SEGURIDAD VIAL

Por qué hay que abrir la puerta del auto a la holandesa

Una técnica sencilla evita colisiones con ciclistas y motos y mejora la convivencia de los vehículos en el tránsito

bicicletas tránsito
Usar la mano derecha para abrir la puerta del auto permite una apertura lenta y parcial.

El conductor estaciona su vehículo. Abre la puerta para descender sin mirar hacia atrás. La colisión es inminente: el ciclista o el motociclista que justo pasaba por allí se golpea y cae. Es una situación tan típica como fácil de evitar a través de una técnica muy sencilla: la maniobra holandesa.

Arturo Borges, director del Instituto de Investigación, Seguridad y Educación Vial (ISEV), la resumió en estos pasos en diálogo con El País: el conductor ˗o el pasajero sentado del lado del tránsito˗debe girar el torso y abrir la puerta con la mano derecha, no con la izquierda. Al hacerlo consigue un elemento de protección para cualquiera que pueda toparse en esa situación: elimina el punto ciego.

“El espejo que tenemos al lado del conductor no da toda la información. Los espejos ‘mienten’ en la distancia. Además, en horas nocturnas, entre todas las luces no se puede apreciar si viene una bicicleta o un monopatín o una moto”, apuntó.

La maniobra correcta es, entonces, mirar hacia atrás, eliminar el punto ciego, conseguir una mayor amplitud de visión y, si no viene nadie, abrir la puerta con la mano derecha. “La idea es no poner un obstáculo imprevisto delante de alguien que no lo puede tener en cuenta”, dijo el experto en seguridad vial.

En comparación, usar la mano izquierda mantiene el hombro del conductor junto a la ventana, lo que bloquea la rotación del torso y limita la vista hacia atrás. Usar la mano derecha permite una apertura lenta y parcial de la puerta. Esto concede a los ciclistas o motociclistas la oportunidad de reaccionar de manera más segura.

Esta técnica es una obligación en Holanda. De hecho, es uno de los puntos a superar en el examen de conducir. Claro, se tiene en cuenta que en ese país hay unas 18 millones de bicicletas en las calles. No obstante, el nombre fue puesto por un médico en Estados Unidos, quien sugiere atar una cinta en la puerta como un recordatorio visual de que se debe usar la mano derecha al momento de descender.

Pero el parque de bicicletas y de monopatines, para no nombrar al de las motocicletas, ha aumentado en Montevideo en los últimos años, por lo que la convivencia entre los tipos de vehículos debe basarse en estrictas normas de seguridad.

“El conductor debe aprender a buscar a la bicicleta, la moto y al monopatín cuando llega a una intersección porque es uno de los lugares más complejos y conflictivos”, señaló Borges.

Maniobras durante la circulación.

La maniobra holandesa es solo una medida de protección para evitar siniestros. Pero Borges habló de la que se debe implementar ante un giro a la derecha. “Hay un conflicto cuando el vehículo va a girar y está separado del cordón de la vereda derecha y hay espacio y allí se pone una bicicleta o una moto que quiere continuar en línea recta. En ese caso, el que gira pierde la preferencia”, enseñó.

Esta no es una situación de adelantamiento sino de sobrepaso por la derecha y, como tal, tiene la preferencia aquel que mantenga la dirección en línea recta.

El conductor, al girar, se encuentra con un golpe con un ciclista o motociclista que aparece entre el cordón y su auto y le echa la culpa. Debe saber que, al girar, pierde la preferencia. La sugerencia es, por sentido común y buena actitud, dejarlos que continúen la línea recta y después girar”, añadió Borges.

Otra recomendación es que el conductor ejecute una maniobra de cuatro fases al cambiar de carril: mirar el espejo interior, mirar el espejo del lado al que se va a cambiar la circulación, eliminar el punto ciego y señalizar con la debida anticipación. “Muchos conductores se llevan una moto o una bicicleta puesta por el hecho de que prenden el señalero y cambian al mismo tiempo de carril. Quien hace esta maniobra es el que obstruye el tránsito y eso tiene responsabilidad jurídica en caso de lesiones graves”, apuntó el experto. Y concluyó: “En el tránsito, el cambio de los factores altera el producto”.

Para tener en cuenta.

DISTANCIA: Las bicicletas deben circular separadas a no más de un metro del cordón de la vereda derecho en el caso de que no exista una ciclovía o bicisenda en esa zona.

A LOS LADOS: La distancia lateral que debe dejar un conductor con respecto al ciclista debe ser de al menos 1,5 metros. Al circular detrás de una bicicleta, cinco metros.

PERCEPCIÓN: Estudio de la Fundación MAPFRE revela que el 73% de los conductores no perciben de forma efectiva el adelantamiento a un ciclista y realizan maniobras de forma “inconsciente”.

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