Los cronistas de los principales noticieros opinan comparten su opinión sobre el evento por los 50 años del golpe de estado que tuvo lugar el pasado lunes en el Palacio Legislativo.
Nicolás González Blanc.
Creo que fue un acto muy bien organizado, muy sentido y con un aporte clave de todos los partidos. Fue una sesión histórica, con un claro mensaje de unión política, con una imagen de la cual los uruguayos debemos sentirnos muy orgullosos con los presidentes que aún siguen vivos desde que se restauró la democracia, juntos. Esa imagen habla del compromiso del Uruguay con defender la democracia a pesar de las diferencias ideológicas. En lo personal tener la oportunidad, gracias a esta hermosa profesión, de estar en la cobertura de un hecho histórico como este, es de esas cosas que quedan en el recuerdo para siempre.
Valeria Gil.
La ceremonia por los 50 años del Golpe de Estado tuvo todo lo que había que tener. Los discursos centrales fueron los de los senadores de la época en aquella última sesión antes de la disolución de las Cámaras. Wilson Ferreira, Amilcar Vasconcellos y Enrique Rodríguez estuvieron presentes por medio de proyecciones que los volvieron a la vida. La emoción se notaba en el aire y los aplausos sonaron fuerte en el Salón de los Pasos Perdidos. El broche de oro fueron los presidentes: Lacalle Pou; José Mujica, Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle. Todos juntos cantaron el himno y dieron un mensaje a favor de la democracia.
José Ignacio Romero.
Es genial que exista este tipo de señales, actos y oportunidades en las que los referentes de todos los partidos políticos se juntan para destacar la importancia de la democracia. Sin embargo, creo que es urgente la necesidad de una transferencia de esa disponibilidad para juntarse en estos casos, que me parece perfecta y necesaria, hacia temas que requieren políticas de estado y para las que también sería bueno que los referentes de cada partido se junten por encima del interés sectorial. Por ejemplo, para temas como la seguridad, el agua o la educación, por decir los tres más importantes para el futuro del país.
Juan Pablo Da Costa.
El 50° aniversario del Golpe de Estado y las distintas actividades que se hicieron para recordarlo sirvieron para pensar y reflexionar sobre hechos dramáticos que ocurrieron en nuestro país y para valorar la libertad en todas sus formas, la democracia, la república, la igualdad ante la ley, el respeto del otro y sus derechos. Pero esta fecha también evidenció que hay heridas abiertas sobre las que, salvo en honrosas excepciones, falta más autocrítica y menos pases de facturas o acusaciones cruzadas entre los actores políticos. Y que falta dejar de alimentar relatos falsos o medias verdades (de todos lados), para ir a una historia que se acerque lo más posible al corazón de los hechos.