Va a partir de hoy en el Espacio Guambia el documental Los huérfanos del Cóndor, realización francesa de Emilio Pacull que indaga en los entretelones del Plan Cóndor, el operativo represivo conjunto establecido en los años setenta por las dictaduras militares del Cono Sur en el que participaron activamente jerarquías uruguayas, argentinas, brasileñas y chilenas.
Uno de los ejes del film es la investigación en torno a los niños uruguayos Anatole y Julien, cuyos padres desaparecieron en la Argentina mientras ellos eran abandonados en una plaza de Valparaíso, Chile: el caso fue contado hace más de dos décadas en el documental Cuando sea grande, rodado por un equipo afincado en Brasil del que formaba parte César Charlone. Esta nueva película retoma la historia en tiempo presente (los chicos, que ya no lo son, continuaron viviendo en Chile) al tiempo que retrocede al pasado para refrescar la memoria de su espectador acerca de las violaciones a los derechos humanos cometidas entonces e internándose en la lógica represiva del Plan Cóndor, la tortuosa psicología de sus responsables. Ha podido señalarse que "no se trata de recuperar la memoria, sino de recuperar el presente sabiendo en qué consistió el pasado y sus protagonistas".
Complementa el programa Memorias de mujeres, un documental de treinta minutos de la uruguaya Virginia Martínez, quien incidentalmente trabajó en la investigación de Los huérfanos del Cóndor. Se trata de una evocación del Penal de Punta Rieles y las presas que lo habitaron durante la dictadura y donde, como lo recuerda una testigo "murieron mujeres por negligencia médica, otras fueron empujadas con saña hacia la locura, todas salimos con cicatrices". El film reúne testimonios en tiempo presente de quienes padecieron esos malos tratos, y también incorpora las únicas imágenes existentes del penal en esa época, rodadas clandestinamente en su momento. En semanas próximas, Los huérfanos del Cóndor se cruzará en el documental uruguayo A las cinco en punto en la programación del Espacio Guambia.