DocMontevideo, a esta altura un clásico de la escena cinematográfica uruguaya, prepara su regreso. Y su 15º edición, que irá desde el lunes hasta el viernes entre la Sala Zitarrosa y el Teatro Solís, viene un condimento agridulce: será la última que se realizará de forma presencial.
“Con mucha alegría cerramos un ciclo”, le dice Luis González, su director, a El País. “Bajamos la pelota al piso y nos vamos a tomar un tiempo para rediseñar y repensar el futuro de DocMontevideo, que en un principio lo visualizamos como una dinámica diferente; no tanto como un evento anual y presencial, sino con otro formato y con varias acciones en diferentes momentos del año”.
La inauguración de esta edición estará a cargo de La memoria infinita, dirigida por Maite Alberdi, la chilena nominada al Oscar por El agente topo. Su quinto largometraje, que se podrá ver el lunes a las 20.00 en la sala Zavala Muniz, aborda la historia de amor de Augusto Góngora y Paulina Urrutia —él fue un destacado presentador televisivo y ella ministra de cultura de Chile—, cuya relación se modificó luego de que a Góngora le diagnosticaran Alzheimer.
“La memoria infinita cuenta la intimidad de una enfermedad muy dura y al mismo tiempo va reconstruyendo la historia de Augusto y su rol en la dictadura chilena, cuando creó un noticiero paralelo al oficial”, explica González. “Es una película íntima y muestra la madurez de Alberdi en la construcción de personajes y su arco emocional”, agrega sobre el documental que se podrá ver con entrada gratuita.
Tras esa exhibición, el resto de la programación hará foco en las producciones locales. “Como esta edición es la última en este formato, le quisimos dar protagonismo al cine nacional, y seleccionamos cinco películas que tienen de particular la diversidad de su abordaje, lenguaje, búsqueda y forma de encarar el proceso creativo”, define González.
La primera película de esta seguidilla se podrá ver el martes a las 20.00 en la Sala Zitarrosa. Se trata del preestreno de El retrato de mi padre, el segundo largometraje de Juan Ignacio Fernández Hoppe. “Tiene un perfil de thriller documental y refleja la diversidad de esta edición”, dice el director del ciclo. La película captura la incansable búsqueda de Fernández Hoppe por reconstruir la memoria de su padre, quien murió de forma incierta cuando él tenía ocho años. Al igual que para el resto de las películas, las entradas se venden en Tickantel por 300 pesos.
El miércoles a las 20.00, la Sala Zitarrosa recibirá otro pre-estreno: Gurisitos, del uruguayo José Pedro Charlo. El documental invita a sumergirse en el mundo de un grupo de estudiantes que están por egresar de un centro público de atención a la primera infancia. “Gurisitos se enmarca en cine social, pero al mismo tiempo es un documental que puede abrazar a un público infantil”, define González. La exhibición se acompañará por un corto también dirigido por Charlo. Se trata de Ni nada, de 2007, que protagoniza Amaral García Hernández.
El jueves habrá doble programa de óperas primas locales en la Zitarrosa. A las 19.30 se presentará Chacra, de Ernesto Gillman, que retrata el trabajo de una pareja productora en una chacra. “Es una película observacional que va a ser muy reconocible para quien tiene vínculo con Canelones o con el Montevideo rural. A su vez, para quien no lo conoce, ofrece una interesante aproximación a esa realidad”.
A las 21.30 le llegará el turno a Para no olvidar, de Laura Gabay, que aborda su historia familiar a través del archivo de su padre, exiliado en Suiza durante la dictadura. “La directora trae la perspectiva del exilio desde de la mirada de quien se fue y, a su vez, de la nueva generación. Es una oportunidad para encontrar a los talentos uruguayos desperdigados por el mundo”.
La grilla de esta edición de DocMontevideo se cerrará el viernes con el estreno de Partido, codirigida por César Charlone, Sebastián Bednarik y Joaquim Castro. La coproducción uruguaya-brasileña acompaña a Fernando Haddad, actual ministro de hacienda de Brasil, a lo largo de su aspiración a la presidencia del país vecino en 2018. “Es una invitación a acompañar una campaña por dentro, entender cómo se van leyendo los acontecimientos y las disputas de discursos”, explica González. “Ofrece un acceso muy particular para poder ver por dentro esos tejidos y entramados que uno, como ciudadano, no suele ver”.
La particularidad de esta edición de DocMontevideo es que todas las funciones del ciclo contarán con la presencia de algún miembro del equipo del documental. Además de las exhibiciones, habrá numerosas actividades y talleres dedicados a la industria. Iniciarán el martes y abordarán temáticas como el Pitching documental, Rough Cut y las series documentales. La grilla completa está disponible en la web de DocMontevideo.
“Esta edición brinda la oportunidad de aproximarse a la riqueza cinematográfica que tenemos en Uruguay”, asegura González. “Además, para quien no está acostumbrado a ver documentales, este es un buen marco para entender el valor que tiene este género en lo formal, en los abordajes y en la manera de contar historias para conocer un poco más de nuestra realidad y de la forma en que nos miramos”.