Redacción El País.
El periodista Ignacio Martirené de 44 años atraviesa un momento de cambios, proyectos nuevos y mirada larga. Con más de 20 años de trayectoria en televisión y radio en Uruguay y Chile, acaba de lanzar En busca de la esencia, un programa de entrevistas en formato streaming donde propone conversaciones en profundidad con personalidades de distintos ámbitos.
En agosto fue desvinculado de Telemundo luego de tres años, una medida con la que se declaró "sorprendido" y "desilusionado por lo humano", según confiesa.
Martirené habla del nuevo ciclo, de su recorrido profesional, de su etapa en Chile, de la actualidad política regional y de una reinvención que también tiene mucho de familia y de equilibrio personal.
-Estás con un nuevo programa de streaming que salió hace muy poquito. ¿Cómo nace En busca de la esencia?
-Sí, ya salieron varios capítulos. Es un programa de entrevistas de perfil, a fondo. A mí siempre me gustó entrevistar, es un formato que disfruto mucho. He entrevistado durante muchos años en televisión y también en radio, pero hacía tiempo que tenía ganas de hacer un programa de entrevistas más en profundidad, centradas en la vida de las personas, en su historia, en su recorrido. No solo hablar del rubro en el que se desarrollan, sino también de su pasado, de su presente y de lo que esperan para el futuro.
-El nombre del programa va muy en línea con esa idea.
-Exactamente. En busca de la esencia apunta a eso: a tratar de ver quiénes son las personas, qué las llevó a dedicarse a lo que hacen, qué buscaron en su momento, qué lograron y qué cosas les quedaron pendientes. Me interesaba entrevistar figuras de distintos ámbitos de la sociedad: ciencia, deporte, música, literatura, cultura. Sentí que ahora era el momento de hacerlo. El primer programa fue con Alejandro Spuntone, músico, ex vocalista de La Trampa y hoy integrante del dúo Spuntone-Mendaro. Siempre fui fan de La Trampa y además lo conozco hace años, trabajamos en Canal 10 en la misma época, aunque no directamente juntos. Me parece un gran artista y una gran persona, alguien con quien se puede conversar largo y tendido. Fue un arranque muy lindo para el programa.
-Después vino un perfil bastante distinto.
-Sí, el segundo fue Diego Sanjurjo, asesor del Ministerio del Interior. Es la única entrevista política que hice y que, por ahora, voy a hacer. Yo he hecho mucha política en mi carrera y para este proyecto quería salir un poco de eso. En el caso de Diego, el enfoque fue más desde su formación en criminología y seguridad, que es algo que en Uruguay no tiene una formación universitaria específica. Él se formó en el exterior, vivió muchos años fuera del país, y me parecía interesante abordarlo desde ese lugar, sacarlo de su discurso habitual. El tercer episodio lo grabamos con Henry Cohen, gastroenterólogo y uno de los coordinadores del GACH. Fue una charla muy emotiva, muy cercana. Hablamos de su carrera, de la pandemia, pero también de su infancia, de su padre, de sus hijos y nietos. Se emocionó mucho.
-¿Cómo sigue el programa?
-Publico un episodio por semana, los miércoles a las 20, en YouTube y Spotify. También emitimos las entrevistas con Nani Rodríguez, presidenta de la Fundación Gonzalo Rodríguez, y otro capítulo con Florencia Núñez, una artista y compositora de enorme reconocimiento. Ahora la idea es volver en marzo con entrevistas a escritores, deportistas y otras figuras que ya tengo planificadas.
-A lo largo de tu desarrollo en los medios como periodistas te has especializado en materia de información internacional. ¿Cómo nació esa veta?
-Siempre me interesó. Me especialicé en política internacional y relaciones internacionales. Hice un diplomado en la Universidad de Chile cuando vivía allá y trabajé en Televisión Nacional de Chile como periodista encargado del área internacional. Salía al aire todos los días, a veces durante 40 minutos seguidos, desarrollando temas internacionales. Eso me dio muchas herramientas que después pude aplicar en Uruguay, tanto en televisión como en radio y en redes sociales.
-En agosto se cerró tu etapa en Canal 12, adonde habías llegado en 2021. ¿Cómo viviste el final de ese ciclo?
-Fue una sorpresa y una desilusión desde el punto de vista humano. Por la forma en la que se dio. Más allá de eso, valoro mucho esa etapa porque fue la que me permitió volver a Uruguay. Me llevo el cariño de mis compañeros y de mucha gente que me escribió. Profesionalmente fue muy enriquecedora: pude cubrir hechos importantes en el exterior, como el inicio de la guerra en Medio Oriente o viajes a la Unión Europea. Me quedo con lo positivo.
-Ese cierre también abrió nuevas posibilidades.
-Tal cual. Me permitió encarar proyectos que tenía postergados y, sobre todo, me dio más tiempo para estar con mis hijos. Tengo dos hijos chicos y hoy valoro muchísimo eso. Mi familia es lo más importante de mi vida.
-En cuanto a lo radial, Universal anunció cambios para la programación 2026 y puso punto final al programa 970 Noticias que conducías. ¿Qué te generó esa movida?
-Fue una decisión estrictamente económica y comercial de la radio, que se me comunicó en tiempo y forma y de manera adecuada. Yo conduje 970 Noticias junto a Andrés Rega hasta fines de diciembre y luego la gerencia optó por levantar ese programa, que era una producción propia, para arrendar ese espacio a una producción externa, por razones claramente comerciales. Más allá de eso, me fui muy bien de Universal: las puertas quedaron abiertas para volver en cualquier momento con otro proyecto. Estoy muy agradecido por los dos años que trabajé en la radio, por el equipo humano con el que compartí ese tiempo y por el respaldo recibido. Seguiremos en contacto y veremos más adelante si surge alguna nueva propuesta. Hoy estoy enfocado en mis proyectos profesionales personales y también evaluando otras opciones, siempre mirando hacia adelante.
-Estás muy activo en redes.
-Sí, es algo que tenía bastante desatendido y ahora me metí más de lleno. Me interesa aportar desde el lado informativo y periodístico, porque hay un público que busca información on demand. El mundo del streaming y de las redes está creciendo mucho en Uruguay y me parece que es parte del futuro de la comunicación.
-Hablás mucho de reinventarte.
-Sí, a mis 43 años estoy en una etapa de reinvención. Tengo más de 20 años en los medios, trabajé en televisión y radio en Uruguay y en Chile, y creo que es fundamental adquirir nuevas habilidades. El streaming, el podcast, las redes son espacios muy interesantes y complementarios.
-En ese camino también lanzaste un nuevo emprendimiento.
-Sí, arranqué con una productora de podcast que se llama PodFactory. Ofrecemos servicios de grabación de podcast, sobre todo corporativos. Yo aporto desde el periodismo y trabajo con productores y desarrolladores audiovisuales. Es un proyecto que empezó hace poco y que viene teniendo muy buena respuesta.
-Viviste años clave en Chile, incluso durante el estallido social de 2019. ¿Cómo lo recordás?
-Fue muy impactante. Hubo movilizaciones pacíficas enormes, pero también mucha violencia y una reacción muy rápida del Estado con militares en la calle, toque de queda. Eso me chocó mucho. Creo que marcó un antes y un después en Chile y generó una polarización que todavía se siente.
-¿Cómo ves el escenario político chileno actual?
-Con expectativa y preocupación. Chile está en un péndulo político y hoy se ve un avance de discursos de odio y populismos que no son exclusivos de un solo signo político. Eso me preocupa, porque los discursos intolerantes son peligrosos para cualquier democracia. Chile tiene una institucionalidad muy fuerte, pero nadie está a salvo de estos fenómenos.
-Después de todo ese recorrido, ¿cómo te sentís hoy?
-Muy contento con mi presente, agradecido por lo que hice y muy expectante por lo que viene. Estoy activo, motivado y con ganas de seguir aportando desde el periodismo, con respeto, con humildad y con la convicción de que siempre hay algo nuevo para aprender.