La periodista uruguaya Viviana Ruggiero se abrió en una de las entrevistas más personales de su carrera para el programa La Súper Tarde, conducido por Henry Navarro. En una charla extensa y atravesada por reflexiones íntimas, la conductora de Telenoche habló del costo emocional de la exposición pública, de la salud mental, del suicidio, del feminismo, de la maternidad y del momento personal que atraviesa junto a su pareja, Santiago Alonzo.
Aunque repasó hitos de su carrera —desde sus comienzos en la prensa escrita y la redacción El País hasta el liderazgo televisivo y digital—, dos temas sobresalieron por la profundidad con la que los abordó: su cercanía con la problemática de la salud mental y el proceso personal que la llevó, a los 40 años, a reconocer en la actualidad un deseo “real y genuino” de ser madre.
Ruggiero contó que la salud mental es un asunto que vive de cerca desde la infancia. Recordó la figura de su abuela, quien atravesó por algunas patologías, según el testimonio de la periodista. “Aprendí que la cabeza se enferma igual que la panza”, señaló.
La periodista explicó que convivió desde chica con situaciones complejas vinculadas a la salud mental y también con experiencias traumáticas relacionadas al suicidio. En ese sentido, recordó el caso de una amiga que se quitó la vida cuando ella tenía poco más de 20 años.
“Era la más alegre, divertida, la que siempre te sacaba una sonrisa”, recordó sobre aquella amiga. La noticia, dijo, fue “un balde de agua fría”, porque nadie del entorno había logrado detectar señales de alerta. Incluso relató que recientemente volvió a revivir el dolor de esa historia cuando se encontró con los padres de su amiga en un casamiento.
Durante la entrevista, Ruggiero reflexionó sobre el impacto social del suicidio en Uruguay y sostuvo que las cifras son tan altas que prácticamente todas las personas conocen a alguien que atravesó esa situación. También planteó que muchas veces el gran problema no es únicamente la falta de herramientas de ayuda, sino la dificultad para reconocerse vulnerable y pedir asistencia.
“Hay muchos temas grandes, como el abuso infantil, la violencia de género, el suicidio o la ansiedad, que cuando te empiezan a pasar cerca cuesta reconocerlos”, analizó. Y agregó: “Muchas veces nos cuesta mucho reconocernos y mucho más tomar medidas y pedir ayuda”.
La comunicadora vinculó además estos temas con experiencias personales de estrés extremo. Recordó especialmente el proceso de escritura de su libro sobre el caso de Raúl Sendic, investigación periodística que le dio enorme visibilidad pública pero también consecuencias físicas y emocionales.
Viviana Ruggiero sobre la maternidad: "Por primera vez me encuentro con un deseo real y genuino”
“Durante mucho tiempo sentí que prioricé mi carrera profesional”, reconoció la periodista en la entrevista con La Súper Tarde. Mencionó el concepto de “penalización de la maternidad”, en referencia a las dificultades que enfrentan muchas mujeres para retomar sus carreras después de tener hijos.
Ruggiero contó que durante años se preguntó si realmente quería ser madre o si ese deseo respondía simplemente a un mandato social. “Parecía obvio que iba a ser madre porque sos mujer”, reflexionó. Ese cuestionamiento, dijo, ocupó un lugar central en su terapia.
Sin embargo, aseguró que hoy atraviesa un momento diferente. “Por primera vez me encuentro con un deseo real y genuino”, afirmó sobre la posibilidad de tener hijos. También reconoció que vive ese proceso con conciencia del paso del tiempo: “Ahora sí es la decisión final, o es sí o es no, porque el tiempo se acaba”, dijo la comunicadora de 40 años.
La periodista reveló además que atraviesa una etapa de estabilidad afectiva junto a Santiago Alonzo, con quien comenzó la convivencia después de dos años de relación. Según explicó, la maternidad es actualmente uno de los temas centrales de conversación de la pareja.
“Primero estaba bueno convivir y probarnos nosotros”, comentó sobre el proceso compartido. Aunque dijo que todavía están “en proceso”, admitió que hoy visualiza mucho más concretamente la posibilidad de formar una familia.