Después de tanta espera, el 31 de diciembre se estrenó en Netflix el episodio final de Stranger Things, que además llegó a los cines de Estados Unidos. Como era de esperar, fue un éxito rotundo. La serie se exhibió en 620 salas en funciones especiales de Nochevieja y Año Nuevo que recaudaron entre 25 y 30 millones de dólares; sin embargo, lo más llamativo es que Netflix no percibirá ingresos por esa recaudación.
En vísperas de 2026, la serie llegó oficialmente a su final luego de nueve años desde el estreno de su primera temporada, consolidándose como una de las producciones más emblemáticas y exitosas de la historia de la plataforma.
La quinta y última entrega fue recibida como un evento global que buscaba resolver los enigmas del mundo alternativo, el origen de Vecna y el destino de los personajes que crecieron frente a cámara junto a millones de espectadores desde 2016.
Según informes de Deadline, la razón técnica detrás de esta “pérdida” de ingresos reside en cómo se accedió a las salas. Debido a la falta de autorizaciones de los gremios para vender entradas tradicionales, se utilizó una alternativa creativa: la entrada era gratuita, pero requería la compra obligatoria de un cupón de comida de 20 dólares por asiento.
Al no existir un ticket formal de cine, el gigante del streaming cedió voluntariamente toda la recaudación a los exhibidores y le dio prioridad a la asistencia masiva sobre el beneficio inmediato.
Esta maniobra de los “cupones de concesión” generó interés en el sector. Al facturar el ingreso como consumición y no como taquilla oficial, Netflix evitó las restricciones de los gremios de actores y guionistas, quienes suelen recibir regalías basadas en la venta de entradas. Esta solución permitió que el estreno en cines se realizara sin complicaciones legales, aunque significara renunciar a los ingresos directos.
En ese sentido, solo la cadena AMC Theatres generó 15 millones de dólares gracias a una asistencia de 753 mil fanáticos en apenas dos días. “La demanda fue tan alta que tuvimos que agregar miles de funciones”, explicó Adam Aron, CEO de AMC. En total, se vendieron 1.1 millones de cupones en más de 620 ubicaciones, superando los hitos de otros estrenos recientes.
Para gran parte del público, la posibilidad de presenciar el final en pantalla grande compensó el costo. Este fenómeno confirmó que la visualización colectiva en salas mantiene su vigencia y demanda, incluso tratándose de un contenido originalmente diseñado para el streaming.
Lejos de ser un descuido, esta decisión funciona como una carta de presentación para su nueva etapa como dueña de Warner Bros. Al ceder los beneficios, Netflix busca ganar la confianza de los cines tras años de rivalidad, asegurándose un terreno favorable para distribuir el catálogo masivo que acaba de adquirir del histórico estudio.
Al permitir que los cines se queden con las ganancias totales de Stranger Things, la plataforma estrechó lazos con los exhibidores en este nuevo escenario de mercado. Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix, señaló que la misión ahora es fusionar contenidos icónicos del catálogo como Harry Potter, Casablanca y Ciudadano Kane con éxitos propios como El juego del calamar.
Finalmente, Aron confirmó que AMC trabajará bajo el esquema de ventanas estándar para los próximos lanzamientos de la alianza Warner/Netflix. ¿El objetivo? Utilizar las salas como plataforma de lanzamiento principal para sus títulos más importantes.
La Nación/GDA
-
Irreconocible: el video que muestra la transformación de Jamie Campbell Bower en Vecna para "Stranger Things"
Qué es "Heated Rivalry", la serie con puntaje perfecto que adapta la saga de Rachel Reid y es tendencia global
Balance de series 2025: un repaso por los 10 títulos que marcaron el año en los servicios de streaming