Clarisa Abreu regresó por unos días a Uruguay para visitar a su familia y aprovechó la estadía para pasar por el programa de streaming Premiere, conducido por Machado Nauar y Pía Steglich. La modelo, influencer y ex participante de Gran Hermano 2012 dejó varias definiciones sobre el impacto del reality en su vida y lanzó una fuerte reflexión sobre el destino de muchos exparticipantes.
A más de una década de su paso por la casa más famosa, Abreu aseguró que la fama que otorga el programa suele ser engañosa y que muchos concursantes se enfrentan a una realidad muy distinta a la que el público imagina.
"Salís siendo famoso, pero sin recursos", resumió. Según explicó, los participantes abandonan el reality con una enorme exposición mediática, aunque muchas veces sin estabilidad económica para afrontar los gastos cotidianos.
"Te invitan a programas de televisión, todo el mundo te conoce y parece que te va espectacular. Pero capaz que no tenés plata para pagar el alquiler o para ir al restaurante donde todos creen que deberías estar. Es una contradicción muy grande", expresó.
La hermana del exarquero de la selección uruguaya Sebastián "Loco" Abreu también recordó que, en su edición del programa, los participantes no recibían acompañamiento psicológico tras abandonar el aislamiento.
"No teníamos apoyo psicológico. El que salía bien, salía bien, y el que salía mal también. Pasás meses sin saber nada del exterior y de un día para otro te encontrás con un mundo completamente distinto", señaló.
En ese sentido, relató que durante los primeros días fuera de la casa sufrió ansiedad y desconcierto. Incluso contó que, por costumbre, al salir de bañarse seguía cubriéndose con una toalla porque sentía que todavía había cámaras observándola.
"Era muy quilombera": Clarisa Abreu sobre sus inicios mediáticos
Abreu también hizo una autocrítica sobre sus primeros años en los medios. Reconoció que entendió rápidamente el "juego mediático", aunque admitió que muchas veces hablaba sin medir las consecuencias.
"Era muy verborrágica y quilombera. Decía cosas sin pensar y después me preguntaba para qué las había dicho cuando veía todo el odio que me llegaba en redes sociales", recordó.
Con el paso del tiempo, aseguró que cambió su forma de exponerse públicamente y que hoy los comentarios que recibe son muy diferentes.
"Ahora hablo de mi emprendimiento de cerámica, de mi familia y de otras cosas. Leo los comentarios y noto un antes y un después enorme", comentó.
La nueva vida de Clarisa Abreu lejos de la televisión
Actualmente radicada junto a su pareja, el futbolista Santiago Colombatto, y sus dos hijos, Clarisa aseguró que la maternidad transformó por completo su forma de ver la vida.
"Maduré mucho. Hoy tengo dos personas que dependen de mí y eso cambia todo", afirmó.
También contó que descubrió una nueva pasión en la cerámica, actividad que comenzó durante su estadía en México y que terminó convirtiéndose en un emprendimiento personal.
Clarisa Abreu: "Odio la palabra botinera"
Durante la entrevista también rechazó la etiqueta de "botinera", un término con el que suele ser identificada por su relación con un futbolista.
"No sé bien qué significa ser botinera. Si es ser la pareja de un jugador de fútbol, bueno, lo soy. Pero muchas veces la palabra tiene una connotación negativa y no me identifica para nada", sostuvo.
En la misma línea, sorprendió al revelar que no tiene interés en casarse, pese a que su pareja sí sueña con ese momento.
"Nunca fui del perfil Susanita. No me interesa el casamiento ni el anillo. Voy por otro lado", afirmó entre risas.