Carmen Roza, mejor conocida por el público como “la abuelita” o “la abuela poeta” de Poné Play (Canal 12) falleció a los 79 años y su partida generó gran pesar entre los integrantes del programa y el resto del equipo de Canal 12.
El fallecimiento se produjo el viernes y este miércoles, la edición de Poné play fue dedicada a la "abuela poeta". Así lo marcó una placa en la previa del comienzo de entretenimiento y musical conducido por Tío Aldo (Pablo Fabregat).
Roza se incorporó a Poné Play en 2021 de manera casi accidental, pero rápidamente se convirtió en una de las protagonistas más populares del formato, que estrenó en plena pandemia. Su segmento era uno de los más esperados: sentada en un sillón y con una interpretación cargada de dulzura, humor y picardía, recitaba letras de canciones como si fueran poemas, alterando el ritmo y la entonación para desafiar a los participantes a descubrir el tema o el intérprete.
Su personaje, bautizado como “La abuela poeta”, conectó de inmediato con el público. Con una voz pausada y una imagen entrañable, escondía una personalidad divertida y cómplice que conquistó a varias generaciones. La fama llegó cuando ya había cumplido los 75 años y, lejos de intimidarla, la tomó con humor.
“Ahora en la calle tengo que comportarme, no puedo andar portándome mal”, contó entre risas en una entrevista con El País poco después de su debut televisivo. En aquella charla también reveló que toda su vida parecía haberla preparado para ese momento.
Maestra durante más de tres décadas, psicóloga recibida en la adultez, amante de la poesía, del teatro y de la recitación desde niña, Roza había transitado caminos muy diversos antes de llegar a la pantalla. Incluso había escrito un libro de cuentos dedicado a sus nietos. Todo ese bagaje artístico y humano terminó confluyendo en el personaje que la hizo popular.
Su desembarco en Poné Play ocurrió gracias a uno de sus hijos, técnico de Canal 12, quien le comentó sobre un casting. Con ayuda de una nieta grabó una prueba leyendo la letra de “Tusa” como si fuera una poesía. “No entendía la letra, pero leí, mandé y quedé”, relató entonces.
La televisión le dio una popularidad inesperada, pero también mucho más. “Poné Play me salvó la vida”, confesó en aquella entrevista. El programa le permitió mantenerse activa, acercarse aún más a sus nietos y encontrar una nueva energía en una etapa de la vida en la que jamás imaginó convertirse en una figura reconocida.
La noticia de su fallecimiento causó gran pesar dentro de Canal 12, donde además uno de sus hijos integra el equipo técnico.