BUENOS AIRES | LA NACION | MARCELO STILETANO
Tres años y medio atrás, gracias a El clon, la telenovela brasileña que logró finalmente despertar la atracción del público rioplatense hacia las mejores producciones del país vecino para la pantalla chica, Murilo Benicio alcanzó también entre nosotros la estatura de cotizado galán ya ganada en su tierra y en otras geografías.
Benicio acaba en estos días de pasar de nuevo por Buenos Aires, pero con otros propósitos. Esta vez, como parte del primer largometraje brasileño cuyo rodaje se hace en la República Argentina a partir de necesidades argumentales explícitasen el propio libreto. Se trata de Inolvidable, que está inspirado en un cuento de Horacio Quiroga (El espectro), proyecto que, según la mirada de Murilo Benicio, muestra la buena salud que tiene la producción cinematográfica de su país y el creciente interés que ese tipo de cine despierta en el resto del mundo.
En rigor, el actor estuvo en Buenos Aires con la intención de pasear, hacer compras y acompañar a sus compañeros Guillermina Guinle y Caco Ciocler en el rodaje del tramo porteño de Inolvidable, con escenas registradas en Palermo Viejo (plaza Serrano), la zona céntrica (en especial los alrededores de la Casa Rosada), el Café Tortoni y un hotel cercano a Retiro, donde los protagonistas y la productora Mariza Leo dialogaron con La Nación.
"Las cosas están realmente bien y hay muchos proyectos buenos. Veo un crecimiento en el cine brasileño, que empieza a darse a conocer fuera de mi país, como creo que sucede también en el caso del cine argentino. Nada es fácil como en todo lo que se encara con el esfuerzo de producción nacional, pero por suerte nuestro cine hoy luce otra cara", dice Benicio sobre una realidad que muestra, en palabras de Leo, el surgimiento de 120 nuevos directores sólo en los últimos ocho años.
"Es una locura", ilustra la productora, para quien la producción cinematográfica en su país enfrenta una clara contradicción: por un lado, fuertes incentivos fiscales para filmar y, por el otro, crecientes dificultades para asegurar, una vez hechos, que los films puedan ser distribuidos en un mercado dominado por lo general por las `majors`, filiales de los grandes estudios norteamericanos. "Por suerte, este film tiene la coproducción de Miravista, el sello de Buena Vista Internacional, de la empresa Disney, para las producciones realizadas en América Latina. Es la situación ideal, ya que así nos aseguramos en principio una distribución muy sólida en nuestro territorio y a partir de allí en el resto de los mercados", subraya.
Inolvidable, escrita por Marcos Bernstein (el de Estación central) y dirigida por Paulo Sergio Almeida, es una adaptación libre del relato de Quiroga en el que se narra la apasionada historia romántica en torno a un obsesivo triángulo amoroso. Dos amigos (Guillermo y Diego, que se juraron en la infancia no desear a la misma mujer) terminan enamorándose perdidamente de Laura, cuya presencia convierte a los dos hombres en rivales acérrimos. "El cuento narra el final de la historia, a la que debimos agregarle con alguna libertad todos los elementos del comienzo y el desarrollo. La novedad es que esta película está ambientada en un clima mágico y sobrenatural, algo poco frecuente en las películas brasileñas", detalla Guinle.
AMORES. Según Leo, esta opción argumental distingue a Inolvidable de la tendencia habitual del cine brasileño. "Por lo general, nuestras películas se ocupan de temas políticos, sociales o testimoniales con una presencia local muy fuerte. En cambio, aquí hablamos de una historia universal que podría ocurrir en cualquier otro lugar del mundo. Es sobre todo una gran historia de amor", explica.
Para Benicio, el éxito de Inolvidable sería una realidad si el público, en principio, se muestra dispuesto a aceptar este cambio. "Esta película es algo nuevo para Brasil porque presenta un universo y una atmósfera muy especiales", dijo.
En cuanto a las perspectivas que tiene el actor de una carrera internacional que parecía insinuarse hace unos años con su participación en la película Las mujeres arriba, rodada en Hollywood junto a Penélope Cruz y otros actores de origen hispano y latino, Benicio dijo que no se siente en condiciones de encarar en forma permanente una continuidad de trabajo fuera de Brasil, debido a que tiene como prioridad ocuparse de sus dos pequeños hijos, frutos de respectivos matrimonios -hoy concluidos- con las actrices Alessandra Negrini y Giovanna Antonelli.
"Me encanta trabajar afuera del país, pero si me invitan voy, filmo y vuelvo, porque no puedo irme en forma permanente. Mis hijos están en Brasil y debo ocuparme de ellos. Admito que es posible que así se me terminen cerrando puertas, pero por suerte, como el cine brasileño está tan considerado hoy en el exterior, creo que un mayor intercambio será posible", dijo Benicio, que más allá de su ausencia ocasional en la pantalla chica local disfrutó en estos días de estada porteña del recuerdo y el reconocimiento efusivo del público local.
Fantasía
La película incursiona
en un género sobrenatural
poco explotado en el cine brasileño
El mundo fascinante de un gran escritor que fue también un crítico
"Todas las noches, en el Grand Splendid de Santa Fe, Enid y yo asistimos a los estrenos cinematográficos. Ni borrascas ni noches de hielo nos han impedido introducirnos, a las diez en punto, en la tibia penumbra del teatro. Allí, desde uno u otro palco, seguimos las historias del film con un mutismo y un interés tales que podrían llamar sobre nosotros la atención, de ser otras las circunstancias en que actuamos".
Así comienza El espectro, un relato sobrenatural en el que una pareja de fantasmas enamorados concurre noche a noche a la misma sala de cine, en espera de un demorado encuentro que puede cambiar su situación y devolverlos al mundo de los vivos. Hay un dejo de La rosa púrpura del Cairo en el cuento de Quiroga, que narra la historia de un triángulo a-moroso con una derivación trágica, pero que incluye también una imagen cinematográfica que cobra vida propia e interviene en el mundo "real".
No tiene por qué sorprender que Quiroga haya inscrito una de sus fantasías en el universo del cine. Se sabe que el escritor uruguayo fue uno de los primeros críticos cinematográficos rioplatenses (sus notas de cine las escribió fundamentalmente en la Argentina), aunque el término "crítico" quizás no sea el más adecuado. "Periodista cinematográfico", "cronista" o algún término similar vienen tal vez mejor al caso, desde que el acercamiento de Quiroga al cine tenía menos que ver con la apreciación de un lenguaje autónomo, y más con aspectos narrativos que recuerdan que, incluso escribiendo sobre películas, Quiroga era fundamentalmente y por encima de todo un formidable cuentista.
El cuento de Quiroga concluye con una ironía que los aficionados al cine sabrán apreciar. Sus espectros esperan un film cuyo estreno se demora indefinidamente, pero no se pierden una función. La explicación de ese comportamiento es muy simple: "Nos inquieta la posibilidad de que Más allá de lo que se ve se estrene bajo otro nombre, como es costumbre en esta ciudad. Para evitarlo, no perdemos un estreno". Ya entonces había problemas con los cambios de título.
Mercocine
En el terreno cinematográfico, la integración regional parece funcionar: que Inolvidable reúna talentos brasileños trabajando en la Argentina sobre un tema de escritor uruguayo es una prueba, pero no la única. Diario de um novo mundo, de Paulo Nascimento, es otro ejemplo reciente.