La escritora y periodista estadounidense Gloria Steinem, una de las figuras más influyentes del activismo feminista, falleció a los 92 años en su casa de Nueva York, según informó su perfil oficial de Instagram.
Steinem murió "en paz en su casa de Nueva York, rodeada de muchas de las personas que la querían". “Sus casi cien años en la Tierra fueron años bien vividos y continuó trabajando por la igualdad hasta el final”, indica el mensaje publicado en la red social.
"El mayor don de Gloria era su capacidad para escuchar a los demás, para hacer que se sintieran vistos y escuchados. Sus palabras, acciones y ejemplo les daban a las personas la libertad de ser ellas mismas. Gloria vivió fiel a su espíritu independiente, siempre con curiosidad y un gran sentido del humor", agrega.
Steinem nació el 25 de marzo de 1934 en Toledo, Ohio. Debido a los frecuentes traslados de su familia por Estados Unidos, no asistió regularmente a la escuela hasta los 11 años.
Estudió Gobierno en Smith College, una carrera poco habitual entre las mujeres de su generación. Tras graduarse, atravesó la experiencia de abortar de manera ilegal.
Trabajó como directora de la Independent Research Service, una organización financiada por la CIA, pero pronto se volcó al periodismo independiente y comenzó a escribir para revistas como Esquire sobre asuntos relacionados con las mujeres.
En la década de 1960 también colaboró con la revista Huntington Hartford’s Show y se infiltró como “conejita” en el Playboy Club de Nueva York para denunciar las condiciones laborales a las que estaban sometidas sus trabajadoras.
En 1968 integró el equipo fundador de New York Magazine. Después de cubrir una audiencia sobre el aborto, comenzó a desarrollar el concepto de “libertad reproductiva”: el derecho de las mujeres a decidir si querían tener hijos o no.
Junto con otras feministas como Bella Abzug y Betty Friedan, creó el Caucus Político Nacional de Mujeres. En la década de 1970 también fundó con Dorothy Pitman Hughes la revista Ms., una publicación que se convirtió en una referencia del movimiento feminista estadounidense.
Según el mensaje difundido tras su muerte, Steinem dedicó sus últimos años a las dos actividades que más amaba: escribir y compartir con otras personas. En el living de su casa recibió a cientos de invitados para participar de sus Talking Circles, encuentros de conversación que, por expreso deseo suyo, continuarán celebrándose después de su muerte.
La activista dejó además terminado un nuevo libro, An Unexpected Life, que será publicado próximamente. En sus páginas escribió sobre la casa de piedra rojiza en la que vivió durante más de medio siglo: “He vivido más de cincuenta años en habitaciones que presenciaron vidas antes que la mía y conocerán otras después de que me haya ido”.
Steinem también dispuso que esa residencia se convierta en un centro para movimientos de justicia social, como parte del legado que esperaba que tuviera efectos en las generaciones futuras. Solía citar una idea que resumía esa aspiración: “El aleteo de una mariposa puede cambiar el clima a cientos de kilómetros de distancia”.
El comunicado invitó a quienes quisieran despedirla a encender una vela en su memoria, inspirado en la tradición de prender fuegos en las colinas para señalar el camino hacia el otro lado de una montaña. Por voluntad de Steinem, quienes deseen homenajearla con un obsequio podrán realizar una donación a la Fundación Gloria, en lugar de enviar flores.
La escritora, que atravesó un cáncer de mama en la década de 1980, recibió en 2021 el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades.
EFE