ECOLOGÍA

La Embajada de Francia cuenta con las primeras abejas de hormigón uruguayas

Se instalaron dos colmenas en la azotea de la embajada y dos en la residencia del embajador Hugues Moret. Se trata de la primera experiencia de apicultura urbana en el Uruguay.

Abejas de hormigón
Ruben Riera, presidente de la Sociedad Apícola del Uruguay, y el embajador francés Hugues Moret.

Dos colmenas instaladas en la azotea de la Embajada de Francia (Centro de Montevideo) y otras dos en la residencia del embajador Hugues Moret (Carrasco) indican que el proyecto La miel de hormigón o Colmenas de la ciudad está en marcha y con muy buenas perspectivas.

Esta idea de producir miel en la ciudad también se la conoce como La miel de la Casa Buxareo porque así se llama la casa donde está instalada la embajada francesa. Una idea enmarcada en un plan que abarca muchos ejes estratégicos dominados por la defensa de la biodiversidad.

Abejas de hormigón
Las colmenas tienen los colores de la bandera de Francia: azul, blanco y rojo.

Uno de ellos es el proyecto de desarrollar una “embajada verde”, para lo cual la sede diplomática ya cambió a LED toda su iluminación, modificó su sistema eléctrico y todos los aires acondicionados, redujo el número de impresoras y fotocopiadoras, reguló el consumo de electricidad y calefacción y va a pasar al uso de papel reciclado.

“Pero, además, queríamos ir un poco más lejos, ver cómo podíamos asociar lo vivo a lo diplomático”, dijo Moret. En tal sentido ya hace meses que tiene una huerta y un gallinero orgánicos en su residencia, a los que ahora se sumaron las colmenas.

“Este último proyecto es el más simbólico pero también el más complicado sin lugar a dudas. Quisimos ver cómo podíamos ilustrar la protección de la biodiversidad. Reflexionamos un poco y ahí llegamos a las abejas”, agregó el embajador a El País.

Apuntó que las abejas son una de las especies más amenazadas hoy en el mundo entero. “No es solo un problema de Uruguay, es un problema francés, europeo… global”, destacó.

Además, se tuvo en cuenta que la producción de miel es un tema de comercio internacional. Europa es la más grande importadora de miel del mundo y Uruguay forma parte de los grandes exportadores de este producto. Incluso hay una cuestión de tradición también porque fueron las familias francesas las que en el siglo XIX introdujeron las colmenas en Uruguay.

“Todos estos temas hacen que este proyecto, que es puntual y pequeño, se inscriba dentro de una política estratégica. A la vez, queremos demostrar dos cosas: que es posible producir miel en la ciudad y con niveles de pesticidas inferiores a los que se usan en el campo. Es un poco paradójico, pero es la realidad”, señaló Moret.

Los cuidados que demanda proteger las colmenas

Ruben Viera, presidente de la Sociedad Apícola Uruguaya, es el encargado de manejar las colmenas del proyecto La miel de hormigón (dos en la Embajada de Francia y dos en la residencia del embajador). Cuando la floración es máxima, como pasa ahora en primavera, las colmenas se revisan entre cada 10 y 14 días. “La producción de miel depende de las épocas en que haya floración; tradicionalmente es en la primavera, entre octubre, noviembre y diciembre. Como en Uruguay no existen antecedentes de apicultura urbana, no sabemos lo que va a ocurrir”, explicó Viera. Se controla el estado sanitario de las abejas, si las reservas de alimento (néctar, polen) son suficientes, el desarrollo poblacional de la colmena, el instinto de reproducción (enjambrazón) para impedir que se escapen colonias. En todo este trabajo cuenta con el apoyo y colaboración de institutos de investigación como el Clemente Estable y las facultades de Ciencias, Agronomía y Veterinaria.

Abejas de hormigón
Ruben Riera es el encargado de velar porque las abejas tengan todo lo que necesitan.

Proyecto entre la embajada y los apicultores.

Para llevar adelante La miel de la Casa Buxareo la Embajada Francesa se asoció con la Sociedad Apícola Uruguaya.

Ruben Riera, presidente de la sociedad, contó que desde hace un tiempo, estimulados por la Facultad de Arquitectura y por institutos de investigación, notaron la necesidad de que en la ciudad pudieran convivir las abejas.

“Las nuevas generaciones de arquitectos están incluyendo en sus diseños espacios verdes donde la abeja toma un rol preponderante. Nos han acercado proyectos, nosotros hemos colaborado y vimos que era una linda oportunidad para promover la apicultura y el consumo de productos de la colmena, además de generar conciencia de los beneficios que genera la colonia de abejas para el ser humano”, destacó Riera a El País.

Abejas de hormigón
Freddy Fraque, secretario ejecutivo de la Sociedad Apícola del Uruguay, participa del proyecto.

La idea no es nueva, hace años que se viene haciendo en varios países, entre ellos Francia. Moret contó que hay colmenas en la Cancillería, en el Ministerio de Economía y Finanzas y en el techo de la Ópera en París y en los célebres Jardines de Luxemburgo. Riera acotó, por su parte, que las abejas francesas más famosas son las de Notre Dame, ya que sobrevivieron al incendio de la famosa catedral parisina.

En lo que refiere al Uruguay, La miel de la Casa Buxareo es la primera experiencia, el inicio de la apicultura urbana en la ciudad. En enero, la Sociedad Apícola del Uruguay había iniciado gestiones ante la Intendencia de Montevideo para colocar en la ciudad cajones que atraparan enjambres; la iniciativa de la Embajada Francesa le dio otro impulso y dimensión a su iniciativa.

Con la aprobación conseguida en julio de parte de la comuna capitalina comenzaron la preparación de las colmenas y finalmente las instalaron el pasado 6 de noviembre. “Iniciamos la apicultura urbana en Francia, yo me considero un apicultor francés”, bromeó Riera teniendo en cuenta que el predio donde hay una sede diplomática se considera territorio del país titular de la sede.

Los lugares elegidos para instalarlas responden a experimentar en dos hábitats diferentes: uno más verde (el jardín de la residencia) y otro totalmente de hormigón (embajada) y así comparar las producciones de miel.

Trece días después, Riera revisó las colmenas y se encontró con una gran sorpresa: las colmenas evolucionaron más rápido en el hábitat con más hormigón.

“Abrí las colmenas de la embajada sin ahumador ni careta y las abejas estaban sumamente tranquilas trabajando, con entrada de polen. Ver entrada de polen significa que hay vida dentro de la colmena”, explicó.

También dijo que, cuando se analice la miel, “nos vamos a encontrar con que está libre de residuos de organismos genéticamente modificados, lo cual va a estar dando la pauta que la calidad de la miel urbana es superior porque ofrece más garantía que la rural”. Aunque aclaró que con esto no dice “que la miel rural sea nociva para el consumidor”.

Moret, en tanto, anunció que la idea es que las colmenas se multipliquen en la ciudad de Montevideo e incluso lleguen a otros departamentos del país. Se piensa en instalarlas tanto en los grandes espacios verdes de la ciudad como en techos de viviendas.

“Si el programa tiene éxito, vamos a tratar de desarrollarlo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y con el Banco Interamericano de Desarrollo con pequeños proyectos para hacer un verdadero eje de protección duradero y de desarrollo de la ciudad”, señaló.

El único “problema” no resuelto aún es qué se va a hacer con la miel que se produzca, porque no se puede vender ya que es una iniciativa del tipo ONG.

Moret anunció también que tiene previsto un plan piloto para que alumnos de quinto y sexto año de Primaria aprendan un poco más sobre apicultura.
“Queremos hacer crecer esta conciencia ciudadana a partir de los estudiantes”, concluyó el embajador entusiasmado.

Abejas de hormigón
Los cajones atrapa enjambres sirven para evitar que se escapen colonias de abejas.

Un plan francés para las áreas protegidas de Rocha

“Uno de nuestros ejes principales de colaboración es la biodiversidad y este año introdujimos un ciclo de cooperación en el marco de un plan francés que se llama Plan D’Alembert, por el matemático, filósofo y enciclopedista del siglo XVIII. En ese programa tenemos tres ejes: las áreas protegidas, la protección de los litorales y la protección de los bosques”, señaló el embajador Hugues Moret.
En tal sentido, la Embajada de Francia y la Alianza Francesa de Montevideo inauguran Entre pampa, mar y río: hacia una ciudad sostenible, un ambicioso ciclo dedicado a la biodiversidad. Se han planificado alrededor de 15 actividades hasta el fin del primer trimestre de 2021.
Las mismas incluirán seminarios, conferencias, talleres, exposiciones, proyecciones de películas e instalaciones artísticas.
El ciclo se enmarca en una rica agenda relacionada al medioambiente. El próximo 12 de diciembre el Acuerdo de París (inscripto en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) festeja su quinto aniversario y Francia organizará en enero de 2021 el One Planet Summit sobre la biodiversidad con una agenda que incluye la temática de las áreas protegidas. Un día antes, el embajador francés presentará en Rocha el trabajo que la Embajada desarrollará en Uruguay sobre estas áreas.
Otro eje que le interesa abordar a Moret son las nuevas problemáticas del desarrollo duradero en las ciudades. Entre ellas están la reconciliación de la ciudad con la agricultura, la organización de la ciudad, la creación de bosques urbanos y corredores verdes, la vegetalización de los edificios, la instalación de huertos, el uso de las nuevas tecnologías y la incorporación de poblaciones que no están insertadas.

Abejas de hormigón
El responsable de la Embajada de Francia en Uruguay tiene muchos proyectos en su agenda.

Un diplomático muy inquieto

Hace 27 meses que Hugues Moret es embajador de Francia en Uruguay. Aún le queda un año en el cargo y muchos planes por concretar.

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