Una gran perturbación en el campo magnético de la Tierra debido a una tormenta solar podría hacer que las auroras boreales se vean más al sur de lo habitual en Estados Unidos, posiblemente incluso en Alabama o el norte de California, advirtieron meteorólogos.
La tormenta es el resultado de "una erupción de material solar y campos magnéticos" que salieron del sol el domingo y se esperaba que llegaran a la Tierra entre el lunes y el martes, explicó la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés).
Advirtió que la severa tormenta geomagnética también puede causar problemas tecnológicos, incluyendo dificultades con el control de voltaje e impacto en las operaciones satelitales.
Funcionarios de la NOAA aseguraron que las personas en los estados del norte y del centro de Estados Unidos continental podrían haber visto la aurora en la noche del lunes si las condiciones climáticas lo permitían.
An S4 severe solar radiation storm is now in progress - this is the largest solar radiation storm in over 20 years. The last time S4 levels were observed was in October, 2003. Potential effects are mainly limited to space launch, aviation, and satellite operations. pic.twitter.com/kCjHj4XYzB
— NOAA Space Weather Prediction Center (@NWSSWPC) January 19, 2026
"Es posible que las auroras sean visibles en gran parte de la mitad norte del país y quizá tan al sur como Alabama hasta el norte de California", indicaron. La severidad de esta tormenta geomagnética es "muy rara", señaló la NOAA.
Shawn Dahl, del Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, dijo que la última vez que una tormenta de radiación solar de esta intensidad afectó la Tierra fue en 2003.
A video update with Shawn Dahl, SWPC Service Coordinator, on CME progression & how we analyze & interpret geomagnetic storm activity and solar wind environment; with info about what to look for tonight regarding aurora chances. Stay space weather aware at https://t.co/TV7Yw6Lq1Y pic.twitter.com/1cxNJM1QYQ
— NOAA Space Weather Prediction Center (@NWSSWPC) January 20, 2026
Qué es una tormenta solar, el fenómeno que puede tener consecuencias sobre la Tierra
Las tormentas geomagnéticas, conocidas más popularmente como "tormentas solares", son responsables de las espectaculares auroras boreales y raramente son causantes de daños importantes sobre infraestructuras en la Tierra, aunque las más severas activan alertas para prevenir y mitigar los riesgos.
Las tormentas geomagnéticas son perturbaciones del campo magnético de la Tierra, que duran desde varias horas hasta varios días, y se producen debido a un aumento brusco de las partículas emitidas en las erupciones solares, que llegan a alcanzar la magnetosfera y a producir alteraciones en el campo magnético terrestre, según el Instituto Geográfico Nacional (IGN) español.
La agencia NOAA de Estados Unidos definió una escala para cuantificar la intensidad y los posibles efectos de estas tormentas, que consta de cinco posibles valores (desde el G1 a G5).
El Sol está continuamente emitiendo partículas, en lo que se conoce como "viento solar", y normalmente esas partículas no llegan a penetrar en la atmósfera terrestre ya que son desviadas por la magnetosfera, pero en algunas ocasiones esas eyecciones de masa coronal son lo suficientemente intensas como para deformar la magnetosfera terrestre y provocar esas tormentas geomagnéticas.
Las tormentas afectan a todo el planeta de forma simultánea y en función de la velocidad que haya alcanzado el viento solar expulsado de forma violenta pueden tardar uno o más días en producirse desde que ocurre el fenómeno en el Sol, según los datos del IGN. El organismo detalla que durante los últimos años se han lanzado al espacio varias misiones para monitorear la actividad del Sol desde diferentes posiciones y alertar de la ocurrencia de eyecciones de masa coronal que puedan afectar a la Tierra.
Uno de los efectos visibles de esas tormentas son las auroras boreales, que se producen al interactuar las partículas solares cargadas eléctricamente con las capas altas de la atmósfera terrestre, y en esas capas las partículas entran en contacto con los gases de la atmósfera (oxígeno o nitrógeno), lo que condiciona el color con que se ven las auroras, que pueden incluso llegar a verse, cuando están asociadas a tormentas "extremas", en latitudes bajas, lejos de los polos.
Los daños sobre infraestructuras o sobre personas no son frecuentes, según el IGN, que apuntó que en algunos casos pueden afectar a los satélites y a los sistemas de navegación o de comunicaciones o la especial sensibilidad que pueden tener las redes de distribución eléctrica o el riesgo que existe de que se produzca el recalentamiento de los transformadores de alta tensión.
Con información de AFP y EFE