"¿Dónde está toda esa gente para la que siempre estuve?", se preguntaba Fernando Cristino mientras permanecía internado en una clínica de salud mental durante el verano. Después de atravesar un severo pico de estrés que lo obligó a frenar su vertiginosa rutina, el RR.PP asegura que vivió "un renacer": tomó distancia de la farándula, replanteó sus vínculos y apuesta a un nuevo rumbo profesional con el lanzamiento de Mindset, una clínica enfocada en la atención de salud mental.
-Estuviste más de una semana internado después de un pico de estrés en verano. ¿Qué te dejó esa experiencia?
-Todo lo que viví me hizo reflexionar. Estaba en un ambiente muy frívolo y, por pensar que todos eran buenos, terminé siendo usado. Ahora me estoy reencontrando con amistades de muchos años. Fue como un renacer.
-¿Te sentiste traicionado?
-Sí. Hubo socios que no me cumplieron y amistades que me soltaron la mano o que no estuvieron en momentos difíciles. Cuando quedé internado en una clínica de salud mental, fueron pocos los que estuvieron presentes: mi familia y el productor Rodrigo Fernández. Yo me preguntaba: “¿dónde está toda esa gente para la que siempre estuve?”. Todo eso hoy me lleva a alejarme de esa frivolidad.
-¿Qué fue lo que pasó este verano y derivó en ese pico de estrés?
-Me sobrecargué de trabajo. Tenía muchísimas responsabilidades y llegué a pasar tres días sin dormir, algo muy perjudicial para la salud mental. Tomaba mate, café y energizantes para mantenerme despierto. Sentía que tenía que estar en todos lados: en el evento, en la fiesta y también en el after, además de cumplir con mis propios compromisos. Me mudé a José Ignacio y tenía actividades en La Barra y en Punta del Este, así que pasaba el día manejando de un lado al otro. La gente pensaba que me drogaba, pero en realidad era mi cabeza que estaba sobregirada. No podía pensar con claridad, me saturé y terminé internado. Por suerte, los eventos salieron bien.
-¿Nunca tuviste problemas de consumo?
-No, nunca. Me pueden ver en fiestas, pero yo estoy trabajando. Voy para hablar con alguien o generar contactos con famosos. El problema es que cuando pasás tres días sin dormir entrás en un estado de manía, que es un problema mental. Yo estaba hiperactivo y para la gente parecía drogado.
-Por tu trabajo en la noche imagino que viste estas situaciones muy de cerca.
-Sí, claro. La droga está en todos lados, sobre todo en este ambiente. Mucha gente me ofreció, incluso famosos, y siempre dije que no. Uno está en una mesa de un boliche y se acercan a ofrecer desde cocaína hasta LSD.
-¿Llegaste a tener pensamientos al límite a lo largo de todo este proceso?
-No, nunca. Las alas del ave fénix me quedan chicas (risas). Este verano no fue fácil, pero ya me he caído y vuelto a levantar otras veces.
-¿Cómo fueron los días internado?
-Estuve rodeado de gente muy buena. Había momentos de recreación, comía bien y me cuidaron mucho. Yo aproveché ese tiempo para aprender. Incluso hice amigos; de hecho, uno de los nuevos clientes estuvo internado conmigo. Después estuve un tiempo haciendo tai chi con Laura Martínez, a quien le agradezco.
-¿Cómo respondió tu entorno?
-La gente en Instagram me deja mensajes muy positivos. Mi mamá también me acompañó muchísimo. En los días de visita venía, se sentaba conmigo y me hacía hablar. Me abrazaba y me decía que sabía que iba a superar esta situación porque ya había enfrentado cosas peores.
-¿Qué falencias del sistema de salud identificaste a partir de tu experiencia personal?
-Muchísimas. Cuando tuve el episodio de estrés necesitaba un psiquiatra y no había disponible porque trabajaban solo hasta las ocho de la noche. Me tuve que quedar internado hasta las ocho de la mañana siguiente para que me atendieran.
-¿Actualmente estás medicado?
-Sí, estoy siguiendo un tratamiento.
-¿Cuánto te pesa la exposición pública al atravesar un problema de salud de este tipo?
-No me pesa. Al contrario: quiero que lo que me pasó pueda servirle a otras personas. Por eso decidí involucrarme y visibilizar el tema de la salud mental.
-A raíz de toda esta situación estás presentando Mindset, tu propia clínica de salud mental.
-Formo parte de un grupo societario. Un amigo me propuso crear una clínica desde cero para atender esta problemática y la idea me encantó. Trabajamos con psiquiatras y psicólogos que atenderán tanto en un consultorio físico en el World Trade Center como en modalidad online. Además, somos los primeros en Uruguay en ofrecer un consultorio móvil: el paciente podrá llamar y ser atendido por un psiquiatra a cualquier hora del día. Eso hoy no pasa en el sistema tradicional; después de cierta hora no hay profesionales disponibles y, muchas veces, cuando alguien intenta agendarse con un psicólogo, le dan fecha para varios meses después. ¿Cuánta gente se suicida antes de llegar a esa instancia? Nosotros queremos atender lo más importante: la urgencia, el momento crítico. Voy a reunirme con la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, para presentarle el proyecto y conversar sobre esta realidad.
-¿Ahora estás más enfocado en este rubro que en el de la moda y la farándula?
-Estoy pensando en organizar desfiles durante el segundo semestre para generar conciencia sobre salud mental, pero hoy estoy 100% enfocado en esto. Es un trabajo nuevo y con una responsabilidad enorme. Encontré algo que realmente me gusta y me llena, sobre todo después de todo lo que viví. Me han invitado a lanzamientos y eventos, pero no estoy yendo. Por ejemplo, me invitaron a la avant premiere de El Diablo viste a la Moda y no fui. La farándula ya no me interesa, aunque sé que sigo teniendo las puertas abiertas en los medios.
-¿Y en lo comercial? ¿Las marcas te siguen acompañando?
-Eso me preocupaba, pero ahora veo que hay incluso más empresas que me llaman para trabajar.
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