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Muñoncito, Muesca Grande y Opuesta: la historia detrás de las toninas residentes

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Toninas en Rocha

NATURALEZA

Este año se publicará un catálogo sobre la población de estos delfines que vive en las costas de Rocha.

Las toninasviajan permanentemente entre Rio Grande do Sul y Rocha –incluso Maldonado y alguna vez hasta Canelones– por lo que se considera que es una misma población o “unidad evolutiva” que hace décadas nace, se alimenta, se reproduce, vive y muere en esta región. Entre los dos países se estima que hay unos 350 ejemplares; la cantidad para Uruguay es de unos 70 pero es un cálculo de 2008. Paula Laporta, una de las responsables del Proyecto Toninas, adelantó a El País que este año se tendrá un número nuevo cuando se publique un catálogo en el que se empezó a trabajar hace dos años.

Por fotoidentificación, una metodología de trabajo que Laporta y colegas comenzaron a usar alrededor de 2002, ya registraron unos 50 ejemplares de Tursiops truncatus gephyreus.

A todos se les da un nombre y se les toman imágenes de sus aletas cada vez que aparecen en la costa uruguaya. La clave está en captar las aletas dorsales donde tienen marcas naturales de larga duración que funcionan como “huellas digitales”.

Así se ha conocido a Muesca Grande, aunque hace unos años que no aparece. “Es una tonina que hace más de 60 años está en la vuelta porque es conocida por gente muy veterana. La identificás de lejos porque la falta casi la mitad de la punta de aleta. Es el caso más emblemático”, dijo Laporta. En los últimos 20 años han sido constantes sus travesías entre la Laguna de los Patos (en Brasil) y Rocha con diferencias de días pero, el rasgo que más destacó la bióloga, es que Muesca Grande es la que siempre aparece al lado de las crías o de los ejemplares más jóvenes. “Es la hembra experiente”, afirmó.

Proyecto Toninas estudia el comportamiento grupal de estos animales. Por ejemplo, se sabe que hay algunos que prefieren estar con siempre con los mismos y otros que varían la compañía. Muñoncito, el delfín con la aleta caudal mutilada que fue visto por primera vez en marzo de 2021 con la cola recién lastimada y que, a pesar de esta lesión continúa con vida, siempre se lo ha visto acompañado (ver fotografía).

Toninas en Rocha
Toninas en Rocha. Foto: L. Borba

Leandro Borba, fotógrafo de la organización Fauna Marina, señaló a El País que la hipótesis es que sus compañeros lo deben ayudar a pescar y cazar y, además, lo deben estar protegiendo de posibles predadores. “Lo deben estar ayudando porque no tiene el impulso de la cola”, explicó. Los delfines utilizan la aleta caudal para batir el agua de arriba a abajo para desplazarse y para mantenerse erguidos en la superficie. Borba no ocultó su emoción: “Fue una alegría verlo de nuevo y que seguía activo y disfrutando. Fue increíble saber que está vivo. No sabemos por cuánto tiempo lo estará pero ya es un logro enorme para él”.

Las toninas aparecen con mayor frecuencia en La Coronilla y Cerro Verde, aunque han aumentado los avistamientos en La Paloma y Aguas Dulces y también en José Ignacio (Maldonado). Están presentes en todas las estaciones. De todos los ejemplares que van y vienen hacia Brasil, más del 60% se considera que corresponde a residentes uruguayos. “Hay nacimientos, es su zona de alimentación, de socialización, de reproducción a lo largo de la costa de Rocha”, puntualizó Laporta.

Otro caso famoso es el de Opuesta, la que ha sido identificada en 2003. Últimamente, se la ve más en La Paloma. Recibió este nombre porque tiene marcas en cada punta de sus aletas dorsales. “Es un emblema porque la conocemos de la época de Muesca Grande y han estado juntas en los grupos y desde entonces hasta la pasada primavera pasada ha tenido crías”, contó la bióloga. Borba la viene siguiendo desde tierra y en barco para fotografiar el crecimiento de sus hijos.

El catálogo que será publicado este año y ya incluye unos 50 ejemplares está en constante revisión. Por ejemplo, en diciembre, Laporta se embarcó desde La Coronilla y se topó con 30 toninas; 10 de ellas las estaba viendo por primera vez. Una vez identificadas por sus aletas, se descubrió que cinco eran compartidos con el sur de Brasil (Proyecto Toninas trabaja en colaboración con el Museo Oceanográfico de Rio Grande Do Sul). “Hay momentos a lo largo del año que pueden verse más por variaciones ambientales, climáticas y oceanográfica”, aclaró la bióloga, pero siempre están. Este verano fue particular porque se registraron varios fenómenos de surgencias costerasque, en resumen, hacen que el mar esté más frío de lo normal en la costa por la combinación de vientos persistentes con dirección noreste y este y la rotación de la Tierra. El evento eleva los sedimentos del fondo y con eso puede movilizar los nutrientes que son alimento del fitoplancton, que será alimento del zooplancton y este es alimento para otros organismos, por ejemplo peces que a su vez serán alimento para las toninas y por eso hubo más avistamientos esta temporada.

Toninas en Rocha
Muñoncito. Foto: L. Borba

Muñoncito: La historia del delfín sin cola.

Muñoncito, el delfín de la fotografía, es una de las toninas más famosas. Su principal característica es que le falta gran parte de la aleta caudal o cola por lo que su capacidad para nadar es casi nula pero, a pesar de los pronósticos, sigue con vida. Fue visto por primera vez el 12 de marzo de 2021 en Aguas Dulces con una herida bastante reciente. “Tenía el muñón todo rosada, sin cicatrizar; no sabíamos si podría sobrevivir”, dijo Leandro Borba, fotógrafo de Fauna Marina. Luego fue visto el 2 de mayo y luego el 23 de julio en La Paloma. Ahora fue visto el pasado 14 de marzo de nuevo en Aguas Dulces.

El origen de la lesión es incierto. Pudo haber sido un ataque de un tiburón o cortes provocados por redes de pesca o por las hélices de un barco, tres situaciones frecuentes.

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