A los 67 años, Michelle Pfeiffer regresa a la televisión: dónde ver sus nuevas y esperadas series de 2026

De ser la "bomba sexual" de los 80 a ser la nueva reina del streaming. Un recorrido por la carrera de una actriz que, tras años de ser apodada "Doctora No" por su selectividad, hoy se reinventa en las plataformas.

Michelle Pfeiffer. Foto: Difusión
Michelle Pfeiffer.
Foto: Davis Factor

A los 67 años, Michelle Pfeiffer está más ocupada que nunca, una reina del cine reinventada últimamente como estrella de la pantalla chica. También está tan inquieta como siempre respecto a su relación con su trabajo y la manera en que lo encara.

Pfeiffer no había participado de manera sustancial en una serie continua desde la década de 1970, pero este otoño tiene dos: The Madison, un drama lacrimógeno de Taylor Sheridan que está en Paramount+; y Margo’s Got Money Troubles, una comedia dramática excéntrica y entrañable que se verá en Apple TV. Ambas muestran a una actriz en pleno dominio de sus recursos. Ambas le provocaron su típica inquietud.

“Siempre entro a un papel con cierta aprensión, porque nunca sé del todo cómo lo voy a encarar”, dijo durante un almuerzo. Sonaba levemente arrepentida. “Me encantaría poder deslizarme por algunas de estas cosas”.

Deslizarse no forma parte de su repertorio. “Por eso es la actriz que es”, dijo Christina Alexandra Voros, quien dirigió toda The Madison. “Nunca se ha recostado en ningún papel en toda su carrera”.

Casi cinco décadas después de haber comenzado esa carrera, Pfeiffer está intentando, con tropiezos, aprender hábitos diferentes: soltarse un poco más, desaparecer un poco menos en sus personajes, resistir la inclinación a obsesionarse.

“Eso no es saludable”, dijo. Pero es todo lo que ha conocido. Parecía sincera en su deseo de aflojar su perfeccionismo e insegura respecto a la actriz y la persona que sería sin él.

Pfeiffer nunca se sintió cómoda explotando su belleza. Tampoco se siente cómoda con la prensa. Tolera mejor las entrevistas que antes, especialmente las relacionadas con su empresa de fragancias, Henry Rose. Pero hablar de su trabajo con un desconocido es una forma muy leve de tortura.

“Es emocional”, dijo. “Empiezo a sentir ansiedad por eso, por la exposición”.

En persona, es amable y responde con lo que parecía una honestidad genuina. También es palpablemente tímida. Nunca me había sentado frente a alguien en quien chocaran con tanta fuerza la fortaleza y la fragilidad.

Si la belleza (indiscutible, a menos que seas Pfeiffer, que ha descrito su rostro como “de pato”) explica parte de la fascinación que ejerce en pantalla, aún más convincente es la tensión emotiva que aporta a muchos de sus personajes, que sienten profundamente mientras intentan proteger y ocultar esos sentimientos. La actuación comenzó temprano para ella. De niña, en lo que describió como “un hogar impredecible”, actuaba su propia personalidad, comportándose de maneras que creía que la mantendrían a salvo.

En muchas de sus mejores interpretaciones -Relaciones peligrosas (1988) o Los fabulosos Baker Boys (1989)- hay una vigilancia infantil subyacente, un miedo infantil al dolor.

Michelle Pfeiffer se suma al elenco de "Maléfica: dueña del mal". Foto: Difusión
Michelle Pfeiffer en "Maléfica: dueña del mal". Foto: Archivo.

Después de aquellos primeros años como bomba sexual, fue muy cuidadosa con los papeles que aceptaba; un agente la apodó Dr. No. Para la década de 2000, casada con el prolífico guionista y productor David E. Kelley y madre de dos hijos pequeños, se volvió aún más selectiva, rechazando ofertas que interfirieran con la vida familiar. Amaba la maternidad y agradecía cómo esta atenuaba su tendencia a obsesionarse con el trabajo.

“Te obliga a salir de tu narcisismo”, dijo. “Fui una persona mucho más feliz cuando me convertí en madre”.

Una vez que ambos hijos estaban en la universidad, volvió más plenamente a la actuación. Las ofertas ya estaban antes, pero muchas eran poco atractivas, “madrastras malvadas o papeles que resultaban muy degradantes para las mujeres”, dijo. Ahora había algunos que se sentían mejor.

En 2017, asumió su primer gran papel televisivo en décadas, como Ruth Madoff, la esposa del estafador financiero condenado Bernie Madoff, en la película de HBO El mago de las mentiras. Rápidamente llegaron otros papeles.

¿Por qué volver cuando tenía sentimientos tan encontrados sobre la industria y sobre cómo trataba a las mujeres, especialmente a las mayores? Porque así como la maternidad había sido un refugio del trabajo, el trabajo también había sido un refugio frente a las preocupaciones de una mente hiperactiva.

“Ha sido un regalo enorme y me ayudó a atravesar muchas cosas”, dijo. “Yo funciono mejor estando ocupada”.

Ahora está muy ocupada, particularmente en The Madison, que Sheridan (el de la saga de Yellowstone) escribió para ella. “Necesitaba una mujer con una verdadera fortaleza interna, así como una profundidad emocional muy grande”, dice Sheridan. Pfeiffer tenía eso.

Michelle Pfeiffer en Stardust
Michelle Pfeiffer en "Stardust". Foto: Archivo.

Interpreta a Stacy Clyburn, la matriarca de un rico clan de Manhattan que se traslada a Montana tras una tragedia personal. Tanto Pfeiffer como Stacy se describen a sí mismas como “ratones de ciudad”, y ambas se benefician de matrimonios largos y amorosos. Pero Pfeiffer tuvo dificultades con el papel. A menudo comienza encontrando un hilo en su propia vida que la conecte con el personaje. Con la consentida Stacy, que aprende autosuficiencia usando pijamas de seda, le costó encontrarlo.

¿Realmente le resultaba difícil o era su perfeccionismo hablando? Ciertamente, algunos compañeros de elenco observaron mayor soltura.

Beau Garrett y Elle Chapman, que interpretan a las hijas de Stacy, se maravillaron con la naturalidad de Pfeiffer en personaje y su seguridad en el set. “Tiene una gravitas”, dijo Garrett. “La gente simplemente se queda en silencio cuando ella está cerca”.

“Tiene una mirada que puede desarmarte por completo”, dijo Chapman con admiración.

Pero esa naturalidad no surge naturalmente, o al menos no del todo. Kurt Russell, que interpreta al esposo de Stacy, ya había trabajado con Pfeiffer en el dudoso thriller de 1988 Traición al amanecer

“Parece sin esfuerzo, pero no lo es en absoluto”, dijo.

The Madison grabó dos temporadas de seis episodios cada una, con aproximadamente un año de diferencia. En el medio, Pfeiffer filmó la primera temporada de Margo’s Got Money Troubles, basada en la celebrada novela de Rufi Thorpe. La serie trata sobre una joven, Margo (Elle Fanning), que queda embarazada inesperadamente y luego se mantiene como modelo de cámara web. Pfeiffer interpreta a Shyanne, la madre de Margo, una ex camarera de Hooters ahora comprometida con un ministro juvenil.

Kelley (quien hizo, entre muchísimas, Big Little Lies y Ally McBeal) creó la serie. Es la primera colaboración significativa de Pfeiffer con él desde que ella participó en su película de 1996 La mujer de los sueños.

Fue una elección. Cuando se casaron, en 1993, aparecer en una serie de televisión -el territorio habitual de Kelley- habría sido un tropiezo en su carrera. Además, dijo Pfeiffer, “cuando llego a casa después de un mal día de trabajo, quiero que él esté de mi lado. Quiero que crea mi versión”. Eso pesó más que trabajar juntos.

Pero la televisión ya no es el descenso que solía ser. Y cuando Kelley leyó la novela, supo que para Shyanne necesitaba una actriz que pudiera ser detestable y adorable al mismo tiempo, que pudiera decir de manera creíble una frase como “soy terrible en todo excepto en ser linda”, que pudiera generar simpatía incluso mientras la rechaza.

“La verdad es que no podía imaginar a nadie más que a ella para interpretar a Shyanne”, dijo Kelley en una entrevista.

Pfeiffer se siente bien con estos trabajos recientes -tan bien como se permite sentirse, al menos. (Y Kelley confirmó que, hasta ahora, su matrimonio ha sobrevivido). Siempre se ha disuelto en sus personajes, pero esta vez, al ir y venir entre proyectos y tomarse tiempo para visitar a su esposo, su hija y su nieta, no pudo hacer su habitual acto de desaparición. No cree que el trabajo haya sufrido.

“Si vas a sobrevivir, vas a tener que encontrar una manera de hacer esto y disfrutar tu vida y no desaparecer”, dijo. Sonaba confiada.

Alexis Soloski, The New York Times

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

ParamountThe New York Times

Te puede interesar