Después de 20 años, Nacho Obes vuelve a escena con Doberman XX, el show que marcará el regreso de la histórica banda de rock el 6 de junio en Montevideo Music Box. En entrevista con Sábado Show, el músico habla de esta nueva etapa, de su transformación en showman tras su paso por televisión y de la viralización internacional de sus videos cantando clásicos del rock. También recuerda las críticas que recibió por participar en campañas políticas y asegura: “No me arrepiento de nada”
-¿Cómo nace esta vuelta de Doberman después de 20 años?
-Doberman vuelve porque siento que todavía tiene algo para dar. Es una marca que tuvo potencial en su momento, pero quedó como congelada. Pasaron 20 años y hay una generación que la recuerda con cariño y otra que recién la está descubriendo. Entonces sentí que era el momento de darle una segunda oportunidad.
-¿La idea original era reunir a la formación clásica?
-Sí, completamente. Yo quería hacerlo con todos los integrantes originales, pero ellos hoy tienen otras vidas, otros proyectos, otros trabajos. No están tan metidos en este ritmo de redes, shows y exposición constante. Entonces entendí que había que seguir adelante igual. Por eso Doberman XX sale con nuevos músicos, pero músicos clase A, de un nivel impresionante.
-¿Por qué el nombre Doberman XX?
-Porque quería marcar que esto es una nueva etapa y también respetar la historia original de la banda y de mis compañeros. Doberman XX es una manera de celebrar los 20 años de aquellos discos y darle un marco especial a esta vuelta.
-Además del show, también hay reediciones.
-Sí. Firmamos con un sello chileno, Bohemian Records, que está reeditando digitalmente los tres discos de Doberman. Nunca habían estado así disponibles en plataformas. Seguimos siendo socios del catálogo los cuatro integrantes originales y todo esto se hace con autorización y buena onda de todos.
-¿Qué se va a encontrar el público el 6 de junio?
-Un show súper actualizado. Doberman nunca tuvo pantallas, ni luces modernas, ni redes sociales. Era otra época. Yo hoy vengo con 15 años de experiencia haciendo televisión, shows privados, giras, hoteles, escenarios enormes. Todo eso lo quiero volcar en Doberman. Va a ser un show de rock, pero muy entretenido, con mucho espectáculo, mucho circo, mucha energía.
-Da la sensación de que hoy sos más “showman” que en aquella época.
-Totalmente. Tengo 42 años, no 18. Soy otra persona. Aprendí muchísimo en este tiempo. Aprendí de actores, de bailarines, de comunicadores. Me convertí en un profesional del entretenimiento. Y creo que al rock le falta un poco eso: un showman. Falta alguien que quiera romper un poco el molde.
-¿Sentís que el rock se volvió conservador?
-Sí, aunque parezca contradictorio. El rock nació para romper estructuras y hoy muchas veces se volvió una especie de museo de sí mismo. Yo siempre fui rebelde desde otro lugar. Participar en televisión popular, cantar y caracterizarme como Tina Turner como hizo en Tu cara me suena, hacer personajes, todo eso también es muy rockero para mí.
-¿Qué repertorio van a tocar?
-Las mejores canciones de Doberman. Tenemos unas 30 y vamos a elegir unas 18 para el show. No estamos pensando en canciones nuevas todavía porque siento que primero hay que darle vida a todo lo que quedó dormido durante tantos años.
-En paralelo a todo esto, tus videos con interpretaciones de AC/DC se empezaron a viralizar en el exterior.
-Sí, y me agarró todo junto. Estoy subiendo videos cantando temas muy difíciles y explotaron. Hay uno que ya pasó las 400 mil vistas. Me empezaron a escribir músicos, productores y discográficas de afuera.
-¿Qué tipo de propuestas aparecieron?
-Primero colaboraciones y ahora ofertas concretas. Bandas estadounidenses que quieren que vaya a cantar con ellos. Me escribió gente de Universal México. Todo pasó en cuestión de días. Se contactó el músico Billy Sheehan, y me sorprendió muchísimo. Estamos viendo posibilidades de colaboración. Imaginate lo que significa para alguien de Uruguay que un músico de ese nivel te contacte.
-¿Te imaginabas esta repercusión?
-No me sorprende que guste porque trabajo muchísimo para cantar así. Lo que me sorprendió es la dimensión internacional que tomó. Ahora mi desafío es ordenar todo esto mientras preparo el show de Doberman.
-En tu carrera convivieron el rock, la televisión, los shows internacionales y hasta la política. ¿Cómo procesás eso?
-Aprendí a convivir con las críticas. Cuando hice Santo y Seña o la campaña de Luis Lacalle Pou recibí muchísimos ataques. En pandemia fue fuerte. Pero con el tiempo entendí que mucha gente no critica al músico: critica la ideología que cree que representás.
-¿Te arrepentís de haber hecho aquella campaña política?
-No, para nada. Fue un trabajo. Y además me abrió una exposición enorme. Hay momentos artísticos y momentos comerciales. No se puede vivir siempre de una sola cosa.
-¿Tuviste oportunidad de volver a trabajar para una campaña política?
-Sí, para la última campaña me convocaron y estuvimos trabajando en un tema para la fórmula de Álvaro Delgado. Pero no pasó del demo que tuvo poca circulación. Me parece que ya se vislumbraba que el resultado electoral no lo beneficiaba y decidieron no seguir.