ENTREVISTA

Con Alejandro Bazzano, el uruguayo infiltrado en el exitoso mundo de las series españolas

El uruguayo habla de "Inés del alma mía", la serie que dirigió y que emite por Canal 5, de su paso por "La casa de papel" y su sueño de hacer cine

Alejandro Bazzano y Elena Rivera en el rodaje de "Inés del alma mía". Foto: Gentileza Alejandro Bazzano
Alejandro Bazzano y Elena Rivera en el rodaje de "Inés del alma mía". Foto: Gentileza Alejandro Bazzano

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Alejandro Bazzano
nació en Cuba, ha vivido en Chile (el país de su madre), en Argentina y lleva 20 años en Madrid. Pero sus años definitorios los pasó en Uruguay, la tierra de su padre, y aunque es un poco de todos lados, dice que, sobre todo, se siente uruguayo.

En eso ayudan el hecho de haberse casado con una uruguaya y haber tenido hijos uruguayos, sí, y también ayuda Peñarol. Tanto que hace poco tiempo Marcelo, su hijo menor (25), le dijo: “Sobre todo me siento uruguayo gracias a Peñarol”.

Bazzano sonríe mientras lo cuenta, como también sonríe cuando confiesa la ilusión que le hace que una de las últimas series que dirigió, Inés del alma mía, ahora se pueda ver en televisión abierta. Estrenada hace dos semanas en Canal 5, lanza nuevos episodios los martes a las 22.00, con repetición los sábados a la misma hora (o sea, va hoy). Además está en el servicio de streaming Amazon Prime Video.

Basada en la novela de Isabel Allende que a su vez se basa en la historia real de Inés Suárez, la primera mujer española en llegar a Chile en el siglo de las Colonias, este drama de época de ocho capítulos está protagonizado por Elena Rivera y Eduardo Noriega, y gira alrededor de un fuerte romance. En Europa se estrenó el año pasado y Bazzano comparte los créditos de dirección con el santiagueño Nicolás Acuña.

Es uno de los últimos grandes proyectos del uruguayo, que lleva 20 años haciendo series en España. Su curriculum incluye todos los géneros, hitos de la televisión hispana como Física o química, elogiadas producciones que están en Netflix como Mar de plástico o La víctima número 8, y nada menos que La casa de papel.

Ahora prepara una ficción que rodará a principios de 2022, otra serie de época sobre un equipo femenino de pelota vasca, y aguarda por el estreno de Noche americana, la película con guion de Rodrigo Spagnuolo que rodó el año pasado en Montevideo. Fue su vuelta a trabajar a casa, donde hizo sus primeras armas con la “TV movie” Subterráneos (1996), la carta que le abrió puertas en Madrid. Y fue, sobre todo, la concreción del sueño de hacer cine, el mundo que es su verdadero amor.

“Yo llegué en octubre de 2020, y me encontré con una especie de oasis en Latinoamérica y el mundo. Había poquísimos casos (de coronavirus), todo el mundo ponía de ejemplo a Uruguay, y yo venía de una situación terrible de pandemia en España, viviendo la segunda ola. Y en Montevideo la gente no andaba con mascarilla en la calle, era muy raro”, cuenta de aquella visita. “Y cuando llegué se estaban haciendo dos series para Amazon, una para Netflix, una película, y yo no me lo podía creer. Y se rueda a otro ritmo, pero la gente es bastante profesional. Creo que ha sido una característica de siempre; de repente no existen los medios que existen en países desarrollados, pero sí la voluntad y un talento propio que caracterizan bastante a Uruguay”.

Alejandro Bazzano en el rodaje de "Inés del alma mía". Foto: Gentileza Alejandro Bazzano
Alejandro Bazzano en el rodaje de "Inés del alma mía". Foto: Gentileza Alejandro Bazzano

Noche americana e Inés del alma mía le permitieron conjugar lo emotivo y lo profesional, por lo que guardan un lugar especial en su historial de director. Si la primera le permitió saldar el pendiente de filmar en Uruguay, la segunda le sirvió para instalarse una temporada en Chile, donde tiene a su hermana y sobrina y a donde llega, cada tanto, para visitas breves.

“Eso tuvo mucho peso, la verdad”, dice sobre lo que lo que lo unió a Inés del alma mía. “Apenas me enteré de que se iba a hacer esta historia, y me propusieron dirigirla, fue una de las mejores propuestas que me han hecho. Tengo una relación afectiva muy grande con Chile y además admiro a Isabel Allende, entonces era un plus, un aliciente más”.

A Bazzano también le sedujo involucrarse en un proyecto de época, porque si hay algo que le ha dado el mundo de las series es la posibilidad de saltar de un género a otro sin escalas. Ha hecho series de abogados, de médicos, thrillers policiales, dramas, tiras juveniles, de acción y la lista es larga. ¿El denominador común? “Lo que más me importa es que la historia sea buena y que esté bien escrita. Eso para empezar”, dice.

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Los detalles de "Inés del alma mía"

La serie, una coproducción de RTVE, Boomerang TV y Chilevisión, se filmó en España —en Extremadura y Granada—, Perú —en Ollantaytambo, el Valle Sagrado de Cusco y Chincheros—, y en Chile, en el desierto de Atacama, en Santiago y en Valdivia y la zona de los lagos, al sur del país.

La variedad de locaciones transoceánicas, el vestuario y maquillaje, la recreación de época y la necesidad de contar con armas, caballos y elencos amplios, hacen de Inés del alma mía una ficción de "presupuesto muy elevado", explica Bazzano.

El uruguayo dirigió los dos primeros episodios, el quinto y el séptimo, y el resto fue responsabilidad de su colega chileno Nicolás Acuña.

Además de Elena Rivera y Eduardo Noriega, en el elenco están Benjamín Vicuña, Carlos Bardem, Enrique Arce, Carlos Serrano y Francesc Orella, entre otros.

“Cuando empecé en este trabajo no había muchas opciones de elección; empezaba mi carrera aquí en España y había que encarar lo que tocara. Pero tras unos cuantos años trabajando tengo la posibilidad —no siempre— de elegir en qué trabajar”.

La historia de Bazzano, entonces, ha sido de golpear puertas y aventurarse. “Me pasó con Inés... y me pasó con La casa de papel”, cuenta. “Estábamos acabando el último episodio de Mar de Plástico y, en la sala de posproducción, alguien comentó que había una serie que tenía muy buena pinta, un asalto a la Casa de la Moneda, y que todo el mundo que estaba cerca comentaba que podía ser la serie del año. Enseguida paré la oreja, alguien me comentó que parecía que no estaban todos los directores, e inmediatamente me puse a buscar los contactos de la productora. Y bueno, tuve la suerte”, resume.

Ahora que La casa de papel se acerca a su final (los últimos capítulos se estrenan en diciembre; el uruguayo solo estuvo en la temporada 1), el director asegura que lo que sucedió con la serie “fue una sorpresa para todos” los involucrados. Asegura, también, que haber sido parte de semejante fenómeno es un punto “muy importante” en su carrera, sobre todo en cuanto a proyección internacional, pero prefiere no hablar de “quiebre”, sobre todo en términos de la industria española.

Bazzano señala que es “muy difícil” anticiparse al rendimiento de una serie, sobre todo cuando se la emite en televisión, como fue el caso de La casa de papel antes de que la rescatara Netflix. “En las plataformas se valora más el producto por el producto en sí mismo, y si funciona es porque está bien hecho en todo sentido”, dice, aunque reconoce que hay títulos que no tienen el nivel de factura o de historia que deberían tener, siempre a criterio personal, e igual triunfan.

“Y contra eso no sé cómo se compite, la verdad. El trabajo de dirección engloba muchas áreas y tienes que estar por encima para que funcionen todas. Y creo que el éxito de un producto es cuando todas sus patas están bien colocadas. Pero es muy difícil. La única posición en la que me coloco yo es en la de tratar de sacar lo mejor posible con las herramientas que uno tiene”, resume a El País.

¿Qué tan cerca estuvo de lograrlo en Inés del alma mía? “Bastante”, asegura Bazzano. El público uruguayo, ahora, tiene la posibilidad de verla y sacar su propia conclusión.

futuro

El sueño de hacer cine y un proyecto personal

"Desde que llegué a España, mi camino ha sido siempre en series de televisión. En realidad, esta película que hice en Uruguay (Noche americana) fue mi primer largometraje, porque es verdad que mi primer trabajo importante de ficción fue una TV movie, Subterráneos, en el año 96. Pero no era un largometraje, duraba 50 y pico de minutos; era un programa de televisión, habíamos ganado el concurso del FONA e hicimos un invento", cuenta a El País entre risas.

"Ese trabajo, Subterráneos, fue la herramienta que me abrió puertas en España. Y esperemos que cuando se estrene esta película, sea otro impulso en mi carrera y me traiga más películas, porque la verdad es que lo que más he querido hacer siempre es cine. La vida me llevó por el mundo de las series, que siempre me gustó y estoy muy contento haciendo series, pero para mí, la posibilidad de hacer cine es algo superior, algo mayor. Poder tener un control total de tu trabajo. Y que hay amenos burocracia y más respeto sobre el producto, porque una película es más un hijo tuyo", dice.

Bazzano aclara: "Quiero seguir haciendo series porque me han permitido crecer mucho y me permiten tocar muchos palos, géneros que ni me planteo. Pero mi sueño, por encima de todo, es hacer cine, y si se diera la posibilidad de dedicarme solo a hacer películas, sería el summum".

Sobre un proyecto que tiene hace tiempo, hacer una película sobre la vida del boxeador Alfredo Evangelista, explica que sigue en fase de preproducción, y que la pandemia no facilitó la búsqueda de financiación para un proyecto que, como debería tener escenas en al menos tres países, se perfila costoso. "Pero yo no bajo los brazos ni pierdo la esperanza. Es un objetivo que tengo hace años y en algún momento se tiene que dar".

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