me decían que si me metía en un proyecto de esos no iba a tener futuro”, recordó la profesional en diálogo con el diario El País.

Bauzá es especialista en análisis sensorial y con el paso de los años comenzaron a abrirse puertas: realizó un máster en ciencias de los alimentos en la Universidad de Chile, asistió a importantes congresos, dio charlas, investigó el tema en distintos países del mundo como, por ejemplo, España o Italia, y cada vez se fue especializando más.

La profesional, que además es autora de dos libros de la temática, no la tuvo fácil: “La remé, porque nadie me llevaba el apunte. Pero al final, he conocido gente maravillosa, andado por muchos lugares en el mundo y para mí el aceite de oliva siempre fue parte de mi vida”.

Y contó: “Yo empecé con este tema porque el aceite de oliva me hacía acordar a mi familia. Soy nieta y sobrina de españoles. En Mendoza en la casa de mis abuelos había un sótano que usaban como un depósito en el que guardaban cosas para tener durante el año como, por ejemplo, jamones. Y tengo muy lindos recuerdos de cuando era chica e iba a la casa de mis abuelos”.

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