TECNOLOGÍA

Invento uruguayo para la rehabilitación muscular llega a clínicas del exterior

Creado en la Universidad de la República, Dinabang ahora se utiliza en clínicas de rehabilitación del continente

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El atleta Andrés Silva entrenando con Dinabang.

A casi un año de cumplirse la transferencia tecnológica de la Universidad de la República a la empresa uruguaya MOVI, Dinabang ya está siendo utilizado en clínicas en el exterior. Se trata de un invento de ingenieros y médicos uruguayos para la rehabilitación de pacientes con problemas musculares, en particular, en situaciones de pre y post cirugía de reconstrucción del Ligamento Cruzado Anterior.

Dinabang, que comprende una tobillera, un sensor inercial con dos acelerómetros y dos giroscopios y medidor de fuerza, llegó a clínicas en Chile, México, Colombia y Brasil. Además, es utilizado por especialistas en centros de investigación en varios países del continente.

El dispositivo permite mejorar la rehabilitación muscular de cualquier persona afectada, más allá de los deportistas profesionales. Fue ideado para trabajar en la recuperación y prevención de lesiones de los miembros inferiores en casos como pacientes con prótesis de rodilla, roturas del ligamento cruzado anterior y rotura de meniscos.

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Dinabang es portátil y pesa solo 200 gramos.

Recientemente se le agregó funcionalidades para tratar lesiones de miembros superiores como codo de tenista y afectaciones en los hombros frecuentes en basquetbolistas y jugadores de handball como, por ejemplo, la lesión SLAP (lesión labral de anterior a posterior). Dinabang también fue actualizado para técnicas de reeducación propioceptiva. Es decir, para controlar ejercicios que se enfocan en la flexibilidad, relajación y estabilidad y se orientan, entre otras cosas, a la recuperación de la postura.

“No es solo para futbolistas, sino también para basquetbolistas o corredores o ciclistas”, apuntó Jorge Domínguez, director de MOVI. Y añadió: “Dinabang está enfocado a la prevención o rehabilitación de lesiones en cualquier grupo muscular”.

Es un aparato de bajo costo y con un peso de 200 gramos, que se conecta a dispositivos móviles y a la historia clínica electrónica, y auxilia al fisioterapeuta en el seguimiento del ejercicio físico con cinta elástica, realizando en tiempo real las mediciones cinéticas (fuerzas) y cinemáticas (movimientos) del paciente. Además, emite alarmas para evitar el exceso de carga.

Único en su tipo, evita el uso de equipos de isocinesia que, según apuntó Franco Simini, coordinador del Núcleo de Ingeniería Biomédica de las facultad de Ingeniería y Medicina de la UdelaR, donde se ideó el dispostivo, cuestan entre 20 mil y 80 mil euros.

Dinabang es usado en el Hospital Británico y en varias clínicas de rehabilitación del país. Desde el inicio es utilizado por Darío Santos, fisioterapeuta del Departamento de Rehabilitación del Hospital de Clínicas. “Dinabang nos permite cuantificar y dosificar los esfuerzos, registrarlos en la historia clínica y retroalimentar al paciente con esos valores”, dijo. Por otra parte, se logra que la rehabilitación, al ser por primera vez personalizada a los requerimientos del paciente, se haga más rápido.

Mediciones cinéticas y cinemáticas del paciente.

Considerando la distribución estadística obtenida para hombres y mujeres en la fase de pruebas y normalizando por peso corporal, el dispositivo uruguayo advierte que un ejercicio es insuficiente por debajo de 0,9 N/kg en hombres y 1,1 N/kg en mujeres. Y advierte de un posible daño cuando detecta que se realiza un esfuerzo superior a 2,5 N/kg en hombres y 3,1 N/kg en mujeres.

El ejercicio para recuperar la fuerza muscular posterior del muslo con cinta elástica constituye un riesgo si involucra un esfuerzo mayor al que puede soportar el músculo del que se sacó la plastia del Ligamento Cruzado Anterior (este es el que está en la parte media de la rodilla e impide que la tibia se deslice hacia afuera frente al fémur).

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