El viaje a Estados Unidos para cubrir el Mundial 2026 no fue sencillo para Juan Carlos Scelza. Semanas antes de instalarse en Miami, el periodista sufrió un accidente doméstico que le provocó la fractura de cuatro costillas. Aun así, decidió mantener su agenda y emprender la cobertura del torneo. “Las costillas fracturadas, que molestan pero van mejorando, no impedirán una tarea de equipo planificada, seria y buscando lo mejor para los televidentes”, escribió antes de partir.
La cobertura que lo espera en Norteamérica es intensa. Participará en los noticieros de VTV, en el programa Modo Mundial, en su espacio radial Fanáticos (Radio Rural) y también en las transmisiones de las radios públicas encabezadas por Javier Máximo Goñi. Serán más de 40 días de recorridas, estadios y conexiones en vivo hasta la final en Nueva York.
Para Scelza, se trata del décimo que cubre en el lugar de los hechos, una cifra lo ubica entre los periodistas uruguayos con mayor experiencia mundialista.
Juan Carlos Scelza padre: manager y presentador de artistas y fundador de Morenada
Juan Carlos Scelza creció en un ambiente atravesado por el candombe y la música popular uruguaya. Su infancia transcurrió en Barrio Sur, entre tambores, comparsas y reuniones artísticas que marcaron profundamente su sensibilidad cultural.
Su padre, también llamado Juan Carlos Scelza, fue productor y presentador de la histórica comparsa Morenada, uno de los grupos emblemáticos del candombe montevideano liderado por los hermanos Silva. La casa familiar era un punto de encuentro de músicos y artistas, y el futuro periodista absorbió desde chico ese clima creativo.
Scelza aprendió de niño piano y toca muy bien, con lo que sorprende a propios y extraños.
Su cuñado era el actor y pianista Julio Frade
Pocos saben que Juan Carlos Scelza tuvo un vínculo familiar directo con otro nombre fundamental de la cultura uruguaya: Julio Frade. El pianista, director, conductor y actor de Decalegrón, fallecido el año pasado, estaba casado con Cristina Scelza, hermana mayor del periodista deportivo.
La relación convirtió a Frade y Scelza en cuñados durante años, y ambos compartieron reuniones familiares donde el humor, la música y la televisión eran temas inevitables. También el fútbol. No se trataba de dos mundos tan lejanos: uno representaba el espectáculo y el otro el deporte, pero ambos pertenecían al universo mediático uruguayo de fines del siglo XX.
Una descarga de electricidad casi le cuesta el brazo
En el verano de 2007, Juan Carlos Scelza vivió uno de los episodios más dramáticos de su vida. Mientras podaba unas ramas en el fondo de su casa, accionó la tijera de poda y cortó accidentalmente un cable de electricidad oculto detrás del cerco. La descarga fue inmediata y violentísima.
El periodista quedó electrocutado y sufrió graves lesiones en el brazo derecho. La recuperación demandó varias semanas de rehabilitación y llegó a existir el temor de que perdiera el brazo. Con el tiempo, él mismo contó que tuvo “fortuna” dentro de la desgracia: la corriente entró por el lado derecho y no por el izquierdo, donde se encuentra el corazón.
Juan Carlos Scelza es hincha de... varias pistas
La pregunta lo persigue desde hace décadas: ¿Peñarol o Nacional? Juan Carlos Scelza siempre respondió con evasivas elegantes, aunque dejó claro que pertenece “a la casta de uruguayos de Nacional o Peñarol”.
En una entrevista resumió su estrategia con ironía: “Depende de lo que seas vos que me preguntas, y depende del penal que se cobró el domingo”. Para él, revelar el club podía distraer de lo importante: el trabajo periodístico.
Aun así, las especulaciones nunca pararon. Una foto con camiseta de Nacional se volvió viral y muchos la tomaron como prueba definitiva. Él aclaró después que la imagen había sido tomada en una despedida de soltero, con toda la ironía del acontecimiento.
En 2016, se filtró un audio privado de una tanda del programa Sin límite. Scelza hacía bromas sobre los presidentes de Nacional y Peñarol de este tiempo (José Luis Rodríguez y Juan Pedro Damiani) y se identificaba del lado carbonero pero una vez más, todo lo dijo en clave de broma íntima.