Redacción El País
La semana pasada, Leonardo Pereyra fue invitado a ser parte de Algo que decir, el programa que Pablo Fabregat conduce en Canal 12. El periodista participó junto a Lucas Sugo, Nacho Suárez y Leonor Svarcas, y en medio de su entrevista reveló una insólita anécdota que se relaciona con los extraterrestres y que data de la época en que Julio María Sanguinetti ejercía su segunda presidencia.
"De chico, yo leía muchas revistas de fantasmas y platos voladores. Me encantaba todo eso", dijo el periodista de Santo y Seña. "En el año '95 fuimos con unos colegas a cubrir un viaje de Sanguinetti a Brasil. En el momento en el que él se iba a reunir con unos empresarios, era a la misma hora que se transmitía la autopsia al extraterrestre de Roswell", relató, en referencia al material audiovisual de 48 minutos dirigido por Tom McGough que en 1995 fue vendido a 32 cadenas televisivas internacionales.
Enseguida, Pereyra brindó más contexto. "Dicen que en el año '47, cayó en Roswell un plato volador y que los Estados Unidos lo tenía guardado en el Área 51. En el '95 dijeron que se encontraron unas cintas donde se veía la autopsia a uno de esos extraterrestres, y la daban justo a esa hora en la televisión", contó. "Estábamos en un hotel de San Pablo, y cuando empezó la transmisión mis colegas estaban por salir a entrevistar a Sanguinetti, y yo era el único que seguía frente a la televisión, ensimismado".
👽 Leonardo Pereyra y la vez que casi no entrevista a Sanguinetti por seguir la autopsia de un supuesto extraterrestre#AlgoQueDecir por la pantalla de @teledoce@LeoPereyra5
— Algo que decir (@algoqdecir12) June 27, 2024
Reviví el programa completo del viernes 21 de junio ⬇️https://t.co/qTExY0lx4R pic.twitter.com/IrJi3ZNYoK
El periodista, que en esa época trabajaba en El Observador, le contó a Fabregat que tenía claro que el material podía ser fraudulento, pero "la millonésima posibilidad de que fuera verdad me hizo tener ahí". Según contó, el único que estaba igual de interesado que Pereyra por la emisión era el conserje del hotel.
"Se estaba yendo la camioneta y yo seguía viendo eso, hasta que me insistieron y me dijeron: 'nos vamos'", contó, entre risas. "Y tuve un segundo de duda de si irme con ellos o si quedarme a ver eso, que era histórico. Pero cuando pensé que iba a ser muy difícil explicarle al dueño de El Observador que no había ido a entrevistar a Sanguinetti por mirar una autopsia a un extraterrestre que resultó ser de espuma plast, terminé yendo".