GUILLERMO ZAPIOLA
Todo indica que le queda poco tiempo de vida, pero Patrick Swayze ha decidido pelear (y seguir trabajando) casi hasta el final. Diagnosticado de un cáncer de páncreas, está tratando de irse con dignidad y coraje.
El primer diagnóstico tuvo lugar a principios de año, y el National Enquirer se encargó entonces de anunciar, con la seriedad periodística que lo caracteriza (sus notas de tapas suelen ser del tipo "Yo fui violada por un extraterrestre") que a Swayze le quedaban pocas semanas de vida. En ese momento el actor se mostró menos pesimista que la prensa, anunció que pensaba seguir trabajando y en el mes de junio comenzó el rodaje de la serie televisiva The Beast, que saldrá en los Estados Unidos a mediados de enero.
También comenzó a someterse a un tratamiento de quimioterapia de última generación que le proporcionó algunas esperanzas. En determinado momento comenzó a lucir mejor y el cáncer pareció, si no remitir, por lo menos estar controlado. Sin embargo, las noticias más recientes no son buenas: la enfermedad ha contraatacado, y todo indica que el desenlace es inminente, aunque ciertamente demoró algo más que las "pocas semanas" pronosticadas en enero por el detestable tabloide sensacionalista norteamericano.
Aparentemente, esta vez va a haber que creerle sin embargo al National Enquirer, que ha anunciado que Swayze se ha despedido ya de su esposa Lisa (con la que lleva casado 33 años) y de su hermano Donny, y se prepara para el final.
IMPACTO. Aunque las informaciones indican que Swayze ha quedado muy desmoralizado por el fracaso del tratamiento quimioterápico, también señalan la cuota de coraje y hasta amargo humor con que el actor y bailarín está enfrentando la situación. En un reportaje concedido recientemente al periódico New York Times, el actor ha podido monologar en voz alta: "¿Cómo consigues mantener una buena actitud cuando todas las estadísticas te dan por muerto? Vas a trabajar". Y también agregó que el rodaje de The Beast lo ayudó en ese sentido: "Al final del día, cuando voy camino a casa, muchas veces me sorprendo a mí mismo con una sonrisa en la cara. Estoy orgulloso de lo que estoy haciendo".
Los compañeros de rodaje de Swayze han exaltado su "ética del trabajo". Cuando está en el estudio se empeña en rendir al mismo nivel que los demás y no esquiva el trabajo duro (el cual, reconoce "le encanta"). La serie consta de doce episodios que terminaron de rodarse a fines de noviembre, y el actor solamente faltó un día y medio al rodaje. Incluso debió esforzarse para trabajar con su cuerpo, combatir los varios kilos que su enfermedad le ha hecho perder, y aplicarse un entrenamiento de fortalecimiento muscular para componer a su personaje.
Swayze se ve a sí mismo, fundamentalmente, como un actor de cine, y reconoce que el tener que adaptarse a los ritmos de la televisión (que no son los mismos) implica algún esfuerzo adicional. Pero no lo lamenta. Había actuado ya para la pantalla chica hace más de veinte años, en la serie épica sobre la Guerra de Secesión Norte y Sur (1985), y quería despedirse con algo que fuera igualmente desafiante.
La aceptación del papel por parte de Swayze y de los ejecutivos de la cadena A&E fue el resultado de una larga discusión. Los productores conversaron con los médicos de Swayze, quienes aseguraron que el tratamiento de quimioterapia, combinado con una droga experimental llamada Vatalanib, podía proporcionarle, si no la curación, por lo menos tiempo extra, y decidieron arriesgarse.
Los ejecutivos quedaron muy impresionados por el piloto de la serie, que ha sido descrito por quienes lo han visto como "un policial sombrío, adulto, sin fáciles simplificaciones entre Buenos y Malos".
ESFUERZO. Swayze continuó trabajando, y durante un tiempo al menos las noticias proporcionadas por los médicos fueron razonablemente optimistas. Nunca le dijeron que estaba curado, ni siquiera que se curaría: sólo que el cáncer estaba remitiendo parcialmente y que sus expectativas de vida se alargaban un poco. Todavía en octubre, el actor bromeaba acerca del tema: "Esperen un minuto. Tengo otras cosas que hacer. Muchas cosas. Denme algo más de tiempo".
Swayze se declara convencido de que el papel lo ayudó. El estar haciendo algo, colocarse ante las cámaras, ensayar, moverse, pronunciar su diálogo, significó una cuota de adrenalina que le sirvió para sobrellevar la medicación y los avatares del combate contra una enfermedad terminal.
Hoy ese combate parece estar acercándose a su fin. Las últimas informaciones son que el cáncer se ha extendido al hígado, y que la debilidad del actor se ha acentuado al extremo de que por momentos se agota simplemente por dar algunos pasos. De todos modos, en la pequeña celebración con que culminó días atrás la filmación de The Beast, Swayze estuvo presente y recibió algunos elogios de sus compañeros de trabajo. Kevin O`Connor, quien también actúa en la serie, dijo incluso que en algunas escenas "nosotros lucíamos más cansados que Patrick".
Por atrás de los elogios sigue habiendo una tonalidad sombría. Hace unos días Patrick fue visto con su esposa y su hermano Donny en una pequeña fiesta, que fue entendida como una despedida.
Entre el deporte, la danza y una carrera que se afirmó en el cine
Patrick Swayze nació el 18 de agosto de 1952 en Houston, Texas, Estados Unidos. De su madre, la coreógrafa Patsy Swayze, heredó su amor por la danza y las artes escénicas. Problemas en las rodillas le impidieron continuar con su afición al fútbol americano, tras lo que decidió estudiar ballet hasta hacerse bailarín profesional y, como tal, comenzó a subirse a los escenarios. Representó varias obras musicales, entre ellas Grease, antes de dar el salto a la gran pantalla.
En 1975 contrajo matrimonio con la actriz, bailarina y directora Lisa Niemi, con quien compartió créditos en películas. En 1983 Francis Ford Coppola lo seleccionó para integrar el elenco de Los marginados, un drama juvenil donde había otros varios futuros famosos (Matt Dillon, Rob Lowe, C. Thomas Howell Ralph Macchio, Emilio Estevez, Tom Cruise).
Luego vinieron la fantasía anticomunista Los jóvenes defensores (1984) de John Milius y Baile caliente (1987), pero la verdadera popularidad llegaría con Ghost, el fantasma del amor (1990). Lo que siguió fue una carrera discreta entre el cine y la televisión, que ahora está a punto de culminar de forma dramática.
El adiós de la gran pantalla
El pasado 10 de noviembre se dio a conocer en el American Film Market, aunque aún no tiene fecha de estreno comercial, el último trabajo para la gran pantalla de Patrick Swayze, "Powder Blue", dirigido por Timothy Lihn Bui. Se trata de un drama coral acerca de un grupo de habitantes de la ciudad de Los Angeles, de los más diversos orígenes sociales y profesionales (un empleado de pompas fúnebres, un antiguo estafador, un sacerdote que ha intentado cometer suicidio, una "stripper") que se reúnen en una noche de Navidad y deben enfrentar algunos fantasmas personales. Swayze interpreta al dueño del club nocturno en el que trabaja la "stripper" en cuestión. El elenco incluye también a Jessica Biel, Kris Kristofferson, Ray Liotta y Forest Whitaker, en medio de otra gente menos conocida.
Tres rostros de patrick
Baile caliente
1987
Ante de emprender una vida "seria" como integrante de los Cuerpos de Paz una joven pasa una vacaciones en un campamento de verano y se enamora inevitablemente de su profesor de baile (Patrick Swayze). Comedia romántica y musical de Emile Ardolino que afirmó el estrellato de Swayze.
Ghost
1990
Swayze está literalmente muerto al poco rato de empezar esta comedia policial y fantástica, y pasará el resto de la película tratando de descubrir a sus asesinos y de arreglar el futuro de su novia y prematura viuda Demi Moore. Para ello contará con la ayuda de la falsa médium Whoopi Goldberg, que de pronto se comunica con él.
The Beast
2009
Quizás el último trabajo de Patrick Swayze, una serie que tendrá su lanzamiento televisivo en enero de 2009. Swayze es un agente del FBI a quien se le encarga entrenar a un colega novato (Travis Fimmel), que debe a su vez investigar las actividades del veterano, que está siendo vigilado por Asuntos Internos.