Enzo Olivera, periodista radicado en Barcelona repasa una vida marcada por el fútbol y la comunicación, influida por su familia y referentes radiales. Formado entre Uruguay y Chile, inició su carrera en GolTV y su salto a Europa fue clave para su desarrollo, aunque atravesó momentos difíciles que lo llevaron a reinventarse. Destaca entrevistas como la de Luis Suárez y también desilusiones como con Manuel Ugarte. Valora su rol como corresponsal del Polideportivo y la cercanía con jugadores uruguayos. Hoy, consolidado en Europa, apuesta a seguir creciendo y cubrirá para la cadena Telemundo (NBC Universal) el Mundial 2026.
-¿Cómo crees que nació tu vocación por la comunicación y en particular por el periodismo deportivo?
-Mi vocación por comunicar nació por mi viejo. Me crié en una familia muy futbolera. Mi abuelo, Héctor Olivera, que era de Melo, jugó en Nacional en los años 50, en la época de los campeones del mundo. Era un puntero izquierdo muy goleador, de los de antes, pegado a la raya. Siempre recuerdo cuando repetía esa delantera de memoria. Su mayor orgullo fue vestir la camiseta de Nacional, y en mi caso no tengo problema en decir que también soy hincha. Crecí con eso: mi familia, mis padrinos, mi viejo, todos vinculados al club. Además, en casa se escuchaba mucha radio: Alberto Kesman y Víctor Hugo Morales fueron referencias fuertes por su pasión y su forma de analizar.
-¿Hubo más familiares que jugaron profesionalmente?
-Sí, mis tíos. El “Trapo”, Washington Olivera, también puntero izquierdo. Se formó en Nacional y luego pasó a Wanderers, donde hizo un gol histórico en 1976 que dejó afuera a Nacional de la Libertadores. Fue el primer equipo chico en jugarla. Jugó en la selección, después en México y Chile. Eso marcó mi vida porque yo nací en Chile: mi viejo se fue con él en esa etapa. Mi tío brilló en Cobreloa, finalista de dos Libertadores. Mi madre es chilena y mi padre uruguayo, así que crecí entre dos culturas. Hoy eso es más común, pero en su momento me hizo sentir parte de una identidad más amplia.
-¿Cuánto te marcó Chile?
-Muchísimo. Siempre seguí a Pedro Carcuro, una referencia enorme allá. También me formó mucho Diego Muñoz en un posgrado en la ORT: aprendí sobre rigor, preparación de entrevistas, cómo construir un comentario. Después Martín Charquero y Julio Sonino me dieron la oportunidad de empezar en GolTV en 2011. Yo tenía 21 años y casi sin experiencia. Les llevé un CD con trabajos míos a la selección uruguaya en un hotel, y meses después me llamaron. Empecé como corresponsal cubriendo uruguayos en Libertadores, Sudamericana y Eliminatorias. Fue una escuela de autogestión total.
-Ahí aparece la etapa en Barcelona…
-Sí. Fue una decisión clave. Le propuse a la empresa ser corresponsal en Barcelona. Era el Barça de Messi, Suárez y Neymar, algo irrepetible. GolTV nunca había tenido corresponsal en Europa. La excusa fue estudiar un máster en la Universitat Pompeu Fabra. Propuse empezar con una prueba y mantener mi sueldo. Era difícil porque el costo de vida era alto, pero sabía que había noticias: Suárez, Godín, Cavani, toda la selección en Europa. Llegué con 26 años, en el momento justo para una aventura así.
-¿Cómo fueron esos comienzos?
-Duros. Al principio viví con un familiar, pero tuve que salir rápido a buscar mi espacio. Alquilé habitaciones, me moví mucho. En una de las primeras clases del máster, un directivo del Barça me preguntó si ya había entrevistado a Suárez. Yo llevaba semanas intentando conseguir esa nota. A los pocos días me llamaron del club para hacerla. Ahí entendí el peso de los contactos y de estar en el lugar indicado.
-En 2017 se dio tu salida de Gol TV - Tenfield, ¿por qué se precipitó?
-Se dio luego del conflicto entre los futbolistas y la empresa por los derechos de imagen. Las entrevistas que hacía con Suárez, Godin, Josema, Cavani, Muslera, los pesos pesados en Europa, ya no las pude seguir haciendo, no por mì, sino por la decisión que tomaron los jugadores de no hablar con estos canales.Y lo entendí, era normal. Recuerdo haber viajado a Estambul y en zona mixta esperé a Muslera y al inicio no me quería hablar por todo este conflicto que recién estaba comenzando. Hicimos la nota, pero a los días recibí un mensaje desde los grupos de interés que apoyaban a los jugadores diciéndome: “Enzo, no podrás hacer màs entrevistas con los jugadores de la Selección. Lo siento. Lo entenderás”. Lo entendí, pero me vi muy perjudicado. Comencé a hacer otras notas e informes pero eso no se justificaba a nivel presupuesto ni contenido. Y me informaron que no seguían conmigo en Europa. Yo agradezco a la cadena porque confiaron en mí y me permitieron venir a Europa.Y fue positivo porque este momento duro me obligó a tocar puertas en medios internacionales y ahí comenzó el Enzo Olivera global.
-Llevas 12 años en Europa, ¿qué particularidades tiene trabajar desde allì para varios medios y cadenas?
-Ya van a ser 12 años viviendo en Europa y vivo feliz a nivel laboral puedo decir que he cumplido mis sueños y mis mayores metas profesionales. Sí, vivo con la nostalgia de Montevideo, que es una ciudad que me apasiona y me encanta. En algún momento me gustaría volver porque ahí están mis raíces. Vivo con la nostalgia de no poder disfrutar el día a día con mis viejos y con mis hermanos y el tiempo pasa. Pero mi desarrollo profesional está aquí, es vivir constantemente con esa disyuntiva, es muy duro. A nivel del día a día, yo sigo al Barça, esa es mi labor diaria. Ser corresponsal te da muchas libertades a la hora de no tener un lugar fijo de trabajo. Es clave saber idiomas, porque cubro Champions, un día tengo que entrevistar a Hansi Flick en inglés, luego a Simone Inzaghi en italiano, a Joao Cancelo en portugués y a Ronald Araujo en español. Los idiomas son clave en mi profesión.
-Sos corresponsal de “Polideportivo” y en ese marco volcas informes y notas, ¿qué repercusiones has tenido de tu trabajo allá para ese medio uruguayo?
-Mucho, fui el primer corresponsal del programa en su regreso a la pantalla abierta después de tantos años. Fue una linda apuesta, porque mantener un corresponsal en Europa no es fácil, no es barato y tampoco es para cualquier medio. ¿Qué repercusiones ha tenido? Muchas, siempre han sido exclusivas acá. A veces los jugadores se sienten más relajados y más cercanos estando afuera, te hablan, quieren sentarse a hablar de fútbol con un compatriota, eso es lindo y muchos jugadores de selección me lo han dicho, son gente que llevan muchas temporadas fuera del Uruguay y cuando me ven es como que es un pedacito de la tierra, los conecto. En cuanto a golpes noticiosos, siempre está en tema de volver a Nacional o Peñarol, es una pregunta que claro que se hace porque es lo que la gentye quiere saber. Torreira me dijo que quería jugar en Nacional, Arambarri también. Cuando lo hicimos a Cavani, que quería jugar en Boca, han salido muchos golpes noticiosos lindos.
-Has entrevistado a varias personalidades uruguayas, ¿cuál o cuáles te impresionaron más?
-La entrevista qué más me marcó a uruguayos fue la primera: con Luis Suárez. Fue una entrevista muy importante porque era la primera nota que daba a un medio uruguayo mano a mano en Barcelona, luego de todo el incidente con Chiellini. Además ese día se cumplían 7 años del primer gol de Luis Suárez por la Selección, aquel partido contra Bolivia por Eliminatorias. Entonces Luis estaba también muy emotivo ese día. Recuerdo que vino Chemi Teres, el jefe de prensa en ese entonces del prime equipo, y me dijo “15 minutos de entrevista Enzo”. Y terminamos haciendo la nota de casi 30, porque Luis le dijo “seguimos, seguimos”. Yo tenía 26 años y venir de Sudamérica, una realidad distinta, con respeto, pero distinta; y tener que entrevistar a Luis Suárez en la Ciudad Deportiva Joan Gamper, fue como debutar en primera en un partido de Champions y con Clásico.
-¿Alguno te desilusionó?
-Sí. En 2022 preparé varias entrevistas en Europa y una de ellas fue con Manuel Ugarte. La primera salió muy bien, pero tras su pase al PSG coordinamos otra en 2024 que finalmente no se hizo. Viajé especialmente a París, con todo el esfuerzo que eso implica, y a último momento el club me avisaron que la nota no se haría. Intenté contactarlo, pero nunca tuve respuesta. El día anterior Luis Enirique no lo puso a Ugarte y en la rueda de prensa fui para preguntarle por qué: “Hoy ha estado soberbio, cero balones perdidos, maravilloso, ni un error, estuvo perfecto”, dijo él. L’equipe tituló: “La irónica respuesta de Luis Enrique sobre Manuel Ugarte”. La frase dio la vuelta a media Europa. Consulté si la cancelación de la nota tenía que ver con esa pregunta y me dijeron que no. Yo no entendía nada.
-¿Nunca lograste aclararlo?
-No. Es más, nunca lo comenté esto con nadie. Contacté a Ugarte en su momento, a su círculo más cercano, pero nadie nunca me contestó. No me dieron una explicación. El club me dijo después que el jugador no quería hacerla. Gasté un montón de dinero y tiempo. Son gastos enormes que uno se juega en este trabajo. Yo creo que los jugadores no tienen la obligación de hablar si no quieren, pero si había un compromiso, pienso que la palabra tiene un valor, sobre todo si esto era para un medio uruguayo. Fue una pena porque se me cayó, más que un jugador, una persona. Yo vivo de esto, soy freelance. Ellos muchas veces viven en una burbuja allá arriba y se olvidan que hay gente como nosotros que estamos ahí jugando en el límite de cobrar una nota o no.
-Más allá de este caso, ¿qué tan accesibles o no son los protagonistas (futbolistas, entrenadores) a la hora de solicitar una nota?
-Depende del caso. Por ser uruguayo tengo mucha cercanía con muchos jugadores de la selección con los que hablo directamente. Siempre desde el respeto. No somos amigos, no me gusta cruzar esa línea, porque un día juegan bien y los alabas, pero un día juegan mal y tenés que criticarlos. Entonces prefiero no ser amigo de los jugadores. Sì tengo una relación profesional con muchos de ellos, humana. También depende mucho del medio en el que estés y sobre todo, depende de si el medio, en mi caso, Broadcaster, tiene o no los derechos de transmisión televisiva.
-¿Cómo imaginás el próximo mundial? ¿Cuál crees que será su distintivo?
-Será un mundial multicultural, sedes muy distintas una de otras. Un día estás en Guadalajara, otro en Nueva York y otro en Toronto. Son tres países por primera vez en la historia. Eso nos hará vivirlo desde un punto de vista muy variado en cuanto a las sedes, los hinchas, los equipos, las culturas, los idiomas. Desde el punto de vista de nosotros, a la hora de las cobertuas, será muy distinto a lo que vivimos en Qatar, recuerdo haber cubierto tres partidos en un día, estaba todo cerca. Aquí pienso que volveremos al estilo de cobertura de Brasil y Rusia, países enormes, con menos viajes y con coberturas más enfocadas en las sedes. Como habrá más selecciones, tendremos mucho fútbol, eso siempre es positivo para la industria. Por otro lado y por todo lo que acontece a nivel de geopolítica, será un Mundial marcado por la seguridad, que está bien que sea así; habrá muchas medidas de resguardo y controles en cada acceso.
-Te tocará trabajar para una cadena internacional, ¿Cómo va a ser tu rol?
-Para el Mundial 2026 cumpliré un enorme sueño profesional. Haré la cobertura para una televisión con derechos de transmisión. Hace unos meses me contactaron de Telemundo, que es una cadena de un gigante estadounidense como NBC Universal. Ellos son el canal oficial de FIFA para Estados Unidos, en español. Ya cubrí los mundiales de Brasil, Rusia y Qatar pero todos como TV sin derechos, más enfocados en el contexto, los entrenamientos y ruedas de prensa, con limitaciones a la hora de acceder a los jugadores. Ahora estaré acreditado como reportero en cancha, viviré los partidos casi sobre la línea de cal. Tendremos acceso a entrevistas personalizadas y exclusivas con los jugadores en las previas y post-partidos. Mi labor será ser periodista que cubra la actualidad de la Selección Brasileña. Estoy con clases de portugués y en aprendizaje de cómo juega el equipo de Carlo Ancelotti.
-¿Qué expectativas guardas para Uruguay en el Mundial?
-No muchas, sinceramente. Y lo digo con pena. No veo que Uruguay llegue con un nivel competitivo para ganarle a los favoritos. Hay muchos equipos a un alto nivel, como España, Francia, Portugal, Argentina, Brasil, que para mí de ahí salen los candidatos. Yo siempre fui muy de Bielsa. Seguí su etapa en Chile, en Marsella, Bilbao, Leeds y siempre funcionó su modelo. Pero por algún motivo, que puede ser la idiosincrasia del futbolista uruguayo, también el nivel deportivo de los jugadores que no es bueno en lo global. Creo que ha sido un todo y una suma de varios factores. Se perdió el sello de identidad que siempre tuvimos, pero a la vez no se mejoró en la propuesta, lo que genera muchas dudas, porque el grueso de los jugadores perdió protagonismo en sus clubes. Ugarte no juega y no tiene rodaje hace dos años. Valverde está terminando la temporada arriba pero tuvo un año y medio difícil a nivel equipo que lo perjudicó, con todo el debate de ser lateral derecho o interior. Tampoco Bielsa le dio oportunidades a otros jugadores y eso genera más critica y dudas. Uruguay no me gustó contra Inglaterra y Argelia, muy poco juego colectivo, muy escasa propuesta para los jugadores que hay y que Bielsa podría llamar al proceso. Creo que sobre todo, en un Mundial deben ir los mejores, en ese momento. Y siento que hay jugadores, por ejemplo,como Satriano y Arambarri que la rompen en Getafe y merecen una chance, por sobre su idea, hay un rendimiento.
-¿Cuáles son tus objetivos en materia profesional?
-Quiero seguir creciendo. Para mi es muy importante siempre tener una conexión con Uruguay, con el medio, con los jugadores, con los grande temas en el fútbol en el Uruguay. Eso me lo da el Polideportivo. Aunque sé y tengo claro que el espacio es reducido, pero siempre estar, a mi me suma mucha presencia, lo valoro. Pero las grandes coiberturas están en la Champios Legaue, La Liga, la Premier, Serie A. Esa ventana me la da TNT Sports, de Warner Bros. La Champions es la competición que más me apasiona, ahí quiero seguir creciendo y desarrollándome. perfeccionando mi inglés, mi italiano, mi portugués, aprender francés es clave también. Recién ahora vino esta hermosa oportunidad de cubrir un Mundial para una cadena internacional y quiero dejar mi sello y mi huella de que el periodismo deportivo made in uruguay también se puede exportar, no solo futbolistas,sino también, periodistas.