La cartelera de cine está invadida por las vacaciones de julio, por lo que solo hay dos estrenos.
Uno es la italiana Gioia Mia. Un verano en Sicilia, ópera prima de Margherita Spampinato. Según su sinopsis oficial, “narra la historia de Nico, un niño de 11 años adicto a las pantallas, obligado a pasar el verano en Sicilia con su tía abuela Gela, una anciana devota y tradicional”. Allí descubre que en la vieja casa no hay señal de Wi-Fi y deberá enfrentar “el aburrimiento, conectarse con la realidad y descubrir los misterios familiares que oculta el lugar”. O sea, lo que todos solíamos hacer antes de esta explosión.
Por Gioia Mia. Un verano en Sicilia, Spampinato ganó el premio David di Donatello a mejor director novel, y la película fue reconocida también en el Festival de Locarno.
El otro estreno es Moscas, del mexicano Fernando Eimbcke, de quien hace como 20 años Cinemateca Uruguaya estrenó Temporada de patos. Desde entonces se ha convertido en uno de los directores mexicanos con más presencia en festivales internacionales: su Club Sandwich ganó la Concha de Oro en San Sebastián.
“Olga vive una vida estrictamente regulada, sin amigos ni relaciones, en un enorme bloque de apartamentos”, dice el boletín de Cinemateca Uruguaya sobre Moscas, que se exhibió en Cannes y Berlín. “Cuando, por necesidad económica, se ve obligada a alquilar una habitación, un hombre se muda y, además, mete a escondidas a su hijo de nueve años en el apartamento. Olga comienza a forjar un vínculo inesperado con el niño”.