RESEÑA

"MasterChef: Celebrity 2": el equipo azul se estrenó con bloopers, criolla y eliminación

Un nuevo participante dijo adiós al programa de cocina de Canal 10, tras una jornada que se basó en los platos criollos y regionales

El debut del equipo azul en "MasterChef: Celebrity Uruguay 2". Foto: Captura de Instagram
El debut del equipo azul en "MasterChef: Celebrity Uruguay 2". Foto: Captura de Instagram

"Entrar ahí ya con el delantal es como: bueno, se terminó la joda", dijo Vitto Saravia este martes en una nueva entrega de MasterChef: Celebrity Uruguay. Su frase marcó la entrada del equipo azul a las cocinas, o sea, el debut de una nueva tanda de participantes en la competencia. Los primeros se estrenaron hace una semana, en una jornada que terminó con la eliminación de Lali Sonsol.

A diferencia del equipo rojo, cuyo primer desafío fue casi un juego de postas que tuvo que ver con mover de un lado a otro piezas de sushi, acá hubo que cocinar de primera. La prueba inicial implicó que cada uno preparara una salsa criolla, que fue comparada con Carlos Gardel en cuanto a la discusión sobre su identidad argentina o uruguaya.

Pasados los chistes, la polémica y los nervios, el jurado se dividió para hacer la degustación. Los que más se lucieron subieron directo al balcón y esos fueron Patricio Giménez, que del entusiasmo se tropezó con una papelera —"Parezco Susana", bromeó—, la joven cantante Agus Padilla, y Paula Silva. El anuncio de la actriz fue uno de los bloopers de la jornada, ya que la pronunciación de su nombre por parte del francés Laurent Lainé generó una confusión, que hizo que la DJ Paola Dalto pensara que hablaba de ella.

A Giménez, Padilla y Silva les dieron la responsabilidad de elegir, entre tres platos, cuál iba a tener que preparar cada participante en la prueba de eliminación. Así, a Graciela Rodríguez y Julio Ríos se les asignaron los niños envueltos; a Sebastián Almada, Ledys "Panchito" Araujo y Dalto, la humita; y a Marcelo Capalbo, Vitto Saravia y Claudia Umpiérrez, carbonada criolla.

La prueba tuvo lo que tienen, siempre, las pruebas de MasterChef: nervios, algún que otro problema, gritos, canciones a capella y muchas metáforas relacionadas al rubro en el que se desempeñan cada uno de los competidores, del tipo "partido difícil" y así.

El primero en presentarle su plato al jurado fue Julio Ríos, pero sus niños envueltos fueron irregulares. "Porque hay un desencuentro con la salsa, el punto de cocción del repollo, y al relleno le falta un poco de personalidad", le dijo Sergio Puglia. A esta altura de la competencia, declaró el periodista deportivo, no le incomodó esa última crítica; después de todo, de eso se trata MasterChef. De aprender y, con suerte, encontrar un estilo.

Graciela Rodríguez tuvo que cocinar lo mismo, pero recibió una devolución más generosa, sobre todo del exigente chef francés que le celebró el punto de cocción de la carne y la consistencia de su salsa, algo en lo que suele ser muy quisquilloso. Ximena Torres y Puglia le criticaron el exceso de orégano, tanto que este último la amenazó: "La próxima vez que te vea agarrarlo te corto la mano, porque pusiste orégano como si fuera queso rallado". Lejos de molestarse con el aviso, la actriz se emocionó porque entendió que en esa forma de condimentar había llevado algo de la memoria de su madre a las famosas cocinas de la televisión.

Más temprano, Torres ya la había retado por probar con el dedo si lo que tenía enfrente era sal o azúcar. Hay cosas que, en la cocina profesional, no se pueden hacer.

"El choclo está muy bien cocido, está a punto. Los puntos de cocción, en general, está bien; lo que sí, le falta sal y algo de pimienta, porque es muy insulso", fueron las palabras de Lainé para Claudia Umpiérrez y su carbonada criolla. Puglia le señaló que la carne estaba "chiclosa", así que el estreno de la árbitra de fútbol fue, como el de Ríos, desparejo. Parecía la tónica de la noche para las figuras del ámbito deportivo, pero el exbasquetbolista Marcelo Capalbo levantó la vara. Aunque tenía aspectos para mejorar, el sabor estuvo a la altura de las expectativas y eso lo dejó bastante bien encaminado.

Pero la mejor carbonada de la noche fue la de Vitto Saravia. "Debo decir que tenés muy buena mano para sazonar. Está muy rico", comenzó Ximena Torres. "Encontré el damasco en el punto, descubrí la manzana en el punto exacto. El zapallo está muy bien saborizado", resaltó Puglia. Y Lainé sintetizó: "Está muy bueno". Fue el plato destacado de la noche y eso hizo que fuera la primera en subir al balcón.

La encargada de abrir la ronda de humita fue Paola Dalto, que tras el blooper inicial siguió en una senda fallida. Los jurados le dijeron que el relleno era insuficiente, que el sabor del choclo quedaba diluido y que a la apariencia de su plato le faltaba "pop"; Dalto es DJ.

La crema de choclo de las humitas de Sebastián Almada, que se había lucido en las audiciones, sí estuvo "muy rica y bien condimentada" a entender del conductor de Puglia Invita. No convenció la intención artística que tuvo al hacer la H de la humita con el puré de remolacha, y al francés tampoco le gustó la cantidad de morrón y cebolla que usó. Pero fue el que mejor sorteó el desafío de preparar esa comida típica basada en maíz y tan característica de la cocina andina.

Panchito Araujo también se excedió con el morrón y, encima, tuvo falta de prolijidad en los cortes, mal uso del picante y una presentación no muy atractiva. "Morrón y cuenta nueva", bromeó el parodista con ingenio.

A la hora de tomar decisiones y después de reconocer al de Saravia como el mejor plato de la noche, los jurados anunciaron que subían al balcón, en ese orden, Graciela Rodríguez, Marcelo Capalbo, Sebastián Almada, Claudia Umpiérrez y Julio Ríos, a quien lo salvó el punto de cocción del repollo.

El mano a mano, era de esperar, fue entre Dalto y Araujo, y al final fue Panchito el segundo eliminado de la competencia de la temporada 2.

"Fue una gran alegría tenerte y que hayas querido correr ese riesgo", le dijo Puglia, y el parodista contestó: "Lo que me llevo es conocer gente, el valor que siempre me llevo conmigo. La experiencia estuvo espectacular y estoy recontento de haber participado".

Sus compañeros le devolvieron una ovación, vítores y cánticos con su nombre. Y a pedido del jurado, antes de retirarse de las cocinas montadas en Estudio 9, Araujo reveló que le gustaría que ganara Almada. Falta mucho, todavía, para saber si ese pronóstico se cumplirá en MasterChef.

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