Joaquín Sabina: "Me arrepiento de haber perdido tiempo haciendo el idiota por los bares en vez de escribir"

Las declaraciones del cantautor español resurgieron tras el lanzamiento de Hola y adiós, el disco en vivo de su gira de despedida, que en marzo de 2025 también pasó por el Estadio Centenario de Montevideo.

Joaquín Sabina en su último show en Uruguay, en 2025.
Joaquín Sabina en su último show en Uruguay, el 29 de marzo.
Foto: Leonardo Mainé / El País

Las confesiones de Joaquín Sabina volvieron a circular en redes sociales y medios especializados en los últimos días. Aunque fueron realizadas en 2017, durante la presentación de Lo niego todo, las declaraciones cobraron nueva fuerza a raíz del lanzamiento de Hola y adiós, el álbum en vivo que documenta la gira con la que el cantautor español se despidió de los escenarios.

Publicado a inicios de mayo, el disco reúne registros de la gira Hola y adiós, que también pasó por Uruguay con un memorable concierto en el Estadio Centenario, en marzo de 2025. El trabajo revive algunos de los momentos más celebrados de esa despedida y, en paralelo, hizo resurgir antiguas reflexiones de Sabina sobre su vida, sus excesos y el paso del tiempo.

En una entrevista concedida a la agencia EFE en 2017, el autor de clásicos como "19 días y 500 noches" admitía que, si hubiera algo de su biografía que cambiaría, no tendría que ver con su carrera sino con el tiempo que dejó escapar.

"Yo, con mi biografía, no estoy muy en desacuerdo. Tal vez estoy en desacuerdo con haber perdido tantas noches y tanto tiempo haciendo el idiota por los bares en lugar de escribir", confesó entonces.

Aquellas palabras llegaban en el contexto del lanzamiento de la canción "Lo niego todo", cuya letra jugaba precisamente con la idea de negar incluso "la verdad". Sin embargo, Sabina aclaraba que el concepto era más literario que autobiográfico. "No reniego de nada", aseguraba. "Tampoco niego tantas cosas".

El músico también repasó algunos de los momentos más difíciles de su vida. Recordó el ictus que sufrió en 2001 y la diverticulitis que enfrentó una década después, experiencias que, lejos de amargarlo, reforzaron su mirada sobre la vida. "Superviviente, sí, y nunca me cansaré de celebrarlo", decía entre risas, citando una frase de "Lágrimas de mármol", una de las canciones de aquel álbum.

Sabina también habló de la generación a la que perteneció y de cómo convivió con los excesos que marcaron a muchos artistas y amigos cercanos. "Como mucha gente cercana a mí, soy de una generación que anduvo con la heroína. No yo, porque no la he probado nunca, pero sí con determinados excesos; es una generación muy loca y mucha gente, a veces la mejor, se quedó por el camino", reflexionó.

Ese pasado, sin embargo, nunca derivó en nostalgia. El cantautor diferenciaba claramente entre mirar hacia atrás con melancolía y hacerlo con memoria. "No soy nostálgico, no tengo nostalgia de nada, pero sí tengo memoria y la memoria a veces se agarra a cosas hermosísimas, a ese minuto que te pasó una vez y a esa felicidad que dura tan poco pero que es inolvidable", expresó.

También explicaba que el proceso de escribir Lo niego todo le permitió revisar la imagen pública que se había construido alrededor de su figura durante décadas. "Ha sido divertido hurgar por dentro en las verdades, en las mentiras, en los excesos de esa caricatura que se ha hecho de mí y que no tiene tanto que ver con quien soy ahora", concluía.

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