Luli Torn y Abril Sánchez

Las "mini" amigas

La prueba de que una ficción está funcionando es que, en la calle, a los actores los empiezan a llamar por los nombres de sus personajes. A Luli Torn y Abril Sánchez les gritan “Mini Nancy” o “Mini Carla” porque son las versiones jóvenes de Nancy Dupláa y Carla Peterson en 100 días para enamorarse.

Luli Torn y Abril Sánchez
Antonia y Laura unos veinte años atrás.

Laura Contempomi (Carla Peterson) y Gastón Guevara (Juan Minujín) atraviesan una crisis de pareja que los ha llevado a firmar un peculiar contrato por el cual se han dado un plazo de cien días para vivir sus vidas sin rendirle cuentas al otro. Es un contrato con reglas estrictas. Antonia Salinas (Nancy Dupláa) también decidió separarse de Coco Cardulias (Pablo Rago), pero en su caso no hay contrato, por lo que, respetando códigos, puede entregarse a lo que siente tras el reencuentro con Diego Castelnuovo (Luciano Castro), su amor del pasado y padre de su hija.

Así está planteada 100 días para enamorarse, la nueva ficción éxito de Underground, la productora de Sebastián Ortega que viene de ganar el Martín Fierro de Oro por Un gallo para Esculapio y que sabe muy bien cómo sorprender cada año. Esta vez, además de reunir un elenco de excelencia para interpretar un guión que escapa a los clichés, lo que tiene de atractivo la historia es el espacio que le da a los flashbacks, en los que fundamentalmente aparecen Laura y Antonia en su adolescencia o veintitantos.

Había que buscar dos actrices parecidas a Dupláa y Peterson. Luli Torn (24 años) ya andaba por los pasillos de Telefé, como estudiante del CAST (Centro Artístico de Selección de Talentos) del canal y además había tenido una participación destacada en Amar Después de Amar (ADDA) como Catalina, la particular amiga de Mía (Delfina Chaves). "Hacer ese personaje en ADDA fue alucinante porque yo no sabía muy bien de qué se trataba. Los chicos de casting de Telefé me habían avisado, me dieron el guión, y cuando leí la escena dije ¡apa, qué fuerte!", recuerda Luli en diálogo con Sábado Show sobre esa chica que pretendía tener una relación más que de amiga con su compañera de colegio.

"Esos son los personajes que más me gustan, ser la amiguita… hay cosas que uno como actor disfruta más, que es donde más puede pelar las herramientas. Sabía que iba a ser rejugado; un personaje corto, pero muy contundente", agrega.

Catalina le dio visibilidad a Luli y, cuando hubo que elegir una "Mini Nancy", los productores posaron sus ojos en ella. "La gente de Underground también me conocía porque había hecho castings para un montón de cosas con ellos, como El Marginal, Fanny, la fan… Igual pasé por un casting, pero fue como un proceso más interno", cuenta.

Lo de Abril Sánchez (23 años) fue más casual. "Me llamaron para castear, pero para algún personaje de los chicos del colegio al que van los hijos de Antonia y Laura. Lo hice y se ve que se dieron cuenta de que había un posible parecido entre Carla y yo, entonces me seleccionaron directamente para hacer de Laura joven", dice la actriz que por primera vez trabaja para Telefé. Antes lo había hecho para Pol-ka y El Trece como Julieta, "la mala" de Esperanza mía (telecomedia con Lali Espósito).

A ese personaje también llegó casi que por casualidad. Una amiga le avisó que se estaban haciendo audiciones para Soy Luna, la nueva ficción de Disney Channel, y le dio una dirección de mail para que escribiera. "Como yo no tenía representante y no sabía cómo arrancar, mandé un montón de mensajes", explica Abril, quien pensó que sus mails no estaban llegando a destino. Al sexto correo, le contestaron que su material había sido recibido todas las veces que lo envió y la convocaron. "Estuve un mes y medio haciendo castings para Disney. No quedé, pero me contactaron con Pol-ka para castear para Esperanza mía".

Y le tocó ser la villana. "Me encanta hacer de mala. En realidad, Laura es el segundo o tercer personaje que no hago de mala, porque pasé por una racha en la que todos mis personajes eran la típica rubia de pelo largo mala. Me corté el pelo y de repente me empecé a parecer a Carla Peterson e interpreto papeles más humanos, que no son malvados", comenta a las risas.

A copiar.

Luli y Abril no se conocían, pero no tardaron en hacerse amigas. "La verdad es que fue hermoso porque pegamos una química impresionante. Nos hicimos amigas como en la tira", revela la primera. Situación ideal para reproducir ese gran lazo de amistad que existe entre Antonia y Laura en la historia. "Eso se nota y está buenísimo porque da la casualidad de que Carla y Nancy genuinamente se llevan muy bien, son muy amigas, formaron ese vínculo que creo que traspasa la pantalla", agrega Abril. "Con Luli me pasó lo mismo, desde el día uno no hay nada forzado. Es mi amiga, charlamos fuera del set, nos juntamos, no es una relación puramente laboral, por suerte".

Juntas trabajaron con Carina Hernández, la coach de Underground que las ayudó a encontrar sus personajes. "En Underground son muy profesionales y les importa mucho el detalle, fue lo que más me llamó la atención. Eso se agradece un montón", destaca Luli. "Desde el principio nos pidieron que fuésemos a ver las grabaciones, a ver qué estaban haciendo Nancy y Carla, cómo se relacionaban entre ellas, a estudiarlas. Por supuesto, pudimos hablar con las dos, con las que hicimos un trabajo genial", agrega.

Las "veteranas" les pasaron tips a las "jóvenes" y charlaron con ellas sobre las formas de pensar de sus respectivos personajes. Fue lo que más les sirvió ya que, por ejemplo, Abril intentó hacer un estudio previo de Carla, mirando en YouTube los distintos personajes que ha interpretado. "Pero claro, los personajes que hace, son todos totalmente distintos. Era imposible, ninguno me servía. Entonces, más que nada fue irla a ver las grabaciones, y charlar con ella y con la coach. Además, me parece súper interesante lo que hace Carla y muy difícil, así que todavía estoy en el estudio constante", señala Abril.

Los resultados están a la vista, lo que logran es muy bueno, se parecen mucho a Laura y Antonia, consiguieron identificar muchas de sus características. "Lo que destaco de Carla es un movimiento que hace con el cuello, como una especie de latigazo, o se toca mucho el pelo. También hace muchos movimientos con las manos, cada vez que habla hace como una coreografía manual. Y algo que a mí me cuesta mucho es que habla muy lento, parece que no termina más de decir lo que tiene que decir, y a mí, que soy muy acelerada, me cuesta. Tuve que practicar mucho", revela Abril.

"Nancy hace un personaje como más reo que Laura", explica por su parte Luli. "Justamente, para acentuar la diferencia, hay algo en la energía, en esa cosa redespreocupada de Antonia… Yo le copié mucho las entonaciones a Nancy, sus grititos o cosas que hace cuando se enoja. La forma de decir, la ese… está todo muy estudiado. Hay un trabajo de observación para copiarlo lo más posible".

Y hay un trabajo también my cuidado en los detalles de época, que viene a ser los años 90. "Con Luli buscamos canciones que eran hitazos en el momento", cuenta Abril. "Y cuando me dan el texto y tengo que aprenderme la escena, intento preguntarle a mi mamá o a gente más grande sobre el vocabulario que se usaba para tal vez reemplazarlo".

En un principio, las jóvenes iban a interpretar a Laura y Antonia a los 18 años. Pero la cosa ha dado resultado, y ya llevan haciendo escenas de esos personajes también a los 15, a los 20 y a los 22 años.

Otros personajes.

Si bien en los flashbacks predominan situaciones entre Antonia y Laura, también les ha tocado desarrollar escenas con otros personajes de la tira. Luli, por ejemplo, ha debido interactuar con Osvaldo Laport, quien hace de Gino/Bamby el padre de Antonia. "Es un fenómeno, un tipazo", comenta la actriz. "La verdad que es toda rebuena gente, regenerosos, con mucha energía de grupo. Hay muy buena onda en el elenco", agrega quien también ya hemos visto con el "Mini Diego" (Agustín Vera), pero que además tendrá escenas con el "Mini Gastón" (Joaquín Flamini) y todos juntos con Abril.

La "Mini Laura" todavía no sabe si le tocarán escenas con sus padres de ficción, encarnados por Marita Ballesteros y Mario Pasik. "Por ahora no vi nada en el guión, pero me dijeron que se iban a empezar a ver más escenas de Laura más joven y que tengan que ver con la familia. Ojalá tenga el placer de poder tener alguna interacción con ellos, por ahora no se ha dado", detalla la actriz que, de todo el elenco, solo había trabajado con Leticia Siciliani (Carmen) en Esperanza mía. "Con el resto no tuve el placer, estamos conociéndonos".

Sueños cumplidos.

Tanto Luli como Abril siempre soñaron con ser actrices desde muy chicas y se formaron para ello tomando clases de actuación y de danza. Ambas pasaron por distintos profesores, pero coincidieron en la elección de la IUNA (hoy UNA, Universidad Nacional de las Artes) para el estudio de la carrera de Licenciatura en Actuación.

Otro punto en común es que sus padres no son del medio. Los de Luli son médicos, en tanto el padre de Abril es empresario y su madre es psiquiatra. Juntos, si bien están separados como pareja, dirigen una clínica psiquiátrica. Ninguno de los cuatro se opuso a la elección de su hija. "Cuando les dije que quería ser actriz ellos, reentusiasmados, no sabían muy bien dónde llevarme. En ese momento se usaba más la Escuela de Comedia Musical. Yo me daba cuenta de que lo que más disfrutaba era el teatro. Mi padre conocía desde siempre a Javier Daulte, referente del teatro argentino, con el que empecé a entrenar, a hacer seminarios y demás", recuerda Luli.

"Tuve la suerte que, cuando dije que quería ser actriz, mis padres me reapoyaron", cuenta por su lado Abril. "Hubo un par de meses en los que me decían que querían que estudiara una carrera universitaria tradicional. Yo les contestaba no voy a estudiar, no voy a ser médica por ustedes y, si me obligan, estudiaré pero no voy a ejercer. Pero la verdad es que recibí mucho apoyo y lo recibo hoy en día de ellos, creo que son una pieza fundamental en todo lo que pude crecer".

Luli tiene un hermano de 21 años (Nicolás) y uno de 17 (Sebastián); Abril, una hermana de 27 (Cielo) y un hermano de 18 (Lautaro). Las dos residen en Buenos Aires capital, pero la primera es de Vicente López y la segunda de Bahía Blanca. Luli está viviendo sola desde este verano, Abril lo hace con su hermano, pero hasta hace poco también estaba con ellos su hermana Cielo.

Las dos han hecho teatro. Abril destaca su participación hace unos dos años en La burbuja, mientras que Luli se reparte hoy entre tres obras: Una fuga de agua (viernes), la segunda temporada de Clarividentes (sábados) y La luz holandesa (domingos). En julio, comenzará a grabar la segunda temporada de la serie web de Telefé, Secretarias, que hace con Mica Suárez, y cuenta que ha filmado varias publicidades, una de ellas en Uruguay. Tiene al cine como materia pendiente, cosa que no pasa con Abril, que viene de rodar el drama Grietas, dirigido por Eduardo Menenghelli, que se estrena en noviembre.

"Hace bastante que quería empezar a hacer algo de cine, casteaba, pero no me seleccionaban. Y en este caso quedé como coprotagonista, así que fue increíble. Es un personaje muy difícil", destaca Abril y confiesa que sueña con interpretar un personaje con algún trastorno psiquiátrico. "Me parece que sería un trabajo interno impresionante. Y ya hace un año que estoy evaluando mucho la posibilidad de irme a Nueva York a estudiar actuación, por lo menos en vacaciones de verano, unos tres meses".

El presente las tiene a ambas disfrutando y mucho del éxito de 100 días para enamorarse, una ficción que también las cuenta como espectadoras. Las dos la miran y hasta tienen su opinión sobre los famosos 100 días.

-¿Tomarías esa decisión si las cosas no funcionan con tu pareja?

Luli: En la medida que las cosas no funcionan bien y uno de los dos está incómodo o la está pasando mal, me parece que tomarse un tiempo es lo mejor. Sobre todo cuando hay hijos de por medio y decís "separarte es un montón". Me tomo un tiempo y veo qué pasa. Yo lo recontra haría.

Abril: Quieras o no, es el famoso "tiempo" que se toma la gente de nuestra edad. "No cortamos, nos tomamos un tiempo". No sé si permitiría eso de tener relaciones con un tercero, pero creo que la idea está buena. Me parece que es una situación que, consciente o inconscientemente, todas las parejas, en algún momento, atraviesan.

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