Una madre subrogada que se negó a interrumpir el embarazo de un bebé con una cardiopatía congénita obtuvo una victoria judicial provisional para garantizar que el niño reciba tratamiento médico después del nacimiento, este martes en Texas. McKenna West, enfermera originaria de Alaska, tiene 35 semanas de embarazo y espera dar a luz a Gabriel a principios de setiembre.
La decisión se tomó menos de 24 horas después de que el fiscal general de Texas, Ken Paxton, presentara un dictamen jurídico argumentando que los médicos estatales debían proporcionar el tratamiento necesario para la supervivencia del bebé. Un juez auxiliar del condado de Dallas dictaminó que nadie puede impedir la atención médica prescrita y designó un tutor legal para supervisar las decisiones relacionadas con el síndrome de hipoplasia del ventrículo izquierdo.
I secured an emergency court order ensuring that baby Gabriel receives life-saving care in Texas. pic.twitter.com/Yv84BFoFi7
— Attorney General Ken Paxton (@KenPaxtonTX) August 12, 2026
La sentencia garantiza el tratamiento, pero separa a la madre del bebé
Sin embargo, la orden judicial impuso una condición a West: no puede tener contacto con Gabriel después de su nacimiento ni tomar decisiones médicas en nombre del niño. Los padres biológicos, Nausheen Gilkar y Omar Ahmed, pueden participar en estas decisiones, pero tampoco pueden impedir el tratamiento que los médicos del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas o del Centro Médico Infantil de Dallas consideren necesario para salvar la vida del bebé.
"El tribunal tomó la decisión correcta al actuar de inmediato para proteger la vida del bebé Gabriel y garantizar que reciba la atención que merece", dijo Paxton, según Live Action.
La fundadora de la organización, Lila Rose, celebró la determinación de conseguir tratamiento, pero criticó la prohibición de contacto entre West y el bebé. "Esto es profundamente injusto, ya que el bebé Gabriel será separado de la única madre que conoce y tendrá que someterse a una cirugía sin su consuelo ni apoyo", escribió en X.
WIN FOR SURROGATE MOM AND BABY
— Lila Rose (@LilaGraceRose) August 11, 2026
The court has ordered Baby Gabriel MUST receive life-saving care and is appointing a guardian to make sure he receives it.
This is a major win.
The bad news: The court has ordered McKenna be prevented from any contact with the baby after birth.… pic.twitter.com/kC3Y91ygdW
La disputa comenzó después de que una ecografía realizada a las 20 semanas de gestación revelara el defecto cardíaco. West encontró un hospital en Dallas que, según documentos judiciales, tenía una alta tasa de éxito en la primera de las tres cirugías necesarias. Según el Hospital Presbiteriano de Nueva York, los bebés que se someten a este procedimiento tienen aproximadamente un 75 % de probabilidades de llegar a los cinco años, mientras que aquellos que completan su primer año tienen aproximadamente un 90 % de probabilidades de llegar a los 18.
Los padres biológicos le pidieron a West que interrumpiera el embarazo y ahora han presentado una demanda en California para establecer sus derechos parentales. La mujer embarazada, que viajó a Texas para recibir tratamiento para Gabriel, también ha iniciado un proceso de custodia en Alaska. Ambas partes tienen prohibido sacar al bebé de Texas después del nacimiento, y se programó una nueva audiencia para el 25 de agosto.
O Globo/GDA