MALDONADO

Socobioma y un nuevo desafío: tener un lugar propio para seguir ayudando a los animales

La ONG recibe donaciones para cumplir el sueño de independizarse y tener predio propio. Lograron juntar dinero para construir, pero no cuentan con un lugar que sea funcional a sus actividades.

Socobioma. Foto: Oscar Lanzaro
Socobioma. Foto: Oscar Lanzaro

En mayo de este 2021 la Sociedad para la Conservación de la Biodiversidad de Maldonado (Socobioma), que rescata y rehabilita animales silvestres para posteriormente devolverlos a su hábitat natural, recibió el aviso de que debe abandonar el predio en el que trabaja.

Cientos de animales son recibidos anualmente por esta organización sin fines de lucro que funciona desde hace varios años en un predio ubicado cerca de la costa de Maldonado. Desde que llegaron a ese lugar se sabía que el terreno estaba en venta, pero no imaginaron que al presentarse un comprador les pedirían que dejen el lugar tan rápido.

Lourdes Casas, veterinaria y directora de Socobioma, contó a El País que en estas últimas semanas gracias a la colaboración de la gente lograron llegar a la meta inicial, que era de US$ 40 mil con los que planean construir su propia estructura.

El problema es que no tienen un espacio para hacerlo y el único que las autoridades les podrían ceder a modo de préstamo no es el ideal. Lo que les serviría es un predio entre mil y dos mil metros cuadrados que no esté demasiado alejado de la costa de Maldonado.

La única opción que por el momento tienen es un predio en San Carlos, que es bastante lejos de donde viven los voluntarios que trabajaban en la ONG y es lejos también de la costa, lugar en que necesariamente deben estar para poder hacer los rescates en tiempo y forma.

Casas explicó que con la recaudación de los últimos meses han superado las expectativas y por ese motivo empezaron a soñar con ser independientes y no tener que estar a la espera de la firma de un comodato con la Intendencia de Maldonado, del que no saben ni por cuánto tiempo les prestarían el lugar o bajo qué condiciones.

Desde la ONG destacan el agradecimiento para con las autoridades locales al haberles ofrecido este predio, pero antes de aceptar intentarán cumplir su sueño de conseguir uno propio en un lugar que sea más funcional a sus actividades.

No queda demasiado tiempo, pero lo intentarán: “El espacio prestado por la Intendencia en San Carlos aún está en trámites legales. Mientras esa parte avanza decidimos, gracias al gran apoyo de la gente, buscar un terreno para ser independientes. Sabemos que es un desafío muy difícil ya que, además, hay que hacer la estructura rápidamente. Así que por ese motivo no podemos descartar la única opción que tenemos hasta ahora, la de San Carlos. Pero la complicación mayor de este lugar es la distancia para el trabajo honorario diario que es de unos 50 kilómetros por día. Sumado al hecho de que el rescate de los animales está sobre la costa”, señaló Casas.

El desafío en este momento es seguir recibiendo ayuda para poder llegar a comprar un terreno.

"La caja", un corto para llegar a la gente.

Sensibilizar a la población para que apoye a Socobioma y que esta organización pueda seguir trabajando por los animales: ese es el objetivo del cortometraje La caja, que se está difundiendo por estos días.

El fotógrafo Mateo Silvestri, quien trabaja en temas relacionados a refugios de animales, fue quien creó este cortometraje y contó a El País que “el fin de este trabajo es que Socobioma no deje de existir. Cuando se filmó ellos aún no habían llegado a la meta de los US$ 40 mil y estaban en un momento en el que si no recaudaban ese mínimo de dinero iban a tener que cerrar. Al ser una situación tan urgente quise armar algo rápido. Ellos ya venían haciendo una campaña de recaudación, pero sentí que podía hacer algo más de una manera para que la gente se conecte”.

Para filmarlo, Silvestri y su colega Matías Porras se trasladaron hasta Socobioma dos días. Luego hicieron un intenso trabajo de edición durante una semana, con colaboración de familia y amigos.

Una de las jornadas de trabajo para el corto. Foto: Oscar Lanzaro
Una de las jornadas de trabajo para el corto. Foto: Oscar Lanzaro

“Hace tiempo tenía ganas de utilizar mi herramienta, la fotografía, para aportar un granito de arena para este tipo de causas, para ayudar a toda esta gente que son los que día a día hacen el sacrificio”, explicó Silvestri.

El fotógrafo fue quien realizó también este año el proyecto Miradas verdaderas para ayudar a que perros de diferentes refugios sean adoptados. “Son lugares distintos, pero ambos trabajan con animales y tienen en común la calidad humana, la gente que hace una labor voluntaria impresionante, un sacrificio enorme y lamentablemente otro punto en común es el poco apoyo económico que tienen”, sostuvo.

Para donar o comunicarse con Socobioma:

Para hacer donaciones o contactarse con Socobioma hay varias vías. Tienen su página web, están en Facebook , en Instagram y se les puede enviar un mail a [email protected] o comunicarse al número 092 727 317.

La caja debe su nombre a que así comienza el cortometraje: con una caja y un animal que llega a la ONG y relata lo que siente y lo que vive.

“Llegué a esta playa hace unos meses, con hambre, frío y mucho dolor. Pero todo cambió cuando estos gigantes me encontraron. Al principio desconfié, pero me di cuenta que me estaban ayudando, cuando vi a mis amigos ya recuperados. Sí, soy un pingüino. El problema es que ahora ellos los necesitan a ustedes, ya que para seguir ayudándonos tienen que construir un nuevo hogar. Compartí mi historia, los necesitamos”, dice la voz del pingüino rescatado por Socobioma.

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