MARSUPIO SANITARIO

Invento uruguayo para tener las manos limpias

Uruguayo patentó una mochila para portar desinfectante y permitir geolocalización

Coronavirus en Uruguay: personas con tapabocas para prevenir contagios. Foto: Francisco Flores.
Coronavirus en Uruguay: personas con tapabocas para prevenir contagios. Foto: Francisco Flores.

"Marsupio sanitario”, así se llama la creación de Aníbal Di Mauro, un activo inventor uruguayo con patentes registradas en más de 10 países.
La semana pasada presentó en el país una especie de mochila pequeña que ya tenía en mente desde 2019 pero que la pandemia por el nuevo coronavirus aceleró en su mente y puso a trabajar sus manos.

Así creó lo que llamó “marsupio sanitario”, una pequeña mochila que presentará al Poder Ejecutivo y por la que ya inició, además, los trámites de registro de patente en casi toda Europa, China, Estados Unidos y algunos países de la región.

“Cuando saltó el coronavirus y vio cómo nos iba a cambiar la forma de vestir, la forma de actuar y la forma de relacionarnos le agregó nuevos elementos a la mochila”, explicó su abogado especializado en propiedad intelectual, Juan Vanrell.

marsupio sanitario
Ilustración del "marsupio sanitario". Foto: Juan Vanrell

En concreto, el bolso se lleva adelante –de ahí el nombre de “marsupio”– con varias reparticiones. En una se coloca una esponja especial que suministra desinfectante para la limpieza de manos. En otro compartimento se deben colocar toallitas húmedas para retirar el exceso; y, en otro, todos los elementos ya utilizados como guantes, tapabocas o pañuelos podrán ser almacenados hasta su posterior desecho sin que entren en contacto con nada más y manteniendo el posible virus en un ambiente controlado.

“Son prestaciones que parecen muy simples pero facilitan el traslado por la ciudad o para entrar en un lugar público”, apuntó Vanrell en referencia a que desde la semana pasada es obligatorio en todo el territorio el uso de tapaboca dentro de los supermercados y, a partir de este lunes, lo es también para el comercio minorista, instituciones bancarias y locales de cobranza como método de prevención de contagio.

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Ilustración del "marsupio sanitario". Foto: Juan Vanrell

La mochila diseñada por Aníbal Di Mauro se complementa con una unidad de GPS y un temporizador sonoro para que pueda ser localizada si es necesario en caso de robo o extravío.

Pero no solo eso. El objetivo es que el “marsupio sanitario” pueda sincronizarse, a través del smartphone del propietario, con las diferentes aplicaciones de rastreo, por ejemplo, la herramienta que se instalará en los iPhone y Android a partir del próximo mes, para ayudar a determinar si una persona ha entrado en contacto con un enfermo por COVID-19. La idea de estas plataformas es que si una persona da positivo en coronavirus, la tecnología avise a todos aquellos usuarios que estuvieron cerca en los últimos días.

“Di Mauro es un inventor muy activo. Tiene un sistema de localización y destrucción de armas patentado en más de 10 países y dos patentes más que todavía son confidenciales”, añadió Vanrell.

La pandemia por COVID-19 ha disparado la invención y fabricación de múltiples objetos: desde mascarillas impresas en 3D hasta equipos médicos.

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