La estrella de la comedia de los 80 a la que todos sus compañeros odian pero a él parece no importarle

CNN acaba de estrenar un documental sobre Chevy Chase en el que queda claro que el cómico de la saga de "Vacaciones", "Tres amigos", la serie "Community" y "Saturday Night Live" no es de los que dejan buena impresión

Chevy Chase
Chevy Chase

Nicole Sperling, The New York Times

Chevy Chase es muchas cosas: comediante físico sin parangón, otrora poderoso protagonista se películas, miembro fundamental del elenco original de Saturday Night Live. También es, según muchos que han trabajado con él, un imbécil, aunque suelen usar un sustantivo más colorido.

Pocos en Hollywood quieren colaborar con él. John Carpenter dijo que su experiencia con él le hizo querer dejar la profesión. En febrero, Chase quedó fuera del especial 50 aniversario de SNL, habiendo sido el primer conductor de su Weekend Update. No tiene un éxito desde 2014, cuando fue apartado de la serie Community.

En un nuevo documental de CNN honesto pero empático, I’m Chevy Chase and You’re Not (“Yo soy Chevy Chase y ustedes, no”) Chase aparece como un hombre complejo, amado por sus fans y por su círculo íntimo a pesar de todo -aunque, como le dice a la directora del film, Marina Zenovich, ella “no es lo suficientemente brillante” como para captar esa complejidad.

Zenovich no es ajena a lidiar con sujetos complicados (trabajó sobre Roman Polanski, Lance Armstrong y Robin Williams) y le intrigaban las opiniones contradictorias sobre Chase. Quería entenderlo mejor.

Chase parecía confundido por su reputación de despectivo frente a las críticas. Su esposa desde hace 43 años y sus tres hijas lo quieren. La gente aún quiere verlo. Sigue recibiendo una buena cantidad de correo de admiradores. “Me siento pleno”, dice en el documental.

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Chevy Chase como Clark Griswold en "Vacaciones"

Para cuando Zenovich se reunió con Chase para hablar de la película el mes pasado, la directora parecía bien sintonizada con el modo a menudo cáustico de Chase, pero también con la persona más plena y sensible que hay detrás. No excusó su comportamiento más áspero. Pero quedó claro que su infancia -durante la cual fue maltratado físicamente por su madre y su padrastro- contribuyó a muchas de las decisiones que tomó en su carrera.

La animada conversación fue del absurdo a lo reflexivo, de lo gracioso a lo doloroso. Estos son extractos editados de la charla.

—¿Por qué quisiste participar en esta película?

Chase: Me gusta mucho. No sabía si quería una o no. Solo sabía que había visto la de Armstrong. Me pareció muy buena. Todo lo que pensaba mientras hacíamos la mía era: ¿cuál es mi problema? ¿En qué he hecho trampa? Pensé un poco en mi vida, cosa que suelo hacer, a diferencia de otros. Y pensé: “En realidad no hice nada malo que valga la pena filmar”.

—¿Por qué quisiste hacer esto?

Zenovich: Cuando me trajeron la idea, pensé: “uh, Chevy Chase, eso podría ser realmente interesante”. Yo era fan. Pero lo interesante fue que cuando le decía a la gente que estaba trabajando en esto, no tenían cosas lindas para decir sobre él. Eso era bastante consistente.

Chase: ¿En serio?

Zenovich: Sí.

Chase: No me había dado cuenta.

Zenovich: Eso me intrigó, porque ¿por qué la gente no te quiere?

Chase: Tal vez pensaban que yo estaba lleno de mí mismo o, ya sabés, que me creía demasiado. No creo que a la gente le guste mucho un tipo alto, apuesto y gracioso, judío, que no es judío, pero es judío. (Chase no es judío) No quise interrumpirte. Me gustaría escucharte más.

Zenovich: No podía creer lo consistente que era el rechazo. No odio, solo, vamos, que pensaban que eras un imbécil. Y después me di cuenta, mientras lo hacía, de que había tres niveles. Chevy es muy querido y protegido por su familia y sus amigos. Ese es el nivel uno. El nivel dos es Hollywood, donde tiene una reputación. Está malinterpretado. El tercer nivel son los fans, a quienes no les importa la reputación. Lo aman muchísimo, y eso lo vi claramente cuando salimos de gira con él en 2023. Pero cuanto más investigaba, más aprendía sobre el origen de Chevy y lo que atravesó de niño. No es una excusa, pero pone las cosas en perspectiva.

—¿Participaste como una forma de corregir el registro o de dar una explicación de por qué actuás de determinada manera?

Chase: No tengo necesidad de hacerlo. Todo eso que piensen que soy un idiota, es basura. No me importa demasiado. Tengo una vida grandiosa, una familia maravillosa.

—¿Te sorprendió algo?

Chase: No lo creo.

—¿Cómo te sentís con la manera en que Marina retrató la situación en Community?

Chase: ¿Ellos también me odiaban?

Zenovich: Más o menos.

Chase: (Ríe) ¿No puedo lograr que nadie me quiera?

—Creo que tu familia te quiere.

Chase: Sí.

—¿Por qué es tan diferente lo que siente tu familia frente al resto?

Chase: En parte lo expliqué por lo de ser alto y apuesto.

—Pero hay otros actores altos y apuestos que no son retratados de esta manera.

Chase: No son tan apuestos. Es como Jon Hamm, que hizo Fletch (remake de una de sus películas). Me lo crucé en un aeropuerto y hablé con él casi como un fan, porque era lo que él necesitaba, así que básicamente estaba tratando de ser amable. Y al final de nuestra charla, se levantó y se fue. (Ríe) “Tengo que tomar mi vuelo”. Ni abrazo ni apretón de manos. Y yo pensando: “¿Qué hice mal en mi vida?”. (Ríe)

—Marina, ¿qué fue lo que más te sorprendió al hacer esto?

Zenovich: Aún quiero psicoanalizar a Chevy. Perdón si digo algo que te moleste, pero siento que tenías muchísimo a favor y que, por culpa de tu madre y tu padrastro, realmente te hicieron un flaco favor.

Chase: Coincido con eso. Cuando te pegan con una regla en el culo desnudo y en la parte de atrás de las piernas hasta que quedan tan llenas de moretones que alguien más lo nota, eso es otra cosa.

Zenovich: Él se esforzaba muchísimo. Tenía facha y talento, y tenía una oportunidad. Tenía una chance. Y llegó tan lejos como pudo, pero creo que recurrió a las drogas y al alcohol para detener el dolor.

Chase: Todos lo hacemos, en cierta medida -algo que nos ayude a atravesar la vida-. Así que no es algo tan malo. No tomamos drogas ni bebemos porque queramos lastimar a otros. De hecho, queremos que nos quieran. No miro hacia atrás esos años de drogas y alcohol como un mal momento, para nada. Todos fumábamos porro. Todos tomaban ácido. Yo, una vez. La cocaína me hizo un agujero en el tabique.

—¿Cuándo dejaste finalmente?

Chase: A ver. Cuando me casé con Jayni (en 1982), tomaba cocaína.

Zenovich: Creo que mucho del comportamiento que a la gente no le gusta viene de cuando estabas consumiendo y no lo recordás bien.

Chase: ¿No era tan agradable cuando bebía y me drogaba?

Zenovich: Tu personalidad no era genial. Eras talentoso. No te dabas cuenta de cómo te estabas comportando. Así que muchas de las preguntas que me surgieron durante esto tenían que ver con: ¿cómo se sostiene una carrera?

Chase: Ese es el truco, ¿no? Nunca lo pensé, así que no sé cómo decirte cómo lo hice.

—¿Saboteaste tu carrera?

Chase: No creo. Subimos y bajamos. Cometemos errores y no cometemos tantos errores. Aprendés más, y después llegás a donde estoy ahora, donde nada de eso importa.

—¿Te sentís en paz ahora?

Chase: No puedo explicarte cuánto.

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